Archivo de Abril de 2011

La verdad está ahí fuera

Jueves, 28 de Abril de 2011

Mi amigo X se ha pasado la noche buscando las pruebas de la conspiración mundial para que el Barcelona gane y el Real Madrid pierda y, cuando el sol comenzaba a aparecer, las encontró. Me mandó esta foto por correo con el texto: “Muy confiado tiene que estar el hombre de la manicura para dejarse ver en el palco de Can Barça”. Lo llamé. No respondió. Fui a su casa pero su piso se había convertido en un consultorio de acupuntura y todos los vecinos me respondian que el consultorio llevaba abierto varios años y que nunca habían conocido a nadie llamado X. Esta tarde volveré. Si logró escapar.

expediente X

PD: El victimismo es una trampa porque hace perder la perspectiva. Es lógico que el entrenador del Real Madrid la tienda a todos los demás. Pensó que el único modo de ganar al Barcelona era empequeñecer el club y, por extensión, el equipo. Ha salido mal y necesita que los demás (directivos, jugadores, prensa, afición, etc…) acepten la conspiración para no pensar. De ellos depende.

GTA, Mortal Kombat y problema generacional

Miércoles, 27 de Abril de 2011

Hace tres años, Ignacio Escolar era director de Público y abrió con la noticia del lanzamiento de la cuarta entrega del GTA. En su blog publicó una entrada que decía:

Es sólo un videojuego violento, amoral y sexista, pero me gusta. Es una ficción, una novela negra. Y, como tal, no tiene por qué ser políticamente correcta. No es apto para menores de 18 años –lo pone bien claro en su etiquetado–, como tampoco lo es una película de Tarantino o de Scorsese. La confusión viene del nombre: videojuego. El juego se relaciona con la infancia y en el nombre de los niños, en su defensa, se justifica la censura.

Yo no compraría GTA a un menor del mismo modo que no le llevaría a ver Kill Bill al cine. Pero los videojuegos ya no son sólo cosa de niños: la edad media de los que jugamos cada vez es más elevada y hoy ronda los 25. El videojuego es cultura, es mi cultura y la de muchos como yo. Los que crecimos con el Spectrum o Mario Bros seguimos viendo en ellos un excelente entretenimiento, una expresión artística comparable al cine o a la literatura, una nueva narrativa.

Hoy se publica una nueva entrega de Mortal Kombat. La noticia sale en la sección de ciencia y dice:

Mortal Kombat es todo carne violada, llamas, cadenas, cuerpos retorcidos y torturados por el dolor. Con el sadismo por bandera, la violencia explícita es la constante de un videojuego cuya verdadera diferencia se resume en la palabra Fatality: un movimiento final y fatal, propio de carniceros, con el que los jugadores despachan a sus oponentes de forma espectacular, despedazándolo y mostrando la casquería sin censura.

El problema generacional.

Nuevas candidaturas al CGPJ

Sábado, 9 de Abril de 2011

Mercedes Alaya y Coro Cillán han presentado su candidatura al CGPJ. Quieren seguir los pasos de Gema Gallego, la juez del acido bórico, y Concepción Espejel, la juez del incendio de Guadalajara.

Mercedes Alaya es la juez de los eres andaluces. Hoy saldrá en todos los medios porque la Junta ha entregado las actas de sus Consejos de Gobierno de los últimos 10 años. La juez indicó que pedía la entraga poque los documentos podrían “alterarse u ocultarse partes relevantes” por parte de la Junta mientras se resuelve el conflicto jurisdiccional. Es decir, acusó sin pruebas a una institución, cosa que puede que le traiga algún tipo de amonestación interna pero que reafirma su candidatura al CGPJ.

Coro Cillán ya ha sido sancionada -dos veces por retrasos injustificados y desatención- es la juez del betadine. Cillán pretende revisar la sentencia del 11-M en otro proceso paralelo en el que busca la foto de la comparecencia de los tedax, cuantos más, mejor. José Yoldi nos cuenta que, en su desconocimiento, pregunta a los artificieros a los que llama a declarar si lo que estalló en los trenes era Betadine (antiséptico cuyo nombre suena parecido a Titadyn).

Federico Trillo, hombre de fe, las tendrá en sus oraciones.

Elogio del copago como despertador

Viernes, 8 de Abril de 2011

Hoy leemos en la prensa:

Los recortes de la Generalitat incendian la sanidad catalana

Las protestas de trabajadores y pacientes se extienden por los hospitales

Y también:

Mas reafirma su “compromiso electoral” de suprimir Sucesiones 

Supresión de impuestos (para clases altas) y recortes de servicios públicos (para clases bajas). El margen para la queja es escaso porque hubo elecciones hace nada y ambas cosas iban en el programa electoral del partido que ganó. Es posible que, como dice Zizek, las cosas tengan que empeorar para mejorar y tengan que aparecer cosas como el copago para que todo el mundo entienda que, en las elecciones, se elige. Se elige entre pagar impuestos y tener servicios públicos o no pagar impuestos ni tener servicios públicos; entre hacer las infraestructuras de las urbanizaciones (Murcia) o los servicios públicos o, como en Valencia, entre el circuito de Fórmula 1 o arreglar el metro.

