Archivo de Junio de 2009

Liberalismo español en tres pasos

Martes, 30 de Junio de 2009

Leemos hoy en abc.es:

 El ex jefe del Ejecutivo José Marí­a Aznar inauguró ayer el VI Campus FAES con la advertencia de que con las subidas de impuestos y la subvenciones «sólo se consigue más paro y recesión», en respuesta a las recetas económicas del Gobierno de José Luis Rodrí­guez Zapatero. […]

Aznar llegó a parafrasear al ex presidente estadounidense, ya fallecido, Ronald Reagan, que afirmó no sin ironí­a: «Si se mueve, ponle un impuesto,si se sigue moviendo, súbele el impuesto. Cuando deje de moverse, dale una subvención».

Leemos en la página de FAES:

Patronato 

Presidente: José Marí­a Aznar 

Vicepresidenta: Marí­a Dolores de Cospedal 

Secretario General: Jaime Garcí­a-Legaz 

Y buscando en gogle FAES + subvención:

La FAES como tal o las fundaciones que la integran (eran varias y se unieron bajo la presidencia de Aznar) recibieron subvenciones directas del Estado entre 1996 y 2003 por valor de 40 millones de euros. De ellos, 14 millones de euros provení­an de la Agencia de Cooperación Internacional, pese a que la FAES ni es una ONG ni tiene entre sus objetos de trabajo la cooperación internacional al desarrollo”. (30/05/2005)

O

La Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), que preside José Marí­a Aznar, es la organización que mayor subvención recibirá de la Secretarí­a de Estado de Cooperación Internacional, según una resolución publicada en el Boletí­n Oficial del Estado (BOE).

Las ayudas, que ascienden a un total de 1.950.000 euros, se conceden a las “fundaciones y asociaciones dependientes de partidos polí­ticos con representación parlamentaria de ámbito estatal” y se destinarán a “la promoción de actividades de formación, consolidación y difusión del sistema democrático”.

Para este fin, FAES percibirá de la Secretarí­a de Estado de Cooperación Internacional, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, un total de 884.550 euros. (16/08/2007)

Pero lo más gracioso es:

El diputado del PP Jaime Garcí­a Legaz, secretario general de la Fundación de Análisis y Estudios Sociales (FAES) que preside José Marí­a Aznar, ha registrado en el Congreso una baterí­a de preguntas para saber por qué se ha excluido a la entidad vinculada al PP de la primera concesión de subvenciones del presente ejercicio.

Recordemos: Cuando deje de moverse, dale una subvención.

Fechas

Lunes, 29 de Junio de 2009

Leo en El Paí­s:

Madoff, condenado a 150 años de cárcel por estafar 50.000 millones de dólares

Pero, a mí­, la cifra que me parece más espectacular es: 29/06/2009. La fecha. Recordemos:

Su estafa se descubrió el pasado 10 de diciembre

Unos siete meses. Por ejemplo:

El 14 de junio de 2001 la CNMV decidió intervenir Gescartera por la imposibilidad de conocer la situación economico-financiera y el destino de los fondos de sus clientes.

El fiscal consideró que durante los 9 años de la actividad, Gescartera se dedicó a realizar actividades para lucrarse defraudando a sus clientes, desviando dichos fondos hacia sociedades de constitución fraudulenta para así­ hacerlos suyos.

El juicio oral comenzó el 17 de septiembre de 2007 con 14 imputados, entre ellos Antonio Camacho Friaza presidente de la compañí­a, 46 acusaciones y unos 120 testigos.

O, mejor aún, entrén aquí­ y, después, aquí­.

Jacko vive

Viernes, 26 de Junio de 2009

O más o menos. Y El Mundo nos lo explicará un dí­a de estos. Nos contará, pongamos por caso, que el informe del defunción se firmó horas después del último parte médico (¿qué pasó en esas horas?, ¿qué pruebas se manipularon?) o, yo qué sé, que la autopsia se hizo en una sala diferente al del resto de fallecidos de ese hospital (¿por qué?, ¿qué habí­a que ocultar?, ¿qué pruebas se manipularon?, ¿llevaba ácido bórico en los bolsillos?). Y quién sabe si Fernando Múgica o Abadillo no conseguirán que algún testigo protegido llamado Albacete o Alcantarilla o Springfield, que estamos en EEUU, diga que lo vio salir del hospital en un skoda fabia o en un Pontiac, que estamos en EEUU. Quedará claro que ha fingido su muerte para huir de los acreedores y que vive en una base secreta en Honduras con Elvis y Jesús Gil. Aunque esto último lo ocultará El Mundo porque incluso Pedro Jota recibe presiones de ellos, ¿quiénes son ellos? No me hagan hablar, agggggg.

