Archivo de Noviembre de 2010

El barbero charnego

Martes, 30 de Noviembre de 2010

Nadie ha escrito nada sobre la noticia que fue Montilla. Un inmigrante, en la máxima responsabilidad política; un inmigrante, elegido con los escaños de los más nacionalistas.  Nadie ha escrito nada (excepto el test de Nuremberg de Sala hace cuatro años) hasta lo que se intuye en estas líneas del texto escrito sobre Mas por Pilar Rahola en La Vanguardia (si los tres actores creen que ese texto debió publicarse es la primera palada de la tumba del nuevo President):

A las 10.30 Artur Mas i Gavarró puede hablar con Juan Pedro Fernández Fernández, nacido en el Caniles de la sierra granadina. “¿No habíamos quedado a las 11.30?”, pregunta el barbero, que lo conoce desde que tenía unos 15 años y que le afeita la barba con espuma y le corta el pelo cada domingo de elecciones. […]

Pero el barbero no siente vértigo, sino un franco orgullo que remata con una frase para la historia: “Corto los pelitos de la nariz porque ya tenemos al president en marcha”. Y entonces hará uso de su potestad de psicólogo y le dará consejos mientras le estira la nariz y le acerca la navaja. “Si alguns poguessin tenir ara aquesta navalla a la mà, amb les ganes que em tenen…”, llega a decir Artur antes de recibir un sonoro “cállate”. Y será entonces cuando su barbero esculpirá un consejo para el president: “Que siga con el pensamiento que tiene, que es un pensamiento sano. Y a ver cómo se encuentra las arcas, que sin harina no se puede hacer pan”. 

Supongo que leo lo que leo por haber leído a Gramsci. Leo: ese es sitio de los charnegos, barberos, tenderos, taxistas, gente buena, noble, que dice refranes y que no habla la lengua pero la entiende. Y ya.  

¿Por qué corren?

Martes, 30 de Noviembre de 2010

Todos los analistas olvidan uno de los mayores parecidos entre los años 20-30 y la actualidad: el auge del deporte. En esos años, se crearon buena parte de los clubes deportivos, las competiciones nacionales e internacionales y la actividad física se coló en la educación y en la vida diaria. No sé cuál fue la relación con la crisis económica y los totalitarismos porque no creo mucho en las líneas (causa-efecto), sino en las esferas (cosas que se retroalimentan) pero hay algo poco democrático en la tabla de gimnasia, la competición, la disciplina y el culto al esfuerzo. De casi todos los dirigentes mundiales, salvo de los que quería ridículo (como Merkel), tenemos imágenes haciendo deporte (ojo, el deporte colectivo, el atletismo, ha sustituido a los clubes). El último, Mas, de quien nos dice La Vanguardia que se hace 54 piscinas con sólo dos avellanas en el estómago (el resto del artículo es aún más felliniamente hagiográfico con frases del tipo: Y es en casa donde las emociones encuentran su parpadeo de libertad, robado a la contención autoimpuesta).  Y, tras la piscina, vuelve a casa sin ducharse.

PD: Es interesante el poder electoral de la palabra cambio y será interesante ver lo pronto que se agota.

La España de los transformers

Jueves, 25 de Noviembre de 2010

Manolo Portela me envía un escrito que una serie de empresarios y personalidades ha dirigido al Rey manifestándole su preocupación por la situación de España. Se trata de un compendio de desfachatez difícilmente superable, así como un gesto providencialista y poco democrático.

Estas son algunas de las conclusiones del escrito. Como lo han bautizado Transforma España, llamaremos a los firmantes transformers.:

-En España no existe separación de poderes, los políticos controlan el poder judicial. No hay una verdadera democracia. Los políticos no dan la talla.

Claro. Los transformers saben que los políticos controlan el poder judicial porque, cuando tienen que acudir ante la justicia, llaman por teléfono a esos políticos para que el tema prescriba o sea sobreseido. Consulten el caso Alierta o los diversos procesos sobre paraísos fiscales que han tenido los directivos de los bancos. Pero los políticos no sólo controlan la justicia, también la empresa. Muchos de los transformers, comenzando por Alierta, deben su puesto a la política. Otros, como Entrecanales, un buen montón de pasta por la operación Endesa.

