Archivo de Febrero de 2012

Competitividad, esfuerzo, austeridad, excelencia, bla, bla, bla

Miércoles, 29 de Febrero de 2012

El diario El Economista abre con opinión. Los artículos están llenos de palabras como competitividad, esfuerzo, austeridad, excelencia, bla, bla, bla. En las páginas de información encontramos las siguientes noticias:

Vargas se marcha con 3,12 millones en el bolsillo tras hundir Vocento en pérdidas

Prisa pierde 451 millones y Cebrián cobra 8,2 millones en pleno ajuste

Enric Juliana dijo que el Costa Concordia era una buena metáfora de los tiempos. El capitán se marcha mientras el barco se hunde. Es más ajustado el caso de Spanair. Gente despedida por una empresa atendiendo a gente tirada por la misma empresa. Ninguno de los dos sabe si va a cobrar porque tal cosa depende de la clase directiva judicial. Mientras tanto, los directivos de la empresa se van con el dinero de sus contratos, los directivos políticos que decidieron financiar esa empresa se lavan las manos y los medios absuelven a todos y lo presentan como ‘cosas que pasan’.

Deuda para cubrir deuda

Martes, 28 de Febrero de 2012

Leo en Expansión de hoy:

La Generalitat de Cataluña prepara ya una nueva emisión de bonos minoristas para cubrir los vencimientos de la emisión del pasado abril, de 2.240 millones. El secretario de Economía, Albert Carreras, desveló ayer en una entrevista de radio que la consejería estudia el lanzamiento de una nueva suscripción para cubrir la amortización de los bonos que vencen el próximo dos mayo. Cataluña debe recurrir a los bonos patrióticos si la línea ICO no está todavía cerrada.
(…)La Generalitat tienen unas necesidades financieras de más de 9.000 millones para 2012, de las que 6.000 millones son vencimientos de créditos y de emisiones. La deuda de la comunidad autónoma, según las previsiones presupuestarias, debe ascender hasta 41.676 millones, más del 20% del PIB catalán. Esta cifra supone un incremento del 8,2% respecto el apalancamiento del año anterior.

Deuda para cubrir deuda. En América Latina saben mucho de esto.

La responsabilidad

Viernes, 24 de Febrero de 2012

El maestro Juliana lleva meses, años, dando vueltas a conceptos como la austeridad o la modestia, preguntándose si existe un gen mediterráneo de la deuda o tratando de resucitar un jansenismo catalán, perdido en el hall de la casita blanca (o, mejor dicho, olvidado cuando Barcelona pasó de ser una ciudad de casitas blancas a una ciudad de casas de locos). La respuesta a sus preguntas es la palabra responsabilidad y la vemos en estas dos noticias de ayer:

Islandia juzgará por fraude a la cúpula directiva del Kaupthing Bank, rescatado en 2008

Juan Rosel: “Habría que plantear una amnistía fiscal para paliar el problema financiero”

La palabra es responsabilidad. Hace una semana, el presidente de Alemania dimitió por algo que aquí daría risa (cuando era primer ministro regional había aceptado un crédito privado con unas condiciones muy ventajosas por medio millón de euros). Aquí, la prensa que pide modestia, austeridad y sensatez defiende la impunidad (irresponsabilidad institucionalizada) de Camps o Prenafeta.

Entre el resort y la maquila

Miércoles, 22 de Febrero de 2012

La reforma laboral no creará empleo por sí misma, dicen. Claro, porque no es una ley para la crisis, sino para la recuperación. No es un conjunto de medidas para solucionar los problemas actuales del mercado de trabajo, sino para precarizar el empleo cuando la economía se reactive. La cuestión es si el sistema económico español, tradicionalmente basado en el consumo interno, podrá soportar esta precarización o si evolucionaremos a otra cosa. Por ejemplo, a una variante del sistema mexicano: centros turísticos tipo resort, fábricas tipo maquiladoras para la exportación y, claro, delincuencia organizada, corrupción institucional y amplias capas de miseria.

