Archivo de Mayo de 2015

No habrá Ocean’s Fifteen

Viernes, 29 de Mayo de 2015

Publica hoy El Mundo:

El Mundo

La Vanguardia ya nos informó hace nueve meses de que la simulación del proceso soberanista estaba agotada (el proceso, no, pero precisa de otra generación). La hegemonía cultural de la cohesión nacional mostraba síntomas de agotamiento y era cuestionada por una nueva formación, Guanyem. La gente estaba descubriendo que Godó, Agbar o La Caixa (o Pujol) no pertenecían a su colectivo; mejor dicho, que ellos no pertenecían al suyo. Ni lo harían nunca. Ni dentro de un mismo estado.

Decía La Vanguardia:

El soberanismo catalán no romperá España y puede que este canalizando pasiones reactivas que, en su ausencia, habrían tomado otras formas y contenidos.

Recuerdo estos días el comentario que me hizo, hace dos años, un diplomático europeo recién llegado a Madrid: “España me sorprende. La cuestión territorial se ha convertido en un condensador tan potente de las tensiones internas, que ustedes casi no discuten de otra cosa. Si ese condensador estallase sería peligrosísimo, pero la mayoría de los españoles, incluidos los catalanes, son conscientes de que no debe estallar, de manera que acaba actuando de válvula de seguridad”. Creo que es una reflexión a tener en cuenta.

La situación política en Catalunya enerva los ánimos, tensa los nervios, excita las tertulias, anima las sobremesas, permite soñar en voz alta y evita que se hable de otros asuntos con equivalente pasión e intensidad.

Ya no podemos entretener más al personal, decía la CEDA catalana. Hicimos Ocean’s Twelve, Ocean’s Thirteen y Ocean’s Fourteen, pero la gente se está dando cuenta de que, sin médicos, se muere.

No podemos seguir así. Y aún no ha empezado.

PD: Owen Jones lo explica muy bien en El Establishment. No es liberalismo. No hay libertad de mercado, ni iniciativa privada. Son mercados cautivos donde las corporaciones precisan de la asistencia del estado, indirecta o directa. Se cuestiona el estado del bienestar porque esas corporaciones luchan con la sociedad por los mismos recursos.

Casa de cardos (Esperanza Aguirre sabe que no lees)

Miércoles, 13 de Mayo de 2015

Hace un par de días:

La presidenta del PP de Madrid y candidata a la Alcaldía, Esperanza Aguirre, ha avanzado este lunes que está estudiando la posibilidad de implantar servicio de wifi gratuito en toda la ciudad de Madrid. […] La cabeza de cartel a la Alcaldía de Madrid ha significado que le gustaría «muchísimo» esa posibilidad que ya existe en otras ciudad europeas, aunque todas ellas más pequeñas de Madrid, según ha recalcado. «Me gustaría que el wifi pudiera estar en toda la ciudad», ha recalcado Aguirre. (ABC)

No sé si gustaría muchísimo, pero a Telefónica, Vodafone y Orange, no. Por eso, las operadoras fueron a la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones hace cinco años para exponer los casos de ayuntamientos, como el de Málaga, que tenían el proyecto de ofrecer wifi gratis. La CMT admitió que las administraciones puedan ofrecer este servicio, pero con muchas condiciones, como la velocidad: 256 kb/seg. Creo que era la velocidad del primer router que tuve en 1997.

Esperanza Aguirre sabe que ha prometido algo que da votos, pero que no puede cumplir. Esa era la idea: un titular chulo, que no se puede rebatir porque la explicación es un poco coñazo. Nadie lee. Sólo queda el titular. Joder, que la Espe va a dar wifi gratis.
También, hace un par de días:

Barcelona en Comú (BC) ha lanzado este lunes una propuesta con la que aspira a promover, si logra la alcaldía, el comercio de la capital catalana: crear una moneda local. […] El Ayuntamiento podría así, concreta el programa, pagar parte de las subvenciones en moneda local, así como parte de las retribuciones de los empleados públicos. Además, los créditos y microcréditos concedidos a empresas también podrían suministrar en moneda local. El consistorio barcelonés pagaría a los proveedores que así lo deseen con la nueva moneda, y también podrían realizarse con esta diversos pagos como las tasas. (El Periódico)

Vaya movida. Desconozco, como casi todo el mundo, cómo funciona esto de la moneda local, pero no debe de ser una gilipollez cuando lo tienen Bristol o Nantes. Pero es una mala jugada politica por lo mismo: nadie lee. Es algo complejo de explicar y muy fácil de ridiculizar: van a pagar en colaus. Algo que incide en el marco de “los nuevos partidos no saben lo que quieren”. Además, potencia el factor miedo. El Economista tituló desinformativamente: Colau propone crear una moneda local para Barcelona y pagar con ella parte de la nómina de los ‘funcionarios’. Proveedores, funcionarios, uhhhh, que os pagarán en bolívares.