-Cuanto más complicados son los problemas que ha de afrontar el país, menor es la capacitación de quienes tienen el poder. Aplicable al presidente del Gobierno, pero también a la oposición. Líderes mediocres.

¿Quién es un buen líder?, ¿hay buenos líderes?, ¿cómo han llegado ellos a dirigir sus empresas?, ¿hay que exigir una capacitación a los cargos públicos y a los presidentes de empresas?, ¿cuál?

-El sistema educativo es tercermundista.

No. El que es tercermundista es el sistema laboral. Los transformers del escrito pagan en sus empresas 800 euros al mes en contratos de obra y servicio a los licenciados superiores, ingenieros incluidos. No esperaran que la gente se mate a estudiar para cobrar esa cantidad. Desde siempre, la gente se esfuerza para mejorar dentro de un proyecto de vida; si la única perspectiva es ir tirando, no cabe el esfuerzo ni el trabajo bien hecho, sino las ñapas.

-La sociedad española tiende a la sumisión, se somete a cualquier demagogo indocumentado.

Claro que tiende a la sumisión. Si no, ¿cómo podrían conseguir que licenciados superiores, ingenieros incluidos, firmen contratos de obra y servicio por los que perciben 800 euros al mes? ¿Y quién es un demagogo indocumentado? Hay que dar nombres.

-El indicador “valor-país” (competitividad, sostenibilidad, influencia, bienestar, calidad de gobierno y economía) creció entre 1997 y 2007. A partir de 2007 se ha producido una fuerte caída, y en 2009 bajó a niveles de 1997: diez años perdidos en sólo dos. Para 2020 esa magnitud será la mitad que en 2009.

Sí, es que ha habido una crisis global. La mayoría de las empresas que presiden han perdido valor. Algunas, como el grupo Prisa de Ignacio Polanco, casi todo su valor.

-Si las cosas se hubieran hecho correctamente, el valor-país sería seis veces mayor. Se ha llegado a una España poco atractiva, que ha perdido posiciones en todos los indicadores.

¿Qué país, exceptuando los emergentes, ha ganado posiciones?, ¿quién ha hecho las cosas bien?, ¿qué habría que haber hecho?, ¿lo hicieron ellos en sus empresas?, ¿tienen alguna idea, aparte de echar a la gente y reducir sueldos? 

-Necesidad de un cambio de sistema electoral, para evitar la dictadura de la partitocracia que suponen las listas cerradas y bloqueadas. Ir a un sistema de elección más directa. Un sistema proporcional que corrija el excesivo poder que tiene las minorías nacionalistas.

Dan lecciones de todo pero los transformers no saben matemáticas básicas. Los partidos nacionalistas tienen exactamente la representación proporcional de sus votos. Lo que no la tienen son PP y PSOE, sobrerrepresentados, e IU y UPD, infrarrepresentados. Un sistema proporcional daría entrada en el parlamento a más formaciones, varias de ellas, nacionalistas. El Senado no tiene listas cerradas y el número de electores que hace uso de la capacidad de modificar el orden es insignificante. ¿Qué sistema electoral proponen? La elección directa significaría aumentar la cuestión territorial como base de la política, lo contrario de lo que parece que se pretendía. No es una contradicción; es el problema de repetir los tópicos de siempre.

-Clarificar el modelo autonómico, acabar con la duplicidad de administraciones. Inmanejable un Estado con diecisiete comunidades, más de 8.000 ayuntamientos (en su inmensa mayoría, menores de 50.000 habitantes), diputaciones, cabildos… Y 4.000 empresas públicas donde domina el oscurantismo en sus cuentas.

Pues EEUU, que tiene 51 estados, no se ha hundido. El estado autonómico ha sido el modelo de los mejores años de nuestra historia, los de más estabilidad política y social y de más crecimiento. Puede ser una coincidencia pero es muy probable que no lo sea. ¿Cómo se articula esa apuesta por la recentralización? Los transformers aplican la misma política que en sus empresas, los bandazos: de la compra de inmuebles a los alquileres, de la gestión propia a las subcontrataciones.  