EL FBI cierra la edad dorada del audiovisual

Lunes, 13 de Febrero de 2012

Hace dos semanas que cerró Megaupload y que las páginas de enlaces ya no tienen enlaces (para desconsuelo de millones de personas, como un servidor y mi amigo Gonzalo). Desde entonces, ha bajado el tráfico en internet pero no ha aumentado la recaudación de los cines (salvo para los que se inventan las cosas), ni se ven colas espectaculares en las tiendas de material audiovisual. Veremos los datos pero no parece que todo ese dinero que la industria cultural estaba dejando de ganar comience a fluir como un torrente (sobre todo, si siguen bajando los sueldos). Es más, puede ser que la primera perjudicada por el ocaso de las descargas sea la propia industria de contenidos. ¿Podrá tener éxito una serie si está escondida en canales de pago y no puede ser vista simultáneamente (y comentada, claro) por la audiencia globalizada? Hace un par de semanas defendí que el fin de Megaupload era el fin de la edad dorada de las series en un artículo publicado en GQ (que no acabó de entenderse).

Todas las series eran yonquis (y les quitaron la priva)

La culpa de todo era del gordo cabrón. Ahora que está entre rejas, volverá a amanecer en la España cultural. Los discos de remezclas de versiones de los grandes éxitos de Miguel Bosé o Alaska volverán a inundar las tiendas como la bilis de uva nuestras bocas en el primer minuto del año; el fin de la cultura universal, previsto para el uno de diciembre de 2014 por Luis Eduardo Aute, ya no tendrá lugar; Gutiérrez-Aragón podrá hacer intensas películas sobre la incomunicación y la soledad; Lucía Etxebarria, albricias, volverá a escribir y dejará de fotografiarse desnuda. Sabino Méndez se pondrá traje y corbata y aparecerá en televisión diciendo: “españoles, la piratería ha muerto”.

Toda la industria se relame con este escenario: el gordo cabrón y su pandilla se pudren entre rejas, el resto de empresas de alojamiento se retiran y las páginas de enlaces son absorbidas por las nacientes empresas de cloud computing oficiales, Google, IBM, Apple, Telefónica, etc… El orden analógico se impone al desorden digital, la industria vuelve a controlar la oferta y el dinero vuelve a su redil. Todo perfecto salvo una cosa: es un escenario que no cuenta con el público.

Vamos a darle la vuelta a la profecía de Aute y a sostener que las descargas no sólo no se iban a cargar la cultura sino que el fin de las descargas será el fin de la época dorada de la cultura audiovisual, concretamente, de lo mejor de la época dorada de la cultura audiovisual: las series.

Siempre ha habido buenas series (’El Prisionero’, ‘Twin Peaks’, ‘Doctor en Alaska’, ‘Expediente X’ o ‘Seinfield’, por decir cinco) pero nunca ha habido tantas series tan buenas.

Siempre es complicado poner una fecha y dar nombres pero vamos a hacerlo, aunque sólo sea para crear polémica: 2004 y ‘Perdidos’. ‘Friends’ y ‘Sexo en Nueva York’ son las últimas series que son como las de antes; ‘Los Soprano’ y ‘El Ala Oeste de la Casa Blanca’ son dos que muestran que una serie no es la cantera / asilo del cine, que las cosas se pueden hacer bien, con un sentido artístico y vocación de continuidad, acabando la temporada sabiendo que hay otra. ‘Perdidos’ es la primera que nace sabiendo que es la hostia.

Después, ya sé que no es exactamente después, llegan todas las demás: ‘A dos metros bajo tierra’, ‘The Wire’, ‘Breaking Bad’, ‘The Office’, ‘Treme’, ‘Mad Men’, ‘Boardwalk Empire’, ‘Prison Break’, ‘Modern Family’, ‘Cómo conocí a vuestra madre,’ ‘The Walking Dead’, ‘American Horror History’ y las que ustedes quieran poner porque esto ya parece una canción de Sabina. Eso sí, no me quiten las cuatro primeras.

Tal y como demostrará un futuro estudio de la universidad de Badabing, internet y, más concretamente, el flujo gratuito de archivos fue clave para que se produjera este boom de las series. Las series anteriores se han visto en la pantalla de ordenador y no en la televisión pero tal cosa es complicada de demostrar, así que nos vamos a fijar en cómo el desorden digital rompió con los esquemas estructurados del orden analógico y permitió que la cultura de masas fuera de masas. Por un tiempo, al menos.