Nadie lee. Antes de comenzar una campaña, hay que tener en cuenta este dato.

Pactar en Irán

Lunes, 11 de Mayo de 2015

La encuestas dicen una cosa que no se destaca. El 25 de mayo podemos levantarnos en un país en el que no haya mayorías absolutas. Según los sondeos, son muy pocas las instituciones con un ganador claro. Y es posible que, a partir de la publicación de las encuestas, un porcentaje significativo decida su voto. Hay quien ha descubierto nuevas candidaturas y hay a quien le ha entrado miedo.

Si las encuestas aciertan, en casi todas las ciudades, alguien tendrá que llegar a acuerdos con alguien o álguienes. Es posible que eso ralentice las decisiones, pero también lo hará con la corrupción porque nadie podrá colocar a toda su gente y, cuando haya problemas, nadie querrá que le salpique la mierda ajena.

Será muy interesante ver cómo se gestiona eso en un país que, como Irán en los 70, decidió en el XVI ser el defensor de la fe verdadera y renunciar a la cultura, la ciencia y la política. Un país en el que dialogar, y no digamos pactar, es perder.

Red de ciudades

Viernes, 8 de Mayo de 2015

Decía hace unas semanas:

Según el oráculo de las encuestas, Podemos está estancado. Ha tocado fondo por la izquierda, el PSOE no termina de hundirse y Ciudadanos le está robando el espacio de lo nuevo, la centralidad. El grupo dirigente ya resta. La soberbia que da sentirse ungido les ha hecho ganar enemigos innecesariamente y meter la pata más de lo imprescindible. Además, uno de los ataques que han recibido ha tenido éxito, el marco mental, y la formación aparece ya cosida a Venezuela.

Las próximas elecciones autonómicas crearán una nueva nobleza en la organización: diputados autonómicos y, quizá, consejeros o presidentes de comunidad autónoma. No sólo serán barones, sino reyes, porque no hay una estructura de partido. Ellos manejarán presupuestos y harán leyes.

Además, los proyectos municipales formarán un nuevo grupo situado intra y extramuros del partido. En las candidaturas ciudadanas, hay gente de Podemos, pero también de otros partidos, de movimientos sociales y de otra procedencia. Será extraña la ciudad de más de 100.000 habitantes donde no entren al consistorio y en muchas de ellas triunfarán.

Imaginemos el capítulo. Todo comienza en Madrid. Las encuestas de verano muestran que el proyecto municipal tuvo más apoyos que el autonómico y, sobre todo, que el que tiene el nacional. Varias voces piden un replanteamiento de la estrategia y a ese murmullo se unen otras ciudades.

Después, cuando el debate está sustentado, llegarán los reyes regionales que aprovecharán el debate para marcar su territorio en los pactos postelectorales, en los que el grupo dirigente querrá influir.

La pelea será dura y será lo más parecido a Juego de Tronos que veremos en España. Habrá intrigas, traiciones, egos y sangre. Cuestiones personas, amistades o relaciones, mezcladas con la lucha política.

Habrá incluso quien, desde el municipalismo, los medios afines o la izquierda clásica, propondrá no sólo la sustitución del grupo dirgente, sino la creación de una nueva iniciativa para ampliar la base y congregar mucha más gente para romper el techo y ganar las elecciones generales.

Un Olivo, esa candidatura popular que los egos y las inercias, de momento, han impedido.

El CIS no significa mucho porque la casi la mitad de la gente no ha decidido su voto. Sin embargo, hay una tendencia: las iniciativas municipalistas tienen buenas expectativas en las grandes ciudades y disputan la victoria. En las autonómicas, Podemos se sitúa como tercera fuerza detrás del bipartidismo. Es algo que tiene que ver con la concentración del voto del cambio en entornos urbanos, pero es sólo un matiz estadístico que no puede servir de escudo cuando las cifras llegan lanzadas en catapulta.

El grupo dirigente no ha ahorrado en enfrentamientos. Lo hizo con el partido instrumental (Izquierda Anticapitalista) que usó para articular su propuesta e indirectamente con la gente del 15M, que sintió como traición la pérdida de poder de las redes en el proceso de construcción de un partido tradicional, y con otros partidos y movimientos sociales, a los que ha tratado de arrinconar o fagocitar.

Por último, hay dos factores que hacen muy probable esa lucha: la necesidad de buscar culpables cuando las expectativas se incumplen y que es un gran contenido televisivo y digital. Qué cantidad de horas de programas veraniegos pueden llenarse con las declaraciones de unos y otros,; combates que seguirían en la red.

Una de las posibles resoluciones es la creación de un nuevo proyecto basado en la red de inciativas municipales. Un proyecto menos vertical, con más contenido y menos egos, con un programa muy corto basado en el rescate ciudadano y una estética menos agresiva, con otro olor. Un Olivo.