-El Estado carece de instrumentos de control y corrección, no sabe lo que gastan las autonomías ni cómo.

Y sus empresas bien que lo disfrutan. Totalmente de acuerdo. Control del gasto público y potenciación de los organismos de competencia y defensa del consumidor para evitar, por ejemplo, la sobretarificación de las telecomunicaciones, las comisiones impropias de la banca o los acuerdos en el precio de los combustibles.

-Hace falta consenso entre los partidos en: educación, ciencia y energía. Que sean pactos estables y de largo plazo. Pero la evolución en España tiende a lo contrario.

No vale hablar en general. Hay que recordar que, tras meses de negociación y con un acuerdo casi cerrado, el PP decidióno firmar el pacto de la energía para poder acusar al Gobierno de subir la luz.    

-Pérdida de confianza en el Tribunal Constitucional y en el funcionamiento de la justicia.

Una de las razones de la pérdida de confianza en el funcionamiento de la justicia es que cualquier español sabe que, si cualquiera de los transformers tiene algún problema legal, su causa será sobreseida o el delito habrá prescrito. No hay nada más destructivo que la impunidad y los transformers son impunes. Nada se dice, por ejemplo, de la cuestión fiscal. Un gran problema es que el ingeniero que cobra 800 euros con contrato de obra y servicio paga más impuestos que la mayoría de los firmantes; entre ellos, está Goirigolzarri, el hombre que se llevó 54 millones de euros de indemnización cuando dejó el BBVA. Sería necesaria una reforma fiscal para evitar estas islas de impunidad.     

-España pierde posiciones en todos los indicadores, la situación es peligrosa y preocupante para el futuro de los españoles y para la posición de España en el mundo.

La situación es peligrosa en general y, siendo defraudar, el Rey nada puede hacer. Ni este ni otro. Ni Aragorn de Góndor.

Es probable, además, que la cosa vaya a peor. En global; claro, el que piense que los países son sistemas cerrados no sabe en qué mundo vive. Las reformas que se están aplicando son las de siempre: facilitar y abaratar el despido, precarizar el empleo, reducir los sueldos, aumentar los impuestos indirectos, reducir ayudas sociales y privatizar todos los servicios públicos. Son políticas que destruyen países porque se cargan la clase media y sus conceptos anejos, como estabilidad o predictibilidad, y crean sociedades en archipiélago: clase financiera, clase directiva, clase funcionarial (los únicos con contrato estable y no necesariamente público), clase precaria y clase mísera.  

La destrucción del tejido social gracias a esas políticas convergerá con esa idea de que hace falta un liderazgo fuerte, con la política espectáculo y el descrédito de la justicia para ofrecernos el futuro modelo gubernamental: el populismo autoritario bufo. Sarkozy o Berlusconi son sólo aperitivos.  

Las “posibles víctimas”

Martes, 23 de Noviembre de 2010

En una entrevista a Artur Mas en El País, Javier Casqueiro le pregunta:

P. Quiere acabar con la regulación de los 80 km por hora en los accesos a Barcelona. Los expertos advierten que la mortalidad en la carretera va vinculada a la velocidad. ¿Ha pensado qué dirá a los familiares de posibles víctimas?

R. No estamos hablando de carreteras secundarias, sino de autopistas de tres y cuatro carriles que por las noches están vacías. En algunas de estas autopistas se puede ir a 120 en un tramo y unos kilómetros después te lo limitan a 80. Todo esto descansa en una falta total de sentido común, por eso lo vamos a cambiar.

Lo peor de todo no es la demagogia (antológica y, además, ontológica; ¿qué es un “posible víctima”?) de la pregunta; lo peor de todo es que el respondedor no responde y al preguntador, tan sensibilizado, le da igual.

PD: Las principales víctimas de la devaluación del periodismo somos los periodistas.