Por ejemplo, en la red, el gran centro de decisión está en la demanda y no en la oferta. Es decir, en Cinetube, por confesar el vicio privado, todo tiene el mismo espacio, ‘Super 8′, ‘Qué tía la Cía y Begotten’, una película experimental que comienza con Dios suicidándose y sigue con la Madre Tierra, que aprovecha la erección postmortem para fecundarse con su esperma. Muy recomendable tras un Barça-Madrid. El visitante de una página de enlaces elige lo que quiere ver, lo prueba inmediatamente y decide si le gusta. Si es así, descarga la película o el capítulo, que estábamos hablando de series, y, si le sigue gustando después de verlo, busca más y lo difunde.

Las series malas, que las ha habido y algunas con mucho dinero y nombres famosos, no funcionan porque el foco está en el espectador que no tenía que comprar y probar, como cuando Mili Vanili, sino que probaba y decidía. Si una serie se hacía o no famosa ya no dependía tanto de la decisición de las cadenas, sino del público y, al contrario de lo que se piensa, es bastante predecible: le suele gustar lo bueno. No soy un ingenuo y sé que existe una cosa llamada promoción y que todas esas series son americanas y de la gran industria pero dejo un apunte para otro día: ¿qué es más efectivo para una serie, un anuncio en un diario o que Juama López Iturriaga diga que le gustado mucho?

Otro aspecto del cambio de foco de la oferta a la demanda es que la gente ve lo que quiere ver cuando lo quiere ver. Me explico. La industria tiene una cosa llamada ventanas de explotación que quiere decir el menú del día: para hoy, tengo lentejas, si quieres las comes y, si no, las dejas. La red permite hacerse un menú personalizado que no sólo quiere decir satisfacer el deseo adolescente de tenerlo todo inmediatamente, sino compartir la experiencia globalmente.

‘Perdidos’ fue la primera. Casi inmediatamente de que el capítulo terminara de emitirse en EE UU, un montón de gente le colocaba los subtítulos en sus respectivos idiomas para que se pudiera discutir sobre la isla y sus cosas. Un ejemplo. Canal+ emite para España ‘Juego de Tronos’ o ‘Mad Men’, ¿alguien se cree estas dos series serían tan famosas si sólo las vieran los abonados de la plataforma?

Alguien debería pensarlo porque, en el escenario que hemos planteado, el foco vuelve a estar en la oferta. Todas estas empresas, Google, IBM, Apple, Telefónica, etc… están también desarrollando dispositivos para conectar televisión e internet y querrán ofrecer contenidos que no estén disponibles para nadie más. Habrá tarifas planas que te permitirán probar antes de comprar pero ya no podrás probar en cuanto leas el post de Iturriaga y retuitearlo. Si ya no es compartido, el consumo de contenidos audiovisuales dejará de ser una experiencia y el consumo por el consumo es algo de la época de los ‘Mad Men’, no del XXI.

Y una última consideración desagradable, por lo material, ¿de dónde va a salir el dinero del personal? 20 euros al mes parece una nadería pero, en un sueldo de 900 y con 500 del alquiler, la cosa cambia. Pero no nos amarguemos.

Es probable que no suceda nada de esto, salvo lo de los discos de remezclas de versiones de los grandes éxitos de Alaska. Hay que entenderlos. Es la venganza de la generación de los 80 por las veces que tuvieron que oír La Escoba de Los Sirex. Lo más probable es que, pasado el momento de pánico, todo vuelva a como estaba hace quince días. Las páginas de enlaces encontrarán otros servidores que no estén en Estados Unidos, sino en la Isla del Doctor Moreau y sus propietarios llamarán a despachos de abogados de Londres para cubrirse las espaldas y harán la dieta de la alcachofa para pasar desapercibidos. Recordemos que, como en una leyenda mitológica, del cadáver de Napster brotaron sus hijos Ares, Galaxy, Audiogalaxy, Morpheus, Gnutella, Kazaa, Emule, LimeWire y eDonkey2000.

Habrá oferta de pago en alta calidad para prejubilados de cajas de ahorros y el personal mileurista volverá a recolectar archivos.  El mundo de la cultura recuperará su encabronamiento pensando cuántas mansiones podría comprarse si cada clic fuera un euro. Ay, si yo hubiera cobrado 100 pavos por cada polvo, no sería rico, sino virgen.

La última metáfora es reciclada. Disculpas.