Capital y mercado

Jueves, 7 de Abril de 2011

No fue ninguna mentira. La crisis de 2008 refundó el sistema económico. Hasta el momento, el capitalismo se basaba aún en la economía de mercado (propiedad privada o la libertad de iniciativa, empresa y comercio). Los mejores triunfaban y se hacían ricos (aumentaban su propiedad en bienes o inversiones); el resto, al carajo. A partir del 2008 se fundó un nuevo sistema basado en la eliminación del mercado. De la misma manera que la sociedad de consumo, basada en la psicología del acto de la compra, sustituyó a la sociedad de producción, basada en el producto, la economía del capital, basada en la transacción de cifras, sustituyó a la economía de mercado, basada en la inversión, producción y comercialización de bienes y servicios. El nuevo sistema elimina el mercado porque la competencia no es útil para su objetivo: el aumento de las transacciones. El mercado, al ser real, divide entre ganadores y perdedores y reajusta periódicamente los actores y las cifras. El nuevo sistema antimercado busca huir de estos reajustes obviando la competencia a través de la presión política que le permite salvar las malas gestiones con flujos de capitales públicos que no discriminan entre ganadores y perdedores y, sobre todo, crear sistemas económicos cerrados donde se garantice la rentabilidad sin inversión.

Próximamente, pero en una galaxia lejana:

capital

ZP vintage

Domingo, 3 de Abril de 2011

En la sociedad de consumo hay dos momentos de efervescencia: la expectativa y la recuperación. Los picos no dependen del producto y su uso, sino el acto de la compra y sus consecuencias psicológicas. Se crea una ilusión que se concreta en la adquisición; después, llega el estreno, la novedad, la presentación a los demás y, poco después, todo comienza a deshincharse. Llega la desilusión, o la frustración, sin llegar a la sepultura del olvido. La sociedad de consumo no entierra, recicla. Lo viejo vuelve a ser consumido no como novedad, no se repite el binomio expectativa-desilusión, sino como refugio, ofrece el calor de algo conocido e inofensivo. Es un momento dulce para los lanzamientos y los veteranos y malo para las carreras artísticas. Es un momento dulce para los candidatos (must) y los ex (vintage) y malo para los activos (fondo de armario).

Zapatero fue el primer presidente-consumo (o líquido). Después, han llegado Obama, Sarkozy o Cameron. La expectativa provocada en la campaña no puede materializarse, aunque la acción sea buena, como Obama, o no pare de descargar aplicaciones, como el iSarko. No es una cuestión del producto, sino del hambre de novedad. Zapatero ha tenido una suerte de la que los demás han carecido, un contrario disney, tonto, lento y exagerado, que no sólo ha retrasado la siembra de la frustración, sino que la ha hecho relacionarse con cosas reales, las medidas anticirisis. Y, en la posmodernidad, las cosas reales siempre son más maleables que las imaginarias.

Hoy comienza el relato de Zapatero que será más o menos así: un presidente joven cuyas ambiciones de modernizar socialmente el país fueron combatidas por una derecha reaccionaria o prepopulista (depende de cómo evolucione) y cortadas definitivamente por la crisis. Habrá algunos adjetivos que se repitan como moderno (matrimonio gay), social (ley de dependencia), astuto, humilde, independiente, feminista o democrático. No ha sido el primer presidente de izquierdas de la democracia pero sí el primer presidente democrático. No ha querido controlar los medios ni los otros poderes, externos o internos, lo que siempre le ha traído problemas que ahora podrán convertirse en pequeños hitos hagiográficos: nombró a un conservador presidente del CGPJ y del Supremo, dejó hacer a TVE o defendió las primarias. 

Ha sido el segundo presidente, tras Suárez, cuya ascensión ha traído un cambio generacional. Y ése ha sido el gran motivador de odios. Rubalcaba provocará incendios en las portadas (como ya está haciendo) pero no la mala baba desatada. La presencia de un tipo de 40 años decía a los de 60, los que hicieron la transición, que ya estaban mayores y éso es algo insoportable (en 2016, cuando Rajoy o Rubalcaba acaben el primer mandato, tendremos un problema generacional grave con millones de personas de 30-40 años frustradas por no poder desarrollar su proyecto individual inmediato).    

Otros adjetivos irán decayendo. Las acusaciones de frivolidad o improvisación, las más extendidas, se apagarán porque siempre lo hacen cuando los actos se sitúen en línea recta desde un origen a un final. El gran frívolo e improsivador de los últimos tiempos, Gorbachov, ha pasado a la historia como un héroe porque todo fue bien pero su laxitud podría haber provocado guerras civiles en algún país satélite o un conflicto a mayor nivel. No se juzgan sus actos, sino el resultado: la primera caída incruenta de un imperio. 

Sobre las críticas de la actuación de Zapatero ante la crisis, es probable que también se reestructuren. Esta semana, la Fundación Ideas ofrecía un relato: ante el golpe, inversión (plan E); ante la recesión, reformas; ante la recuperación, cambio de modelo. Todo depende de cómo acabe la cosa. Si la recuperación continúa, auque sea lenta, se dirá que su sacrificio impidió el rescate de España. Es novelesco pero el periodismo y la historia han metido el relato en su sistema operativo.

Zapatero comienza a ser un ex, un refugio que ofrece el calor de algo conocido e inofensivo. El relato lo tejerán los periodistas que hoy tienen 30-40 años (no digo tenemos porque ya no soy periodista y, además, los comunistas ya nos cansamos del culto a la personalidad; de hecho, ahora abusamos del culto a la despersonalidad). Cuando lo hagan, no sabrán distinguir la hagiografía elaborada de su propia nostalgia biográfica; ZP será parte de la escenografía de lo que recordarán como mejores años de su vida.