Archivo de Marzo de 2011

Los jueces deciden proteger a los niños de ficción

Miércoles, 9 de Marzo de 2011

En España, hubo apropiación de niños después de la Guerra Civil para librarlos de lo que Vallejo-Nájera llamaba la enfermedad marxista, transmitida de madres a hijos. También hubo apropiación de niños en los años 50, 60 y 70, como viene contando El País. En España, ha habido casos de abusos a menores por parte de religiosos. 

Los jueces, sin embargo, han decidido juzgar la ficción.

Imputado el director del Festival de Sitges por exhibición de pornografía infantil 

No tengo claro qué pensar de esa información pero sí que los niños reales deberían tener una protección mayor que los niños de ficción o, al menos, la misma. Pero estamos en la posmodernidad.

Como si fuera algo nuevo

Miércoles, 9 de Marzo de 2011

Esta semana, la prensa recogía que las noticias de un diario de 1974 eran parecidas a las de hoy (Gadafi puede dejar el poder, limitación de velocidad, problemas en la economía española e, incluso, un Madrid-Joventut). Es más inquietante que los medios especializados hablen de las curiosidades de safesearch de google como si fuera algo nuevo.

Para acabar con el relato en el periodismo

Jueves, 3 de Marzo de 2011

Sí hay una cosa de la literatura que ha jodido el periodismo, es el relato, esa vocación de construir tramas con presentación, nudo y desenlace, cuando la realidad no es una línea, sino un montón de borrones. El periodista no es policía ni detective ni juez ni abogado pero tampoco es escritor ni dramaturgo ni guionista. El género donde las consecuencias son más visibles es el de los sucesos, donde el periodista asimila su estética a la de la ficción y no busca informar, sino emocionar con la excusa de la visibilidad de la víctima.

A mis alumnos les propongo:

  1. Explicar sólo informaciones contrastadas de una forma clara y concisa.
  2. Citar siempre a la fuente. No recoger posibilidades ni rumores. Ejemplo: “podría haber sido violada”.
  3. No referirse a la víctima ni a los detenidos por su nombre de pila.
  4. Evitar convertir los hechos en un relato que precise de final. No hacer cronologías ni dramatizaciones.
  5. Evitar las proyecciones. Ejemplo: “si no hubiera tomado el autobús” o “habría cumplido seis años”.
  6. Evitar las descripciones forenses. Ejemplo: “le sacaron los ojos con un destornillador”.
  7. No asaltar a familiares de la víctima y esperar a que nombren un portavoz. Evitar declaraciones dramáticas.
  8. No asaltar a familiares de los detenidos y esperar a que nombren un abogado. Evitar declaraciones dramáticas.
  9. No recoger declaraciones de los vecinos. Ejemplo: “nadie se lo explica” o “parecía buena persona”.
  10. Contextualizar el suceso dentro de los datos sobre criminalidad de períodos significativos de tiempo.

El periodista no es policía, ni detective, ni juez, ni abogado, ni escritor, ni dramaturgo, ni guionista. Pero, ojo, los policías, detectives, jueces, abogados, escritores, dramaturgos o guionistas tampoco son periodistas. No les dejemos serlo. Ni los lectores. No he visto en ninguna consulta ‘envíanos tus diagnósticos’ o ‘vota qué operación deberíamos realizar primero’.