Retirémonos a la costa suiza

Sábado, 11 de Febrero de 2012

Nuestra desgracia no comenzó con los gobiernos de Reagan y Thatcher o con los de Clinton y Blair, sino muchos años antes, en 1947, en un plácido pueblecito de la costa suiza, como diría Krahe. Allí, en el hotel du Parc de Mount Pelerin, 36 intelectuales, como Ludwig Erhard, Ludwig von Mises o Karl Popper, acudieron a la llamada de Frederich von Hayek para construir un corpus ideológico que defendiera el liberalismo en un momento en el que disfrutaba de un prestigio notablemente bajo. Para entendernos, similar al que tiene hoy la social-democracia. Las diversas fórmulas de intervención y planificación política y económica, desde el keynesianismo o el estado social prusiano, al populismo paternalista o el socialismo real disfrutaban de una hegemonía ideológica fundamentada durante el fin de siglo anterior, la edad dorada del liberalismo. Todas ellas se habían puesto en práctica, bien tras la Gran Depresión, bien tras la II Guerra Mundial y, en el caso de los regímenes democráticos, su objetivo era la creación de una sociedad cohesionada que impidiera nuevos conflictos y el ascenso de nuevos totalitarismos.

En Mount Pelerin, todo eran miedos y buenas intenciones. El principal temor de los asistentes era la evolución política del siglo. Casi todos habían luchado contra el totalitarismo centroeuropeo y muchos de ellos, como Hayek, lo habían sufrido. A pesar del carácter democrático del sistema de partidos occidental, veían una imparable deriva hacia un nuevo totalitarismo en el prestigio de las fórmulas de intervención y planificación. Sabían que no era cuestión de articular una opción política que se presentase a las elecciones, sino de dar la batalla de las ideas y construir un corpus ideológico que colonizase a las fuerzas mayoritarias. No se trataba de formar un equipo ganador, sino de dibujar un nuevo campo de juego. Es la idea del propio Keynes que pueden leer en la columna de la derecha: “Las ideas de economistas y filósofos, tanto cuando son acertadas como cuando son equivocadas, son más potentes de lo que se suele creer. En realidad, el mundo no se gobierna por otra cosa. Los hombres prácticos, que se creen del todo exentos de influencias intelectuales, son normalmente los esclavos de algún economista difunto. Los locos en el ejercicio del poder, que oyen voces en el aire, destilan su frenesí de un escribidor académico de algunos años atrás”. En los primeros años, todos esos centros de pensamiento liberales, como el Institute of Economic Affairs de Antony Fisher, eran mirados con escepticismo desde la política o la intelectualidad. Sin embargo, los pelerins no desistieron y publicaron libros e informes, realizaron seminarios y conferencias y entraron, poco a poco, en los gabinetes, en las redacciones, en los despachos o en las universidades.

Su oportunidad llegó en los 60, justo cuando la izquierda teórica alcanzó su hegemonía. El mundo bullía en corrientes intelectuales, culturales o artísticas de diversos ámbitos de la izquierda que fundamentaban movimientos revolucionarios, descolonizadores, emancipadores o terroristas de diverso pelaje. Había una sensación dentro de la izquierda de que se podía cambiar el mundo. La derecha también se lo creyó. La derrota en Vietnam, por poner un hito, hizo pensar a la derecha estadounidense que esos movimientos feministas, ecologistas, pacifistas, contraculturales o por los derechos civiles iban a debelar la democracia occidental y a permitir el ascenso de otro modelo, probablemente, el socialista. Era necesario un rearme ideológico y llegó con la convergencia entre los movimientos conservadores con los centros de pensamiento liberal, que se vieron obligados a renunciar a su carácter democrático, abierto y laico para asumir conceptos como el autoritarismo, el elitismo y el providencialismo. Su programa se fue haciendo más concreto: acabar con las instituciones, salvo las religiosas y nacionalistas, implicadas en la construcción de la sociedad para fomentar la lucha entre individuos. Las instituciones eran todas las que tuvieran que ver con el estado social, democrático y de derecho, desde las coberturas sanitarias a las universidades públicas, pasando por la regulación financiera o el libre acceso a la justicia.