El problema de las líneas (cuándo se jodió Catalunya)

Viernes, 19 de Noviembre de 2010

El maestro Juliana se preguntaba el domingo cuándo se jodió Catalunya. La cuestión supone considerar que hubo un momento en el que todo iba bien y se torció; es decir, que las cosas se sitúan en una línea recta que, en un punto concreto, se quiebra cambiando el rumbo esperado y deseable por el sitio donde estamos. En las biografías personales, es algo que suele hacerse y conduce a lo que Richard Ford consideraba el Gran Arrepentimiento, un estado de serena desesperación. En las biografías colectivas, el proceso es algo más complicado porque la decadencia de unos suele ser el auge de otros y, en donde unos piensan que todo se jodió, otros sitúan el mejor momento de sus vidas. Volvamos a la pregunta y a la respuesta suponiendo que existe ese momento. Juliana situaba la desviación de la recta en los años siguientes a los Juegos del 92, cuando la lucha entre CiU y el PSC impidió a la sociedad catalana leer los cambios que se producían a nivel estatal y global. En el texto, hay nostalgia del timón fuerte empuñado por el President Pujol, una figura agigantada por la sensación de casa de barrets sense pianista de los gobiernos posteriores y por la distancia temporal. Como también sucede en las biografías personales, el paso del tiempo lima los picos de las crisis. El artículo nos hace deducir que, con una buena mayoría, Pujol habría encarado de otra forma el momento y, quizá me paso, nos invita a no convertir la próxima Generalitat en un revival de la I República Italiana: ojo, no pasemos del tripartito al pentapartito.

Pero el artículo se olvida de otros dos factores: el ensimismamiento y el regeneracionismo. Comencemos por el segundo. Después de los Juegos, coincidiendo con esa pelea, hubo siete años en los que CiU, metonimia de Catalunya, fue la fuerza que marcó buena parte de la agenda política española, apoyando al último González y al primer Aznar. El bagaje fue el famoso 15% del IRPF en la primera negociación y, en la segunda, el paso del 15% al 33%, la desaparicíón de los gobernadores civiles, la del servicio militar, el aumento de competencias de los Mossos y varias inversiones. Es interesante ver que la mayoría de lo negociado son cuestiones estatales. Podría decirse que es incorrecto incluir ahí el modelo de financiación, la parte magra, porque la extensión al resto de comunidades (salvo las forales, el Luxemburgo hispánico) fue posterior. Creo que no sólo es correcto, sino que es justo hacerlo porque CiU, recibendo palos por todos los lados (primero del PP; después, del PSOE), desbrozó el camino que los demás han terminado recorriendo sin ningún pudor. Es interesante comparar con el reciente pacto PNV-PSOE, donde lo acordado son cuestiones particulares: traspasos, inversiones o cuotas de poder en instituciones. Juliana recordaba que el PP no ha llevado al Constitucional esos acuerdos y le falta poca cosa a Trillo para darle al copiarypegar de los recursos. No sólo no lo han llevado; ya ni se habla de ellos. Decía Juliana “la derecha española sólo impugna asuntos catalanes”. En Madrid, ya debería saberlo el maestro, no hay celebración en la que no se cante polaco el que no bote.

A Catalunya le perdió el regeneracionismo. En ambas negociaciones, mientras se decía que los catalanes saqueaban España, CiU rodeó todo de un espíritu positivo, constructivo, de progreso común dentro de un nuevo marco de entendimiento, resumiendo y para acabar con el almíbar, de un espíritu regeneracionista. Quizá, por miedo a la reacción o, quizá, porque la visión estatal (a menudo, con tono paternalista exasperante y una deriva providencialista arriesgada, cuestiones a revisar) es una cartacterística muy propia de la política catalana desde el XIX. Es ventajista decirlo pero ese regeneracionismo, esa voluntad de implicarse en las cuestiones comunes, como la estabilidad y la gobernabilidad en un momento de crisis económica (de momento, más severa que la actual para España) y política (también, más severa), contribuyó a que se jodiera Catalunya. CiU debería haber aprovechado el momento para consolidar Barcelona como polo político, económico y social y sacar definitivamente el polaco el que no bote de las fiestas madrileñas.

Es muy ventajista decirlo ahora pero CiU debería haber pedido el Senado, el Constitucional y, por ejemplo, las sedes de Telefónica y Renfe. Habría conseguido, por ejemplo, el Consejo de Estado, algún organismo regulador y la sede de Aena, que no es poco. Pero, más que al peso, el objetivo debería haber sido consolidar Catalunya como un polo a tener en cuenta, un lugar que hay que conocer y pisar para ganar las Generales, un sitio que no se puede mirar desde fuera gritando polaco el que no bote. ¿Por qué no se impugnan asuntos vascos o andaluces?, se preguntaba Juliana. Porque se han hecho respetar. En la mitología política madrileña está escrito que el debate sobre la autonomía andaluza fue la piedra donde se desangró la UCD y maduró el PSOE. El Pujol, enano sólo se cobró la cabeza de Vidal-Quadras; poca pérdida para la ganancia política conseguida. En 2000 (mayoría absoluta en Madrid y el último Pujol recostado sobre el PP), volvió el polaco el que no bote con más fuerza aún. La ecuación nacionalismo=terrorismo, con nosotros o con ellos, que hizo crecer una burbuja llamada ERC.

Esa ecuación solidificó políticamente otra cuestión importante, el ensimismamiento. En los comentarios al artículo de Juliana, había uno que decía: “Barcelona decidió ser la capital de un país de seis millones antes que la segunda ciudad de otro de cincuenta”. No son cosas incompatibles pero va por ahí aunque los sitios donde se acaba nunca son fruto de las decisiones. Volvamos a los Juegos. Tras la concesión, se extendió la campaña Ja tenim els Jocs, volem fer-ho bé, un proyecto común con un objetivo concreto, pero, después, no hubo un Ho hem fet molt bé i ho hem d’aprofitar, sino un Ho hem fet de conya i ningú ho farà millor; apa, a disfrutar. La evidencia de que había sido un acto fantástico se reafirmaba cada cuatro años ya que Atlanta, Atenas o Sidney no eran capaces de llegar al nivel. Los Juegos son sólo una metáfora de una sensación de autosatisfacción, de displicencia con los demás, de ensimismamiento. Esos sentimientos crecían con la llegada de turistas, la intervención en la política estatal (Pujol, español del año y otras vaselinas), el Dream Team de Cruyff y proyectos como el Fòrum, una idea de Barcelona-Maragall para el mundo (y para lanzarlo hacia la Generalitat; la lucha interna).

El periodo 2000-03, nacionalismo=terrorismo, explosión económica de la capital por las privatizaciones y el ladrillo, rearme cultural de todo lo español unitario o el Madrid galáctico de Florentino y sus torres (el deporte siempre es metáfora), revolvió ese ensimismamiento y el malestar se solidificó políticamente en el primer tripartito, centrado en resistir el ataque con barricadas. Un ejemplo es la actuación lingüística. Cabe preguntarse cómo se defiende mejor el catalán, si multando al señor Manolo (una mera cuestión generacional) o financiando contenidos culturales y proyectándolos, por ejemplo, a través de premios internacionales. En 2004, el nuevo PSOE busca oxigenar (frívolamente) esa barricada con la idea de la España plural, a la que el PP, descolocado por la derrota responde con polaco el que no bote (nacionalismo=terrorismo, mesas para fimar contra los catalanes, en Catalunya hay guettos, boicot a Catalunya, no a las empresas catalanas porque son extranjeras, etc…). El PSOE hace un esfuerzo por descentralizar (la CMT se va a Barcelona con querella de la Comunidad de Madrid por el camino) pero el proceso (frívolo) del Estatut, entre otros factores, le impide lograr una victoria holgada en 2008.

(En medio, otro proceso. España crece, crece mucho y crece autonómicamente. Deja de ser un sistema con 1+2 polos (Madrid + Barcelona/Bilbao) para tener 17 sistemas complejos en los que uno puede vivir y desarrollarse. Es decir, ya no hay que ir a Madrid o Barcelona para triunfar, estudiar, dar clase, comprar discos, publicar libros o montar una empresa tecnológica. Este cambio ha provocado desconcierto en Catalunya. Cataluña, un “país perplejo” porque “ya no es motor” de España, titulaba El País acerca de la presentación de un estudio hace dos años. “Hemos seguido creciendo pensando que todo funcionaba y que éramos el centro del mundo, cuando la realidad nos ha demostrado que no es así”, dijo Oriol Homs, presidente de la Asociación Catalana de Sociología al presentarlo).

Y llegamos a hoy. A Catalunya le perdió la lucha interna pero también, el regeneracionismo y el ensimismamiento (no son antagónicos; su convergencia está en la actitud: paternalismo y providencialismo; autosatisfacción y displicencia) y esta a punto de que le vuelva a pasar. El nuevo ciclo político, auspiciado por La Vanguardia, entre otros, tendrá como base, un pacto de las derechas, la nueva CEDA (PP, CiU, PNV, PAR y CC). La idea es un retorno a la política de peso, desterrando las frivolidades de Zapatero y el tripartito; la crisis impone seriedad. En el caso de CiU, el objetivo será lograr una mejora de la financiación e inversiones estratégicas como el eje mediterráneo o las interconexiones europeas; los mapas de Juliana (Catalunya, de nuevo, Franco Condado de la nueva Carolingia). Para lograr hacer digerible la nueva CEDA tras los diversos estribillos del  polaco el que no bote (nacionalismo=terrorismo, mesas para fimar contra los catalanes, en Catalunya hay guettos, boicot a Catalunya, no a las empresas catalanas porque son extranjeras, etc…) La Vanguardia está confeccionando el relato de que hay un PP moderno, plural y civilizado; es un proceso de humanización lento y en el que el PP ayuda poco pero se conseguirá.

Sin embargo, ese cambio consolidará indirectamente y a más largo plazo el polaco el que no bote como un eje central de la política española. Los últimos movimientos del PSOE, el último cambio de Gobierno con ningún peso del PSC o el posible apoyo a Manuel Aragón, el manostijeras del Estatut, como presidente del TC, insinúan que el PSOE ha hecho el cálculo: pierde más que gana con la España plural. Es una apuesta más sólida no mojarse por Catalunya para no dejarse votos en otros lugares (la roja antes que rojos) y moverse en el arco que ahora maneja el PP, aunque de una forma más moderada, claro. Cuando CiU apoye al PP, un poco de polaco el que no bote basado en la solidaridad y la cohesión (como antaño hicieron Cháves, Bono e Ibarra) y, cuando sea necesario el apoyo de CiU, un poco de cebo en forma de competencias o cargos. Y, en las Generales, que viene la derecha, recurso de sobrada eficacia. Todo, sin inmiscuirse. El PP oscilará entre la cesión de casi todo en 2010 para lograr la investidura y el rearme unitario, desembarco del TDT Party, si CiU no es necesaria. En el relato humanizador de La Vanguardia hay mucho entusiasmo pero poca realidad. CiU puede tener la oportunidad dentro de dos años de cambiar el relato y lanzar el mensaje de que el polaco el que no bote no sale gratis. Necesitará cortar algunas cabezas coronadas del PP pero, para hacerlo, hace falta mucha autoconfianza y poca autosatisfacción; poco regeneracionismo y poco ensimismamiento. También, poca lucha interna, poca melancolía y cambiar el cabreo por los proyectos. No está claro que tal cosa vaya a pasar.

No está claro qué va a pasar pero intuyo que todos esos procesos (ensimismamiento, preplejidad, frustración, polaco el que no bote) harán más amplias las zonas de incomunicación y más limitadas las de encuentro (un horizonte de sucesos: una hipersuperficie frontera del espacio-tiempo, donde los eventos a un lado de ella no pueden afectar a un observador situado al otro lado; qué poética es la física). Alguien, dentro de algunos años, también se preguntará cuando se jodió todo y situará la quiebra ahora, en el momento en el que otros piensan que todo se va a enderezar. Es el problema de las líneas.