“La derecha es optimista y la izquierda, pesimista”

Miércoles, 24 de Junio de 2009

El sabio Manolo Portela recupera un artí­culo impescindible de Daniel Innerarity sobre “la izquierda melancólica y reparadora”. Se publicó el siete de septiembre de 2007 pero podrí­a haber sido hoy porque todo sigue no igual, peor.

Salir del pesimismo

A un personaje del Torquato Tasso de Goethe le debemos una formulación que probablemente sea el paradigma de todas las disculpas: “De lo que uno es / son los otros quienes tienen la culpa”. Esta convicción no explica nada pero alivia mucho; sirve para confirmar a los nuestros frente a ellos, esquematiza las tensiones entre lo global y lo local o proporciona un código elemental para las relaciones entre la izquierda y la derecha. Podemos estar seguros de que algo de este planteamiento sostiene la confrontación polí­tica cuando el discurso encaminado a mostrar que los otros son peores ocupa todo el escenario. Pero revela muy propia confianza en el propio proyecto, ideas y convicciones.

Así­ funciona, con escasas excepciones, el actual antagonismo entre la izquierda y la derecha. Por eso los análisis que en estas mismas páginas han hecho Sami Naí¯r de la polí­tica de Sarkozy o José Marí­a Ridao acerca del entorno ideológico de Bush son magní­ficas descripciones de lo equivocada que está la nueva derecha, pero dicen muy poco acerca de lo débil que es la izquierda. ¿Y si invirtiéramos la máxima de aquel personaje de Goethe y pensáramos qué culpa tiene la izquierda en el triunfo de la derecha? Este tipo de análisis suelen ser más provechosos porque no se enturbian con el prejuicio de pensar que si nuestros competidores son muy malos, entonces nosotros tenemos necesariamente razón. Creo que buena parte de lo que le pasa a la izquierda en muchos paí­ses del mundo es que se limita a ser la anti-derecha, algo que no tiene nada que ver, aunque lo parezca, con una verdadera alternativa. Se ha dicho que la izquierda tiene dificultades en movilizar a su electorado y hay quien piensa que esa operación vendrí­a a ser, no tanto despertar la esperanza colectiva como inquietar al electorado para ganarse la preferencia que resignadamente nos hace decidirnos por lo menos malo.

Por decirlo sintéticamente: hoy la derecha es optimista y la izquierda pesimista. Tal vez el antagonismo polí­tico se articule actualmente más como disposición emocional que como proposición ideológica. Lo que ocurre es que las emociones y las ideas se relacionan más estrechamente de lo que solemos suponer. Si examinamos las cosas de este modo, percibiremos el desplazamiento ideológico que está teniendo lugar. Tradicionalmente la diferencia entre progresivo y conservador se correspondí­a con el pesimismo y el optimismo, en el orden antropológico y social. Mientras que el progresismo se inscribí­a en un desarrollo histórico hacia lo mejor, el conservadurismo, por decirlo con expresión de Ernst Bloch, ha estado siempre dispuesto a aceptar una cierta cantidad de injusticia o sufrimiento como un destino inevitable. Pero esto ya no es así­, en buena medida. El estado de ánimo general de la derecha, que tiene su mejor exponente en Sarkozy, es todo lo contrario de la resignación: decidida y activa, sin complejos, confiada en el futuro y con una firme resolución de no dejar a nadie el mando de la vanguardia. Esta disposición es lo que está poniendo en dificultades a una izquierda que, aun teniendo buenas razones para oponerse, no las tiene a la hora de proponer algo mejor. Si recoge las causas de los excluidos o se convierte en abogada del pluralismo, no lo hace para construir a partir de todo ello una concepción alternativa del poder, y eso se nota en la mala conciencia de quien sabe que no está haciendo otra cosa que reclutar aliados.

La izquierda es, fundamentalmente, melancólica y reparadora. Ve el mundo actual como una máquina que hubiera que frenar y no como una fuente de oportunidades e instrumentos susceptibles de ser puestos al servicio de sus propios valores, los de la justicia y la igualdad. El socialismo se entiende hoy como reparación de las desigualdades de la sociedad liberal. Pretende conservar lo que amenaza ser destruido, pero no remite a ninguna construcción alternativa. La mentalidad reparadora se configura a costa del pensamiento innovador y anticipador. De este modo no se ofrece al ciudadano una interpretación coherente del mundo que nos espera, que es visto sólo como algo amenazante. Esta actitud recelosa frente al porvenir procede básicamente de percibir al mercado y la globalización como los agentes principales del desorden económico y las desigualdades sociales, dejando de advertir las posibilidades que encierran y que pueden ser aprovechadas. Movilizar los buenos sentimientos e invocar continuamente la ética no basta; hace falta entender el cambio social y saber de qué modo pueden conquistarse en las nuevas circunstancias los valores que a uno le identifican.

