Archivo de Noviembre de 2008

Murphy nos salvará

Lunes, 24 de Noviembre de 2008

Edward Aloysius Murphy nació el 11 de enero de 1918. Tras graduarse en la academia militar de West Point, entró en el programa de entrenamiento de pilotos durante la Segunda Guerra Mundial. Al acabar el conflicto, trabajó en el Instituto de Tecnologí­a de las Fuerzas Aéreas, donde se centró en los experimentos de trineos de alta velocidad impulsados por cohetes. El dí­a del experimento, todos los sensores del muñeco que usaban para medir la presión y los impactos dieron negativo. Murphy los examinó y vio que todos estaban colocados al revés. Miró a su asistente y dijo la famosa frase: “si este tipo puede cometer un error, lo hará”. La sentencia evolucionó hasta llenar correos en cadena, calendarios y libros que ofrecen una y mil versiones de la Ley de Murphy con complementos, corolarios y derivaciones. Como la extensión de Gatusso, nada es tan malo que no pueda empeorar, o el postulado de Tylczak, los imprevistos tienden a suceder todos juntos.

Murphy nos dejó el 17 de julio de1990 pero su espí­ritu ha estado presente en el Gran Colisionador de Hadrones, ya saben, el acelerador de partí­culas que trataba de crear las concidiones del bing bang para saber de dónde venimos y que, según algunos, iba a destruir el mundo al crear un agujero negro. Y todo, decí­an, por la vanidad de los cientí­ficos que se creen dioses. Se creerán lo que quieran pero todo cientí­fico está sometido a la posibilidad de que un asistente coloque mal los cables y todo se vaya al carajo. 10 dí­as después de su inauguración, el LHC tuvo que pararse por una conexión eléctrica defectuosa y se mantendrá inactivo hasta la primavera de 2009. No perdamos la confianza en la ciencia pero no subamos esa confianza hasta la fe ni la descendamos hasta los infiernos o el apocalipsis porque las cosas en manos de gente siempre son más sencillas que en manos de dioses. