Archivo de Enero de 2009

Teologí­a II (coger el autobús, perder el tren)

Viernes, 30 de Enero de 2009

Jesús Gil fue precursor en muchas cosas; una de ellas, en la concepción posmoderna del tiempo. Por ejemplo, Obama tiene un plan para la recuperación de la economí­a. Parece evidente que dicho plan necesita un tiempo para ponerse en marcha y otro aún mayor para que sus efectos puedan verse y sólo cuando hayamos llegado a ese punto se pueda hacer una valoración. Pues, no. Los medios valorarán el plan con los primeros datos que tengan: los primeros dí­as de la bolsa, los resultados trimestrales de las empresas o los datos macroeconómicos que vayan saliendo. Antes de que el plan llegue a ponerse en marcha, ya habrá sido juzgado y se pedirán nuevas medidas. Siempre acción, siempre movimiento, siempre agitación. Jesús Gil. Todas las semanas refundaba algo, tení­a un programa de televisión, estaba en todas las páginas de la prensa (polí­tica, economí­a, sociedad, corazón, deportes o tv) y, cuando se veí­a en problemas, la montaba. Fue un precursor de la nueva polí­tica: Berlusconi, Sarkozy, Chávez, Kichner, Obama. Los actores son diferentes pero el argumento no lo es tanto.

Una de las instituciones que más ha copiado el modelo Gil de vincular la supervivencia a la agitación constante ha sido la Iglesia Católica. Se trata de un actor que ha sido hegemónico durante siglos; desde el edicto de Milán a la Revolución Francesa, aunque serí­a más correcto situar la pérdida de hegemoní­a en el proceso económico-cientí­fico-polí­tico-social-filosófico de la creación de la conciencia individual por encima de la conciencia colectiva. Se trata de un proceso que no en todos los lugares ha ido a la misma velocidad. En España, el atraso económico-cientí­fico-polí­tico-social-filosófico de los últimos siglos ha provocado que el proceso haya sufrido una aceleración en los últimos 30 años, incomprensible para la Iglesia Católica. La mayorí­a de los que hoy son obispos nacieron en los 40 y comenzaron su carrera eclesiástica en los años 60; es decir, se formaron en un momento en el que la institución gozaba de un estatus de poder amplio, ya no hegemónico, pero irreal porque estaba vinculado a un régimen autoritario. La desaparición del régimen provocó una reubicación de los actores de poder, ejército o Iglesia, bastante traumática en la que cada uno toma su camino. 

El camino escogido por la Iglesia ha sido el modelo Gil: conspiración para entender el momento y confrontación como única ví­a de supervivencia. Cuando alguien sufre un problema puede buscar las causas, examinarlas y ponerle solución pero es más fácil pensar que el problema es causa de ‘otro’ y obviar el siempre complicado autoexámen. En el caso de la Iglesia, el ‘otro’ ha sido la evolución polí­tica, cientí­fica o mediática situando éstas como causa de la evolución social y no al contrario o, mejor dicho, como una espacios de múltiples entradas, una red. Si hay una conspiración de otros actores para acabar con mi lugar de poder, como piensa la Iglesia, hay que buscar la confrontací­ón, un fenómeno que es directamente proporcional a su desconexión con la mayorí­a social. Siguiendo el modelo posmoderno, adelantado por Jesús Gil, los plazos son cortos y las batallas duras, los argumentos carecen de importancia porque la lucha es estética. La Iglesia podrí­a haber escogido una inteligente retirada y convertirse en un actor institucional aceptado por todos, legitimado por la tradición, dando su opinión de forma moderada y firme, buscando consensos amplios aprovechando la transversalidad de su mensaje. Pero ha escogido la beligerancia; convertirse en un actor polí­tico dando su opinión de forma contundente, marcando el ‘yo’ y el ‘otro’, y buscando cohesión en lugar de consenso.

Pero las batallas, aunque se ganen, siempre ofuscan y hacer perder la guerra. Si uno mira la mayorí­a de hechos bélicos, hay un detalle que suele pasarse por alto. El bando que gana la mayorí­a de batallas acaba perdiendo la guerra. Hay una explicación bastante razonable: el que comienza la guerra gana batallas hasta que su rival se organiza y responde. Hay otra igual de razonable, defendida por Paul Kennedy, que se fija en los recursos y su eficiente distribución. La ampliación de fronteras lograda con las victorias distorsiona el sistema económico del conquistador porque conlleva nuevas obligaciones defensivas, nuevos mercados, nueva mano de obra o nuevos bienes y servicios. Esa distorsión produce el colapso. Ambas explicaciones no le quitan belleza a la frase: concentrarse en las batallas te puede hacer perder la guerra. El bloque católico ha dado muchas batallas últimamente: el matrimonio, Ciudadaní­a o biotecnologí­a, sin descuidar escaramuzas como los crucifijos en las aulas o la publicidad en los autobuses. Algo va mal si una institución de 2.000 años se preocupa por un anuncio en dos autobuses; es un grave sí­ntoma de debilidad y, aún peor, desconcierto.

El bloque religioso puede ganar todas esas batallas pero, como dice Kennedy, la beligerancia le producirá una distorsión interna que le llevará a perder la guerra. El mensaje de la Iglesia, sus conceptos y ritos, pertencen al terreno de la verdad revelada pero, las batallas los sitúan en temas de discusión dentro del debate polí­tico, un terreno muy movedizo en el que las cosas pueden pasar de verdades absolutas a mentiras apestosas con un resultado electoral y al subsuelo histórico con un cambio generacional. Con los autobuses, una de las frases que más ha leí­do en el bloque religoso es que la controversia habí­a introducido a Dios en el debate público. No tengo claro que Dios, como ser creador y omnipotente quiera introducirse en el debate público con las reformas de Obama, los espí­as de Madrid o los nuevos programas de Telecinco. Las cosas sometidas a debate público son, claro, opinables, pero también, votables y, sobre todo, desechables.

Son los crucifijos, también decidió dar la batalla. En lugar de asumir un papel de actor institucional y decir que no es su intención molestar a nadie, sino tener siempre las puertas abiertas a todo el mundo, una actitud con la que se gana, sobre todo, legitimidad, la Iglesia optó por la beligerancia, marcar el ‘yo’ y el ’otro’. El bloque religioso sostuvo que el crucifijo situado fuera de los lugares de culto “tiene un significado civil, histórico y cultural, más allá de su simple valor religioso”. También, aunque menos, pidieron que la presencia de los crucifijos se sometiera a referéndum en los consejos escolares. Y, por último, se hizo referencia al Concordato, donde no figura esa cuestión en concreto, pero sí­ otros tratos de favor que recibe la Iglesia Católica. Los tres argumentos pueden ser una barricada para ganar esta batalla concreta pero son una trampa en la que el bloque religioso puede quedar atrapado. Los sí­mbolos civiles, históricos y culturales mutan con el tiempo y, aún peor, pueden ser usados por todos, incluso para mofarse de ellos. Aún peor es considerar el icono religioso, o la presencia pública de la religión, como algo votable porque las mayorí­as cambian, y mucho. Lo que nos lleva al tercer punto. Si la mayorí­a cambia y, en lugar de esconderlo para protegerlo, se establece el Concordato como última barricada, la nueva mayorí­a puede establecer su derogación. Mucha pérdida para una escaramuza tan pequeña.

Pero estamos en la posmodernidad. El tiempo es muy pequeño y su reducción afecta incluso a una institución de 2.000 años que propone la eternidad como proyecto de futuro. Deberí­an saber que las campañas de publicidad se contratan por meses. Algo va mal si una institución de 2.000 años se preocupa por un anuncio en dos autobuses; es un grave sí­ntoma de debilidad y, aún peor, desconcierto. Desoyen el consejo de San Ignacio, en tiempo de tribulación, mejor no hacer mudanza. Mucho menos, embarcarse en guerras. Pero es su decisión y no podemos hacer nada por ellos. Sólo rezar; el que crea.

Gran porra del crecimiento (resultados)

Viernes, 30 de Enero de 2009

El pasado mes de julio, cerramos la Gran Porra del Crecimiento con los siguientes vaticinios:

  • Solbes: 2008 (2,3%) y 2009 (2,3%). Zapatero 2008 (menos que el 2%)
  • OCDE:2008 (1,6%) y 2009 (1,1%)
  • Caixa Catalunya 2008 (2%) y 2009 (1,5%)
  • S&P 2008 (1,8%) y 2009 (1,6%)
  • UBS 2008 (1,3%) y 2009 (1%)
  • Comisión Europea 2008 (2,2%) y 2009 (1,8%)
  • Deutsche Bank (crecimiento medio anual de entre el 1,3% y el 1,5% en los próximos cinco años)
  • Luis de Guindos 2008 (1,5%)

Y el resultado es: 1,1%. El banco UBS, que fue salvado de la quiebra en febrero, es el ganador. Enhorabuena.

PD: Evidentemente, todas las apuestas para 2009 han cambiado. El pesimismo, ya de por sí­ prestigioso, goza de un momento dulce en el que tiene más espacio en los medios el que la dice más gorda.