Sus primeras acciones fueron exteriores. Chile, por ejemplo. Es poco alentador comprobar cómo intelectuales de gran talla, que no habían avalado medidas como el New Deal o el Plan Marshall por intervencionistas, colaboraron activamente con regímenes dictatoriales que, en muchos casos, se acercaban al totalitarismo centroeuropeo contra el que habían luchado en los años 30 sólo porque esos regímenes les permmitían poner en práctica sus teorías económicas. En el 79 y 80 dieron el salto al primer mundo con Reagan y Thatcher y el resto es historia conocida. El vigoroso empuje del nuevo programa de la nueva derecha fue colonizando todas las áreas de pensamiento frente a una izquierda que había desplazado su punto fundacional, la creación de la sociedad, bien por un programa de máximos (Escuela de París, por ejemplo), bien por particularismos (Estudios Culturales, por ejemplo). La derecha se hizo optimista y la izquierda, nostálgica; la derecha buscaba cambiar cosas y la izquierda, defenderlas.
En los años 90, los pelerins terminaron de definir su campo de juego, que es en el que tenemos hoy. Se llamó Consenso de Washington: desregulación del sistema financiero y del comercial, disciplina presupuestaria y consolidación fiscal, sustitución de impuestos directos y retristributivos por indirectos, eliminación de cualquier beneficio social, privatización del estado, en especial, de los sistemas de control sobre la economía como la emisión de deuda o los tipos de interés. Planificación e intervención fueron reducidos a tabúes. Allí donde se ha aplicado, América-Latina o Rusia, el Consenso ha provocado miseria y autoritarismo, que es el camino que llevamos.

La solución, como en los años 40, no pasa por articular una nueva formación política. El triunfo de los social-demócratas en las elecciones de Francia y Alemania puede ser un pequeño bálsamo pero no es una respuesta porque esos partidos están llenos de intelectuales que han crecido en el campo de juego que se empezó a dibujar en 1947, en un pequeño pueblecito de la costa suiza. Allí debemos retirarnos para comenzar a establecer una nuevas reglas de un nuevo modelo de democracia, seguramente basado en las implicaciones socio-culturales de la red. Por ejemplo, centros de poder más pequeños y mucho más interconectados. La historia de la humanidad tiende al progreso; en perspectiva, cada época es mejor que la anterior aunque todo parezca muy oscuro si nos fijamos en un hecho concreto. Para aprender, usamos el ensayo y error y erramos mucho porque ensayamos muchas cosas. Somos inquietos; se llama inteligencia. Es probable que no veamos el nuevo modelo pero tal cosa nunca ha sido problema para seguir luchando como se tiene que luchar, pensando.

Una imagen

Jueves, 9 de Febrero de 2012

Raro es el día en el que no sale algún zangolotino hablando de la importancia de la marca España. Se hacen giras, campañas, conferencias, seminarios, etc… Esta imagen es demoledora y nos sitúa en un cuadro mental muy concreto. No hay gira ni campaña ni conferencia ni seminario que pueda con ella.

garzon

Las giras, campañas, conferencias, seminarios, etc… se seguirán haciendo. Todo sea por los amigos del alma.

La CEDA sigue su curso judicial

Jueves, 9 de Febrero de 2012

La CEDA era una ampllia coalición (PP de Rajoy, PP de Galicia, PP de Valencia, PP de Madrid, el resto de PP, CiU, PNV, Foro Asturias, PAR, UPN, CEOE, Conferencia Episcopal Española, FAES, BBVA, Bankia, Arzobispado de Madrid, UNESA, etc…) para lograr liquidez y sobreseimientos. Los resultados de los juicios son los esperados. El PP se presentó a las elecciones con cerca de 300 cargos públicos imputados, no lo superan ni los italianos, y ganó las elecciones. La CEDA se puso en marcha en los juzgados. La condena a Garzón busca, además de la anulación de las pruebas, dar un escarmiento al resto de jueces con la vista puesta en la nueva forma de elección del CGPJ. Después vendrán otros sobreseimientos, Bárcenas o Prenafeta, ese señor tan honorable al que Garzón, según La Vanguardia, humilló tanto.

Alguien debería tener un poco de mirada larga para pensar en cuatro cosas.

La primera es en las consecuencias jurídicas de la sentencia. Una de las pocas cosas que sé del derecho es que las sentencias del Supremo crear jurisprudencia. ¿Cómo va a afectar a otros casos en los que también ha habido escuchas?, ¿cómo afectará al futuro trabajo de jueces y policía (además de saber que ya no van e investigar más al PP)?