La primera dificultad de la izquierda para configurarse como alternativa esperanzadora procede de esa especia de “heroí­smo frente al mercado” (Zaki Laí¯di) que le impide entender su verdadera naturaleza y le hace pensar que el mercado no es más que un promotor de la desigualdad, una realidad antisocial. Para una buena parte de la izquierda razonar económicamente es conspirar socialmente. Piensa que lo social no puede ser preservado más que contra lo económico. La denuncia ritual de la mercantilización del mundo y del neoliberalismo procede de una tradición intelectual que opone lo social a lo económico, que tiende a privilegiar los determinismos y las construcciones frente a las oportunidades ofrecidas por el cambio social. Desde este punto de partida es difí­cil comprender que la competencia es un auténtico valor de izquierda frente a las lógicas de monopolio, público o privado, sobre todo cuando el monopolio público ha dejado de garantizar la provisión de un bien público en condiciones económicamente eficaces y socialmente ventajosas.

Y es que también hay monopolios públicos que falsifican las reglas del juego. A estas alturas sabemos bien que existen desigualdades producidas por el mercado, pero también por el Estado, frente a las que algunos se muestran extraordinariamente indulgentes. En ocasiones, garantizar a toda costa el empleo es un valor que debe ser contrapesado con los costes que esta protección representa respecto de aquellos a los que esa protección impide entrar en el mercado de trabajo, creando así­ una nueva desigualdad. Enmascarada tras la defensa de las conquistas sociales, la crí­tica social puede ser conservadora y desigualitaria, lo que explica que la izquierda está actualmente muy identificada con la conservación de un estatus.

Esta actitud conservadora podrí­a redefinirse en términos de innovación polí­tica modificando los procedimientos en orden a conseguir los mismos objetivos: se trata de poner al mercado al servicio del bien público y la lucha contra las desigualdades. La nostalgia paraliza y no sirve para entender los nuevos términos en los que se plantea un viejo combate. No es que una era de solidaridad haya sido sustituida por una explosión de individualismo, sino que la solidaridad ha de articularse sobre una base más contractual, sustituyendo aquella respuesta mecánica a los problemas sociales consistente en intensificar las intervenciones del Estado por formulaciones más flexibles de colaboración entre Estado y mercado, con formas de gobierno indirecto o promoviendo una cultura de evaluación de las polí­ticas públicas.

Y la otra causa de que la izquierda presente actualmente un aspecto pesimista es su concepción únicamente negativa de la globalización, que le impide entender sus aspectos positivos en orden a la redistribución de la riqueza, la aparición de nuevos actores o el cambio de reglas de juego en las relaciones de poder. Al insistir en las desregulaciones vinculadas a la globalización, la izquierda corre el riesgo de aparecer como una fuerza que protege a unos privilegiados y rechaza el desarrollo de los otros. Es cierto que la dinámica general del mundo nunca habí­a sido tan poderosa, pero también tan prometedora para muchos.

Por eso la izquierda del siglo XXI debe poner cuidado en distinguirse del altermundialismo, lo que no significa que no haya problemas graves a los que hay que buscar una solución, sin ceder a la letaní­a de deplorar la pérdida de influencia sobre el curso general del mundo. En lugar de proclamar que “otro mundo es posible”, más le vale imaginar otras maneras de concebir y actuar sobre este mundo. La idea de que no se puede hacer nada frente a la globalización es una disculpa de la pereza polí­tica. Lo que no se puede es actuar como antes. La izquierda no se librará de ese pesimismo que la atenaza mientras no se esfuerce en aprovechar las posibilidades que genera la mundialización y orientar el cambio social en un sentido más justo e igualitario.

Un proyecto polí­tico tiene que encarnar una esperanza, razonable e inteligente, o no pasará de ser más que la inercia necesaria para seguir tirando.

Ir tirando.

De Costa a Costa

Martes, 23 de Junio de 2009

A través de escolar llegó a un artí­culo de Sergi Pitarch en Levante sobre Ricardo Costa, portavoz del Grupo Popular en las Corts valencianas. A escolar le interesa la diferencia entre lo que Costa declara (-1.435,26 euros) y lo que gana su empresa (574.671 euros), teniendo en cuenta lo que se tributa por una nómina y por un beneficio.