Metro, dep

Jueves, 29 de Enero de 2009

Publiqué la primera columna en Metro hace dos años. Era esta:

Promiscuidad

Cuando me confirmaron que iba a escribir columnas en Metro, decidí­ cortarme el pelo, cambiar los churros del desayuno por cereales con fibra, dejar de ver el manga erótico de madrugada y abandonar mi promiscuidad telecomunicativa. Un creador de opinión tiene que dar ejemplo y, además, la oferta que habí­a en la marquesina del autobús era tentadora: en lugar de tener el fijo, el móvil, internet y el cable con cuatro operadoras diferentes, una empresa me darí­a todos los servicios y, además, pagando la mitad de la mitad. Llamé y pregunté qué tení­a que hacer y me dijeron que nada, que sólo tení­a que firmar una carta que ya vendrí­a con mis datos. ¿Y cómo los tienen? Están en nuestro fichero, seguramente contrató nuestros servicios hace tiempo. No lo recordaba. Quizá habí­a sido el verano que alquilé una habitación a una erasmus de Finlandia. Esos dí­as estaban cubiertos de brumas.  

A las tres semanas de castidad en mis telecomunicaciones, recibí­ la primera carta. Mi antiguo operador móvil me reclamaba 18,5 euros. Llamé a un número que no era gratuito y me dijeron que, al no haberles comunicado mi baja, habí­an seguido dándome servicio. ¿Querí­a decir que mi móvil habí­a llevado una doble vida durante esas tres semanas, que cada llamada iba por dos caminos, que cada vez que llamaba a mi madre habí­a otra madre en una dimensión paralela que me oí­a y no podí­a responderme? Todo eran preguntas. Fui a la oficina de consumidores. Me dijeron que las empresas se comunican internamente las altas y bajas, se llama portabilidad, dijo, pero siempre se resisten a perder clientes y buscan resquicios para cobrar cualquier cosa. No tengo una madre en otra dimensión, deduje. Salí­ más tranquilo. Sin embargo a la salida, un hombre vestido de gris se me acercó y me dijo: su antigua operadora fija le informa que tiene una deuda de 13 euros. Se fue sin que pudiera responderle.

Al llegar a casa, habí­a una nota de mi ex empresa de internet clavada con un cuchillo en la puerta. Me reclamaba 11,8 euros. Intranquilo, me quedé viendo la televisión hasta tarde y, cuando al fin me fui a la cama, no paré de dar vueltas pensando en mi otra madre paralela. Cuando me dormí­, amanecí­a. Un ruido me despertó poco después. En la mesita, encontré una nota: si no abona su deuda de 21,5 euros, le incluiremos en un fichero de morosos. Era mi antiguo operador de cable. En el lavabo, escrito con carmí­n: su deuda asciende a 18,5. Era mi antigua compañí­a de móvil. Sonó el teléfono. Era un mensaje grabado de mi ex empresa de internet: sabemos que está ahí­, que sigue viendo el maga erótico de madrugada y que está escribiendo un artí­culo copiando el estilo de Juan José Millás. Colgué y, vestido de incógnito, me fui a comer unos churros.  

La historia me la inspiró un contencioso con Movistar, que me habí­a dado de alta sin que yo se lo pidiera. Como don Errequeerre, fui de la oficina de consumo a la secretarí­a de estado de Telecomunicaciones y, de ahí­, al juzgado. Ayer salió la sentencia. Gané. Hoy cierra Metro. Son esas cosas que pasan en la vida y en las novelas de Paul Auster. Fin.

PD: Aquí­ está todo lo que he escrito en Metro.

PD2: Noticia interesante:

Nace el primer periódico en papel sobre ‘blogs’

No es un paso atrás, del supermercado informativo al pequeño comercio; es un paso adelante, un tipo que te hace las compras y te las lleva a casa. La cosa es fiarte de él y los tiempos van hacia la individualización; es decir, me fí­o de Gabilondo, no de Cuatro.

Teologí­a

Martes, 27 de Enero de 2009

Teologí­a, ayer.

teologia

Teologí­a, hoy

teologia

La responsabilidad, la tragedia y la culpa

Martes, 27 de Enero de 2009

Enric González explica en 20 lí­neas tantas cosas. Por ejemplo, toda la obra de Paul Auster.

Nos hemos acostumbrado a exigir responsabilidades. Cualquier desgracia ha de tener un responsable. Es una caracterí­stica de la posmodernidad urbana: la convicción de que si todo el mundo hiciera exactamente lo que tiene que hacer, si en cualquier circunstancia se movilizaran todos los medios disponibles (y el Estado, según nuestra concepción, cuenta con medios ilimitados), no existirí­a la tragedia.