La segunda es que estamos haciendo el ridículo a nivel internacional. En una semana hemos lanzado al mundo estas dos informaciones: el juez que investiga crímenes de una dictadura, sentado en el banquillo por los restos de esa dictadura y el juez que investiga la corrupción del partido en el poder, condenado por los corruptos. El mensaje es que España es un país con una sólida costra de la dictadura y una corrupción muy extendida. Es complicado meter matices jurídicos porque se trata de informaciones que saldrán en la sección de internacional, debajo de la crisis Siria, de la tensión en Irán y de la ola de frío. Y es complicado meter matices por el poder del nombre: es el juez que quiso encarcelar a Pinochet. La cosa empeorará cuando los casos traspasen nuestras fronteras.
La tercera es que tendrá consecuencias sociales. A  largo plazo porque, cuando a la corrupción se le añade impunidad, el resultado no suele ser bueno. La historia es rica en ejemplos. A corto plazo, hay indignación creciente por el Camps, absuelto; Garzón, condenado que se une con el cabrero de la situación socio-económica y, en el peor de los casos, con la desesperación personal. Y sin partido de la oposición ni, casi, sindicatos que canalicen esos sentimientos.
La cuarta es que han acabado con un juez pero no sabemos lo que han creado, ¿un nobel de la paz, una estrella política, el inicio del peronismo español, el nuevo Robespierre? Ni idea. Garzón es radioactivo y le acaban de tirar una bomba atómica.

La izquierda dividida encabeza los sondeos en Grecia

Jueves, 9 de Febrero de 2012

Leo en El Economista, casi al final de la noticia.

En cuanto a intención de voto, se consolida el respaldo al partido conservador Nueva Democracia, hasta situarse en el 31 por ciento. Muy distinta es la previsión para los socialistas del Pasok, un partido que, según los últimos sondeos, continúa en caída libre desde la dimisión de Papandreu y se quedaría en quinta plaza, con sólo un 8 por ciento. ¿Quién se beneficia de la caída de los socialistas? Los sondeos predicen que otros partidos de izquierda, principalmente Izquierda Democrática, que ganaría 4,5 puntos en el último mes y se colocaría en el 18 por ciento de respaldo electoral. Por su parte, el Partido Comunista (KKE) y la Coalición de la Izquierda Radical (Syriza) obtendrían un 12,5 por ciento y un 12 por ciento, respectivamente, de votos.

Hay que situar el 31% que tan gozosamente se jalea:

En las elecciones del 4 de octubre de 2009, Nueva Democracia obtuvo el peor resultado electoral de su historia (33,9% de los sufragios y 93 parlamentarios).

Lo más interesante del texto no es que pueda volver a ganar el partido que manipuló las cuentas públicas y provocó todo este jaleo, sino que Izquierda Democrática, Partido Comunista y la Coalición de la Izquierda Radical tienen un 42,5%. Si sumamos a los socialistas, mayoría absoluta. Si concurren separados, puede no ser suficiente porque:

La ley electoral vigente desde 2004 favorece especialmente al partido victorioso, pues reparte 260 escaños del total de 300 entre todas las fuerzas que logran entrar en el nuevo Parlamento y los 40 restantes se suman a los de la formación más votada.

Y, si concurren juntos y tienen posibilidades de ganar (y aprovechar el pìco de los 40 escaños), lo más probable es que se dé una vuelta más a la crisis institucional europea, una vuelta con sabor latinoamericano. Se aplazarán las elecciones, se amenazará a los griegos con que o votan bien o tendrán más problemas, ¿golpe de estado? Quizá reapareza el terrorismo para justificar cualquier opción.

El arzobispo de Granada pide revisar la financiación de la Iglesia

Lunes, 6 de Febrero de 2012

Al menos tal cosa deducimos de sus palabras:

El arzobispo de Granada censura la mentalidad de ‘pueblo subsidiado’

Y de los datos que nos aporta el BOE:

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Por si alguien no quiere hacer la cuenta, son 156 millones de euros a fecha de liquidación. Es una de las poquísimas partidas que se salvó de los recortes en ese BOE del 31 de diciembre, el de la subida de impuestos. Si les parece mucho, deben añadir el dinero para profesores de religión, la exención de impuestos como el IBI, los diversos conciertos sociales, las casilla del IRPF (250, de la suya y 80, de la de otros fines de interés social) y ayudas puntuales, como la de la pasada visita del Papa a Madrid. Roda una cantidad desconocida que, según estudios, está entre 6.000 y 10.000 millones de euros. Y no se esperan recortes significativos. Por todo lo anterior, es comprensible que el Arzobispo de Granada quiera dejar de ser un subsidiado para ser un emprendedor, uno del millón que iban a brotar por doquier. ¡Adelante!