Archivo de Agosto de 2011

Ultimátum

Miércoles, 10 de Agosto de 2011

Hoy se cumplen dos meses desde que leímos esto:

Ultimátum a Islandia para que pague a Holanda y Reino Unido

La asociación europea de libre comercio amenaza con recurrir a la Justicia si el país no abona los 4.000 millones por la bancarrota de uno de sus bancos

Tres meses para pagar. Islandia tiene ese plazo límite para compensar a los Gobiernos británico y holandés con unos 4.000 millones de euros si no quiere ir a los juzgados. La asociación europea de libre comercio (EFTA, por sus siglas en inglés) anunció ayer por carta al Ejecutivo islandés que tomará medidas legales al final de ese periodo para poner fin al denominado caso Icesave, una filial de uno de los grandes bancos islandeses (Landsbanki) a cuyos clientes compensaron los fondos de garantía de depósitos holandés y británico tras la quiebra de la entidad. El Parlamento islandés ha llegado en dos ocasiones a acuerdos para hacer frente a ese pago. En ambos casos, la negativa del presidente Ólafur Grímsson a firmar la ley obligó a convocar sendos referéndums. Las dos veces los islandeses votaron no al pago de esa factura por los desmanes causados por una de sus entidades financieras.

Veremos el 10 de septiembre.

La CEDA pide elecciones anticipadas

Viernes, 5 de Agosto de 2011

Leo:

El PP pide elecciones antes del 20-N en plena emergencia por la deuda 

y

Duran pide elecciones antes del 20-N

y eso que Duran ya vio cumplida su petición del 24 de julio (no hace ni dos semanas):

Duran i Lleida pide elecciones anticipadas en noviembre

La desamortización de Mas II

Jueves, 4 de Agosto de 2011

Ayer leíamos:

La ruina obliga a la Generalitat a malvender 37 edificios públicos

El Gobierno catalán pierde 42,4 millones con la venta de solo cuatro inmuebles

Hoy leemos:

La Generalitat pagará 40 millones al año por alquilar las sedes que vende

El Gobierno catalán abona 29 millones por los importes pendientes por la compra de los inmuebles

La Generalitat de Cataluña pagará más de 40 millones de euros al año por quedarse de alquiler en los 37 edificios que ha puesto a la venta para obtener liquidez, un 33% más de los 29 millones que paga ahora por los importes pendientes por la compra de los inmuebles.

La delicada situación financiera del Gobierno catalán le ha llevado a adoptar esta contundente política de desinversiones en inmuebles, por la que espera ingresar 550 millones de euros en seis meses aún a costa de vender muy por debajo del precio por los que compró los edificios en los últimos años. En cuatro de los últimos inmuebles adquiridos, por ejemplo, el Gobierno catalán perderá 42,4 millones de euros. Los 550 millones obtenidos por la venta de los 37 edificios, sin embargo, apenas darán para pagar los alquileres de 13 años, tras los cuales la Generalitat seguirá abonando la abultada factura (el compromiso es a 25 años) y se habrá quedado sin patrimonio.

El artículo sigue sin responder a ¿quién los ha comprado?, ¿cómo ha sido el proceso de compra?, ¿qué relación tienen los compradores con la Generalitat? pero deja claro el negocio, un clásico del liberalismo español. Venta de bienes comunes por parte de los administradores y traspaso de dinero público al sector privado, al que se le asegura la ganancia por un plazo amplio (25 años). Es justo el negocio del que hablan los empresarios españoles cuando usan la frase “marco regulatorio estable”.

PD: Divertidísimo Oz habla en catalán. El espantapájaros, el hombre de hojalata y Artur Mas Headroom…

mas

La desamortización de Mas

Miércoles, 3 de Agosto de 2011

Leemos:

La ruina obliga a la Generalitat a malvender 37 edificios públicos

El Gobierno catalán pierde 42,4 millones con la venta de solo cuatro inmuebles

El presidente Artur Mas ha decidido malvender el patrimonio de la Generalitat para hacer frente a la delicada situación financiera del Gobierno catalán. El Departamento de Economía, cuyo titular es Andreu Mas-Colell, ha puesto a la venta 37 edificios, con los que espera ingresar hasta 550 millones de euros. La venta de estos inmuebles en la actual situación de crisis causará cuantiosas pérdidas a la Generalitat, que en el caso de cuatro de los últimos inmuebles comprados ascenderán a 42,4 millones de euros. Otros dos, adquiridos en 1994 y 1999, han sido puestos a la venta a un precio muy similar al de su compra, pese a que los precios en el mercado de oficinas se ha triplicado en este tiempo. Con la mayoría de edificios, sin embargo, no es posible cuantificar las minusvalías ya que se trata de inmuebles que ya eran de la Generalitat o esta los ha recibido transferidos de otras administraciones.

Los edificios en venta se han distribuido en dos lotes. Por el primero, compuesto por 26 inmuebles, la Generalitat espera conseguir al menos 450 millones. El segundo lote, cuya venta ha salido a concurso a través de ICF Equipaments, está compuesto por otros nueve locales, una nave y la sede de Territorio, por 97 millones más.

El artículo no dice nada sobre las preguntas clave: ¿quién los ha comprado?, ¿cómo ha sido el proceso de compra?, ¿qué relación tienen los compradores con la Generalitat? El artículo tampoco informa de las protestas de los ciudadanos por la venta de su patrimonio; posiblemente, porque no se produjeron. No sólo se asume que en situaciones excepcionales, reales o creadas, la administración puede vender el patrimonio público, sino que es un privilegio consuetudinario. Hardt y Negri proponen sustituir público por común para que la ciudadanía distinga lo que le pertenece; lo que el administrador puede gestionar pero no vender. Ni así.

¿Cómo se acaba con esto?

Miércoles, 3 de Agosto de 2011

Es la pregunta que hoy se hace todo el mundo. ¿Cómo se acaba con la crisis de la deuda? Leyendo. Todo el mundo se daría cuenta de que no es la primera vez que sucede y que no se soluciona con reformas, ni con cambios políticos, ni con cifras macroeconómicas porque no hay un único vector. No es una conspiración unilateral sino una suma de planos, económico, financiero, especulativo, político, ideológico, etc… Son planos que convergen pero que no son convergentes. La solución es acabar con esa convergencia. Tal cosa se consigue dejando de pagar, bien con el triunfo de la política (puede ser Islandia pero puede ser Venezuela), bien con la suspensión de pagos (puede ser una reestructuración, una quita, declarar ilegítima parte de la deuda pero puede ser el hundimiento del país).