A mí­ me parece más interesante este párrafo.

En estos momentos, la empresa de Costa ofrece sus servicios a europeos comunitarios no residentes en España que vendieron alguna propiedad inmobiliaria entre mediados de 2004 y finales de 2006 para que demanden al Estado español, ya que fueron objeto de una discriminación prohibida por el Tratado de la Unión Europea. El despacho explica que inició una acción legal “sin precedentes” al reclamar a España por aplicar a ciudadanos de la UE un impuesto por plusvalí­as del 35% cuando los españoles pagan un 15%. En su página web aseguran que ya han ganado una sentencia al Tribunal Superior de Justicia valenciano y que se han aceptado “el 100% de sus argumentos”.

La norma que regulaba este pago a Hacienda es la ley 41/1998 del impuesto sobre renta de no residentes. Curiosamente en esta época (1998) el secretario de Estado de Economí­a y Hacienda era Juan Costa, fundador de Cas Legis en 1996, y quien en consecuencia deberí­a conocer muy profundamente este caso.

Para los amantes de la familia, en el artí­culo también acaba saliendo la madre de los Costa.

República Independiente de tu Red

Martes, 23 de Junio de 2009

Es la noticia que más me ha interesado en lo que llevamos de año. La publica Miguel Ángel Criado en Público.

Dueños de su propia Red

[…] La fundación catalana Gí¼ifi.net, gracias a la cual 7.000 hogares comparten su acceso Wi-Fi desde hace cinco años, comienza a tender fibra óptica. Quien quiera Internet a 100 megabits (10 veces más que ahora) tendrá que pagar una buena cantidad de dinero por la fibra que va hasta su casa, pero no necesitará nunca más a las operadoras.

[…]

Tres masí­as de la Catalunya central van a ser las primeras de un modelo que, de funcionar, provocará una revolución en la forma en que los ciudadanos acceden a Internet. El 2 de julio, miembros de Gí¼ifi.net empezarán a tender fibra óptica desde estos hogares para llegar a Internet.

[…]

Mejor que leer el texto, miren la infografí­a. Revolucionaria.
PD: La presentación de la fundación es un preludio constitucional. w

guifi.net es una red de telecomunicaciones, es una red abierta, libre y neutral que se vertebra a partir de un acuerdo de interconexión entre iguales, donde cada participante, al conectarse, extiende la red y obtiene conexión con todos los demás.

guifi.net es de todos sus participantes.

Es un proyecto colaborativo organizado horizontalmente que reúne tanto a personas individuales, colectivos, empresas, administraciones y universidades. Es abierto y, por lo tanto, todos participamos en igualdad de condiciones bajo el marco del Comuns Sensefils.

Ya he dicho más de una vez que Internet es un arma del mercado contra el capitalismo porque termina con los intermediarios.

¿Por qué dicen debate cuando quieren decir que se haga lo que yo digo?

Lunes, 22 de Junio de 2009

A la mayorí­a de la gente, no le gusta la democracia y, por eso, existe; la democracia, digo. Vamos poco a poco. Uno por uno, casi todo el mundo, todo el mundo si nos referimos a España, está convencido de tener razón y de saber cómo se arreglan los problemas, todos los problemas, en un santiamén. Si no lo lleva a cabo es por alguna conspiración en forma de intereses poderosos o, más habitualmente, por falta de tiempo. Quizá me he pasado. Puede. Sobre lo que no acepto enmienda es sobre la explicación de la segunda parte de la sentencia inicial. Uno por uno, casi todo el mundo, todo el mundo si nos referimos a España, está convencido de que el otro no tiene la razón y, aún más, de que no tiene ni puta idea de cómo se arreglan los problemas. Ahí­ está la clave de la democracia que, como hemos dicho al principio, no gusta. Y se dice.

Nadie va pidiendo por ahí­ que venga un dictador (o casi, como veremos después); el deseo de acabar con la democracia y con su motor y gasolina, la polí­tica, se disfraza de otras cosas. Uno de los disfraces más comunes es el “gran debate”. Cuando alguien quiere que se haga algo sin pasar por la molesta democracia pide que se abra un debate como si estuviéramos en Corea del Norte y fuera necesario un permiso especial para convocar unas jornadas o hacer un ciclo de conferencias. Abrir un debate quiere decir que se haga lo que yo digo sin pasar por ninguna discusión ni debate ni cualquier otro proceso democrático y que, además, otro cargue con el coste polí­tico de esas decisiones.

