Els anys perduts

El maestro Enric Juliana suele decir que Catalunya no ha entendido de Valencia las Fallas y la Geperudeta, la Virgen de los Desamparados. Yo añadirí­a que esa falta está más extendida e incluye a la izquierda valenciana, que tampoco comprende la gran contribución levantina a la comunicación pública, el programa Tómbola, ejemplo del nomimalismo posmoderno donde el nombre no necesita la cosa para existir, sino salir en la tele. Catalunya, pudorosa, más cerca del espí­ritu protestante del trabajo que de la hidalguí­a, y la izquierda valenciana, más cerca de Catalunya que del miquelet, no han entendido que a la gente le gusta salir en la tele porque así­ saben que existen. Antes, esta capacidad taumatúrgirca correspondí­a a los mapas y, así­, la gente construí­a grandes catedrales, palacios o universidades o, más efectivo, ‘descubrí­a’ alguna reliquí­a (siempre ha habido Costas, Bigotes y pastuquis) para figurar en los mapas o los caminos.

Valencia quedó ninguneada en los 90 entre los Juegos barceloneses y la Expo sevillana y, desde entonces, la voluntad de estar en los modernos mapas mentales ha primado frente a los inconvenientes que tal cosa creaba. Durante años, la izquierda valenciana ha sostenido su labor de oposición en la crí­tica a las obras faraónicas sin tener en cuenta esa pulsión por existir. Es complicado predicar castidad en la mansión Playboy. Ahora que la fiesta ha acabado, cabe la tentación de decir ‘ya lo sabí­a’. Hay que caer en ella pero con mucha moderación evitando sobre todo las risitas. Son tiempos de gesto grave. Decí­a el maestro que un spin-doctor ha aconsejado al President Montilla recogimiento y silencio cartujano. Buen consejo. Caer en la necesidad posmoderna de opinar de todo y responder a todo y hacer algo para cualquier cosa que suceda deja el escalón del ridí­culo un poco más cerca; la confusa y estival prestación a los parados es un buen ejemplo.

La izquierda valenciana se frota las manos ante las informaciones de hoy sobre financiación ilegal pero la única fruta que cae del árbol cuando está madura es la bellota; el resto, van al suelo sólo cuando están pochas. Incluso esas informaciones sobre financiación ilegal hay que meterlas dentro de un relato polí­tico, un proyecto en positivo. Más que las noticias de hoy, si fuera el asesor de la oposición en Valencia, tendrí­a guardadas estas noticias.

Valencia no celebrará la America’s Cup en 2010

Del ´coste neutro´ a 90 millones más para salvar la Fórmula 1

El Ágora de Calatrava costará unos 90 millones, el doble de lo presupuestado

Para cambiar el modelo de la crí­tica, dos mensajes del foro de cadenaser.com nos dan claves importantes:

Paco (05-08-2009 13:30:41h) dijo:

Perfecto, nos gastamos el dinero en F-1, en Papas, en encuentro de familias, en Equitación, en Copa America, luego las infraestructuras no sirven para nada durante el año y además no se recupera ni de lejos la inversión. Sigue así­ Rita. Ah, por cierto, los bosques se están quemando porque no hay presupuesto para limpiarlos, pero no hay problema, siempre nos podremos comer los ladrillos.

carles 05-08-2009 16:41:09h

Pues si que ha quemado la sentencia eh… la mayoria de mensajes alegrandose de la noticia y haciendo juegos de palabras con Camps, y tal y cual…. fenomenal, ahora a lo mejor sabeis los socialistas por que no ganais en Valencia, por que preferis el mal de todos si puede hacer daño al PP, que tener eventos importantes. Per molts anys!!

No es problema la celebración de grandes acontecimientos televisivos en Valencia, sino el aprovechamiento de los mismos. Es decir, la oposición, mientras sea oposición, no puede oponerse sin más a que se celebre el premio de Fórmula 1 pero sí­ puede criticar la falta de un proyecto que premita la creación de focos productivos con vocación de continuidad y meter ahí­ las informaciones sobre corrupción. Es decir, “¿por qué no se ha creado en Valencia un centro de I+D+i para investigar sobre el coche eléctrico?, ¿dónde estaba el dinero para infraestructuras?, ¿dónde estaba el dinero para modernizar la oferta turí­stica? Un traje de Camps es un puesto de trabajo menos en ese centro tecnológico. Nos han costado muy caros esos trajes. Estos últimos años han sido (uno de los tópicos mejor asentados en el cerebro) los años perdidos. Ellos son lo viejo; nosotros, lo nuevo”.

PD: En el colmo del cinismo, este argumento puede proporcionar una excusa (miserable pero excusa) para la moción de censura de Benidorm: “no estoy de acuerdo en las formas pero es una muestra de que el tiempo del PP ha pasado”.

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