Pero la tragedia existe, y seguirá existiendo. El viento derribó el sábado un edificio en Sant Boi, cerca de Barcelona, y unos niños que jugaban a béisbol quedaron sepultados bajo los cascotes. Eso es lo que llamamos tragedia. Y dentro del mecanismo trágico, que (no lo olvidemos) sirve para marcar los lí­mites de la vida y las personas, las fronteras que nos separan de la divinidad o de la nada, funciona otro tipo de responsabilidad que ni es posmoderna ni se extiende al ámbito público. Es lo que, en términos judeo-cristianos, conocemos como culpa. Los padres se culparán por haber permitido que sus hijos salieran de casa. Los entrenadores se culparán por haber llevado a los chicos al interior del edificio. Los supervivientes se culparán por seguir con vida. Esa culpa no es real. Nadie es culpable

Esa culpa, sin embargo, es uno de los atributos de la humanidad. Esa culpa es el poso sólido y amargo del amor.

Me lo quedo para bunburizarlo.

Estos son dos millones de personas

Jueves, 22 de Enero de 2009

En los últimos años, ha habido un bueno número de manifestaciones con guerra de cifras. Con buen criterio, los organizadores, habitualmente pertenecientes al bloque de la derecha, uní­an sus esfuerzos con instituciones afines para dar un número muy elevado que no se correspondí­a con el despliegue de seguridad efectuado por las mismas instituciones ni con el  sentido común ni con la fí­sica de Newton ni con nada. Los medios del bloque que apoya al gobierno (y blogs independientes como el manifestómetro) se esforzaban en razonar sus cálculos con fotos aéreas, cálculos sobre superficies con datos proporcionados por las nuevas tecnologí­as y sentido común. Sin éxito, claro.

Bueno, esta es la toma de posesión de Obama y estos son dos millones de personas. Los apelotonamientos se producen ante pantallas o altavoces. Están distribuidas a lo largo de unos 4-5 kilómetros. Para los que vivan en Barcelona, es desde L’illa a Glí²ries y, para los que vivan en Madrid, desde Nuevos Ministerios a Atocha. En España no ha habido nunca una manifestación de estas dimensiones. Ni de la mitad.   

obama

Van dos y se cae el del medio

Miércoles, 21 de Enero de 2009

El primer titular es de El Paí­s; el segundo, de El Mundo y el que no toma partido ni por los inmigrantes ni por los inspectores del gas y busca el nexo entre los dos protagonistas, de ABC. Se pueden decir muchas cosas sobre la mentalidad progre, la mentalidad antiprogre o el trabajo del periodista pero a mí­ sólo se me ocurre el chiste que suele contar mi hjo: van dos y se cae el del medio. El del medio era el periodista.

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Ego-ovni madrileño

Miércoles, 21 de Enero de 2009

El pasado 14 de enero, el consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, decí­a lo siguiente:

Granados: “El crimen organizado se ha adueñado de Madrid”

Como pasa tantas veces, pensábamos que miraba por una ventana cuando estaba frente a un espejo. Se llama ego-ovni.

Mensaje en una botella de Rajoy

Lunes, 19 de Enero de 2009

Donde dice:

Rajoy llevará al Congreso una propuesta para despolitizar las cajas de ahorros

en realidad dice:

Rajoy llevará al Congreso los problemas internos del PP para ver si se los solucionan

Pero se olvida de que no sólo existe Cajamadrid. Es posible que tratando de solucionar un problema madrileño incomode al aliado valenciano.

Cocido madrileño (tema y variaciones)

Lunes, 19 de Enero de 2009

Leemos:

Un consejero de Aguirre monta un ’servicio secreto’ con ex agentes

Un antiguo policí­a y guardias civiles retirados elaboran informes para el titular de Presidencia de Madrid sobre polí­ticos o tramas de corrupción

Vamos a hacer unos pequeños ejercicios de estilo. Imagine el lector que la noticia es esta:

Un consejero de Chávez monta un ’servicio secreto’ con ex agentes

Un antiguo policí­a y guardias civiles retirados elaboran informes para el titular de Presidencia de Andalucí­a sobre polí­ticos o tramas de corrupción

O

Un conseller monta un ’servicio secreto’ con ex agentes

Mossos retirados elaboran informes para el titular de Presidencia de la Generalitat sobre polí­ticos o tramas de corrupción

O

Un consejero de Ibarretxe monta un ’servicio secreto’ con ex agentes

Ertzainas retirados elaboran informes para el titular de Presidencia del Gobierno vasco sobre polí­ticos o tramas de corrupción

Divertido, ¿eh? Sobre todo, el último.