Dos ejemplos. Los empresarios (y los grupos afines y alfiles; los segundos se mueven en diagonal y cobran en vertical) dicen que hay que abrir un gran debate sobre la polí­tica laboral queriendo decir que el gobierno tiene que hacer la reforma del mercado de trabajo que a ellos les venga bien. Las eléctricas (y los grupos afines y alfiles) dicen que hay que abrir un gran debate sobre la energia nuclear queriendo decir que quieren que el gobierno haga lo que ellos dicen (que no es tanto que no se cierre Garoña, como que se les pague más por la moratoria nuclear y, en general, por la luz). 

El debate se produce siempre porque estamos en una sociedad democrática. Unos dicen unas cosas; otros dicen otras y se vota teniendo en cuenta lo leí­do, lo escuchado y lo visto siempre teniendo en cuenta la sentencia con la que se abrí­a esta entrada. Zapatero se presentó a las elecciones diciendo que iba a cerrar las nucleares que fueran terminando su vida útil. Si alguien quiere otra cosa, que se presente a las elecciones diciendo que no las va a cerrar y que, aún más, va a abrir 50 nuevas para que España deje de ser dependiente energéticamente, se creen miles de puestos de trabajo y desaparezca la factura de la luz. Y que diga dónde las va a hacer. Y a ver qué pasa. Serí­a un gran debate.

PD: Nunca habí­a visto una llamada a la dictadura tan explí­cita como la que hoy leemos en la tercera de ABC firmada por el jurista Antonio Garrigues Walker con el tí­tulo brumoso de íšltima advertencia.

El pacto, ya. No existe otra alternativa digna, aunque a algunos pocos les moleste la idea o piensen -ello se aplica a los dos partidos mayoritarios- que la confrontación les interesa más que el pacto para sus intereses electorales venideros, olvidando que cuando el interés colectivo está en juego y en riesgo, el derecho a discrepar desaparece.

Joder, seguro que no quiere decir lo que parece (habla de la economí­a) pero se le parece mucho. El último párrafo es muy interesante:

Estas son las ventajas de un pacto general que el estamento polí­tico tiene que asumir e impulsar desde ahora mismo. Sólo así­ podrá recuperar la credibilidad que ha ido perdiendo como consecuencia de su excesiva radicalización, su alejamiento de las realidades y la tolerancia frente a un proceso de corrupción que empieza a tener caracterí­sticas leucémicas.

Es el ‘Viva el Rey, muera el mal gobierno’, que siempre ha alentado los pronunciamientos españoles. Ahora el Rey es el buen pueblo que, claro, no tiene nada que ver con la radicalización ni con la corrupción.

Sobre todos

Viernes, 19 de Junio de 2009

La nieve cae lentamente sobre todos los vivos y todos los muertos.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=WhgMDxBn4fw[/youtube]

I am in blood, stepp’d in so far, that, should I wade no more, returning were as tedious as go o’er.

He ido tan lejos en el lago de la sangre que, si no avanzara más, retroceder serí­a tan difí­cil como ganar la otra orilla.

Macbeth, escena IV. William Shakespeare.

El PP de mi pueblo pide votar al PSOE

Jueves, 18 de Junio de 2009

En la fachada de la sede del PP de Benavente hay estos carteles:

benavente

Desde los 24 años que la villa dejó de tener tren hasta los cinco meses que llevan de retraso las obras de autoví­a de la Plata, el PP ha gobernado en muchas instituciones con competencias (ayuntamiento, diputación, gobierno autonómico y gobierno central) sobre ambos temas. Incluso, durante algunos años, gestionó las cuatro. ¿Entonces? La comodidad de la oposición. El mensaje está claro: si quieren algo, voten al PSOE porque nosotros pasamos de todo.

Mucha policí­a, mucha diversión

Jueves, 18 de Junio de 2009

Es algo de Mundo Insólito (pide un speaker y le traen un stripper). La noticia la publica el Paí­s y  la firma Álvaro Garcí­a:

Los ’strippers’ no eran de esta marcha

La actuación de dos strippers en la manifestación de policí­as locales llegados de toda España duró unos pocos minutos. La pareja contratada para animar la marcha dejó su trabajo ante las crí­ticas de algunas mujeres, que consideraron indigna la imagen que estaban dando. Uno de los dos colectivos convocantes se encargó de los speakers (locutores, en inglés), pero un malentendido hizo que se contratara a dos strippers -un hombre y una mujer, en la imagen- que bailaban a ritmo de la música encima de un camión. Ante las crí­ticas de las agentes, los organizadores tuvieron que pedir a los bailarines que se bajaran del escenario móvil.

Si alguien se ha quedado con ganas de ver la imagen es esta:

policias