El sentimiento, la clave es el sentimiento

Martes, 16 de Noviembre de 2010

Leemos en La Vanguardia este apunte de Dolores García:

Campaña sin promesas

La izquierda ha acabado recetando tiritas para el mercado o exorcizándonos de la derecha diabólica

El estado de decepción que aqueja a la sociedad catalana tuvo su origen en unas expectativas exageradas. La izquierda, de la mano de Maragall, prometió un salto en el bienestar y otro en el encaje en España que se han diluido en la crisis y en el Constitucional. En estos años, además, la clase política no ha sabido acompasar su discurso con las dificultades que se iban imponiendo en la vida cotidiana de los ciudadanos. No es sólo que Zapatero creyera que esto se arreglaba con cuatro rotondas y dos bordillos, sino que las actitudes de los políticos reflejaron durante meses una clamorosa falta de agilidad ante la realidad.

La reacción a ese súbito y profundo cambio de escenario por parte de la derecha y la izquierda ha sido reclamar para sí el voto de protesta, la fuerza para frenar los males que encarna el contrario. En Catalunya se ha echado mano de ese recurso con fruición: el voto contra el PP, contra la independencia, contra el tripartito, contra el neoliberalismo… Desnudos de cheques bebé o sonotones gratis, nos hemos quedado con el anti como único resorte para movilizar al votante.

Mas apela al cambio, pero apostilla que lleva “siete años picando piedra”, como si gobernar tocara por riguroso turno. Y el PSC se erige en “garantía de progreso” cuando el futuro se ha vuelto demasiado frágil y hace aguas la idea del ascensor social, cuando muchos jóvenes se saben con peores perspectivas que sus padres.

El líder del PSOE madrileño, Tomás Gómez, confesaba hace unos días que su partido ya no podía buscar sólo el apoyo del obrero y que los ideales de justicia también lo son de la clase media. “Hoy la derecha es optimista y la izquierda, pesimista –dice Daniel Innerarity–; la izquierda es melancólica y reparadora, ve el mundo actual como una máquina que hubiera que frenar y no como una fuente de oportunidades”. La izquierda catalana ha acabado recetando tiritas para curar las heridas del mercado o exorcizando al votante tentado por la derecha diabólica.

En la sociedad de consumo, en la sociedad posmoderna, en la sociedad líquida, la clave es emocional. Las promesas son productos y se dirigen a un sitio del cerebro donde las cosas se examinan. La emoción, no.

Palin TV

Martes, 16 de Noviembre de 2010

Hace un par de años, decíamos que:

Obama TV / Palin TV / Revilla TV

Un año de estos, el asesor de algún candidato estadounidense dará el paso y creará un canal que retransmita 24 horas la vida de su asesorado. La preparación de los discursos, las escenas familiares, los momentos de euforia, de debilidad, de ira o de cansancio. Todo. Un fuera de plano para cuando vaya al baño que nos permita recoger si canta, lee, se masturba o habla con el vecino de mingitorio; un desenfocado para las escenas í­ntimas con su pareja donde también se podrí­a distorsionar el audio para no ofender a los colectivos familiares. El lenguaje no resultará extraño ya que, desde hace diez años, siempre ha habido uno o varios formatos de telerrealidad en los primeros puestos de audiencia en todos los paí­ses occidentales.

El primero que lo haga situará el debate; si sólo lo presenta como espectáculo para ganar popularidad, se expone a recibir desprecios pero si lo presenta como un derecho de los electores y contribuyentes, ganará la partida y obligará a los demás a seguir sus pasos. De ‘queremos saber cómo es’ a ‘necesitamos saber cómo es’ hay muy poca distancia. Ya podrí­an estar en marcha, como prueba, Obama TV o Palin TV o Revilla TV, por ejemplo, dándomos la trastienda de su campaña. Estos dos últimos son puros personajes de reallity. Palin TV nos mostrarí­a las charlas entre madre e hija embarazada para preparar la boda o las conversaciones entre madre e hijo en Iraq. La experiencia televisiva nos ha demostrado que la emotividad en estado puro (en las primeras ediciones, antes de que el programa crezca y necesite el cinismo para sobrevivir) es imbatible. Ánimo.

PD: Ya no hay proyectos, sino sólo personas, he leí­do, no se habla de lo que van a hacer, sino de cómo son. No, ni siquiera hay ’sólo personas’, sino personas haciendo de actores con necesidad de tener un carácter que resulte atractivo y una historia que sea interesante. Ya no hay polí­ticos, he leí­do, se venden productos. Tampoco. En la sociedad de consumo ya no se venden productos, sino marcas y todas las marcas polí­ticas pueden tener los mismos proveedores.

Y ayer (¡coño!) leímos:

Sarah Palin protagoniza un reality para dejar claro que será candidata en 2012

‘Sarah Palin’s Alaska’ muestra que a la musa del Tea Party tiene problemas mundano: le cuesta controlar a su hija adolescente y odia a su vecino

El sentimiento, la clave es el sentimiento.

Él

Martes, 16 de Noviembre de 2010

felipe

No se puede ser más feliz

Lunes, 15 de Noviembre de 2010

Ayer, mi padre me mostró esta foto:

pons

Este señor es secretario de comunicación del PP, partido que gobernó 8 años sin hacer nada acerca del problema sobre el que iba la manifestación y que está criminalizando a los inmigrantes, como algunos de los que le rodean, en la campaña para la Generalitat de Catalunya.

Por si no lo han visto bien.

pons

Por si no lo han visto bien,

pons

No se puede ser más feliz.

Es el rostro de la felicidad posmoderna, la serenidad que permite inventarse y multiplicarse a cada instante para carecer de cualquier tipo de responsabilidad sobre todo. Sólo existe el momento fugaz, todo es inaprehensible, nada es sólido, todos los puntos se dispersan sin forma o perteneciendo a varias a la vez. La identidad, el tiempo, el ser, esas anacronías. No se puede ser más feliz.

Metáfora sobre el nuevo ciclo político

Lunes, 15 de Noviembre de 2010

Lo que viene será parecido a esto:

Con la música de la película Rocky de fondo, se presentó este sábado el ex presidente del Gobierno José María Aznar ante un auditorio de 300 vendedores de casas, la mayoría de ellos vestidos con un quimono de kárate de color negro. “Cuando ayer algunos amigos me preguntaban qué iba a hacer el fin de semana les dije: tengo una convención de agentes de propiedad inmobiliaria; eso es una especie en extinción ¿no?, me advirtieron. Por eso vengo, para dar ánimos”, empezó diciendo.

Ante un público entregado, Aznar se comprometió a tratar de explicar durante una hora de conferencia “hacia dónde vamos”. Pero si de lo que se trataba era de elevar la confianza en el futuro, Aznar no fue la persona más indicada para ello.

El actual presidente de la fundación Faes fue extremadamente pesimista respecto al futuro de la economía española y no aportó más que obviedades a una lectura sobre la situación política y económica mundial. “El mundo cada vez necesita más materias primas”; “la caída del muro de Berlín es muy importante”; “todo está en estado de cambio”, fueron algunas de sus frases.

El ex presidente se extendió al hablar de la economía española. “En 2011 no existirán la mitad de las cajas de ahorro que hay ahora”, advirtió, cuando se refirió a la necesidad de llevar a cabo una reforma financiera en el país. En su opinión, también hay que realizar una “reforma laboral”, otra energética (”no nos podemos permitir el lujo de cerrar nucleares”), privatizar compañías públicas y, sobre todo “reformar las administraciones públicas”.

La parte más oscura de su discurso fue la referida a la situación económica española: “España no ofrece expectativas de crecimiento, ha perdido confianza”, declaró.

A preguntas de los asistentes, Aznar ofreció los dos grandes titulares del día: “Conmigo de presidente del Gobierno, el Real Madrid ganó tres Copas de Europa”, dijo. Y, tras una cuestión sobre la banca y el sector inmobiliario, advirtió que no iba a dar consejos a un auditorio de expertos y añadió: “Lo que puedo hacer es intentar comprar una casa, que lo estoy haciendo, estoy en ello”.

Precioso; qué escena.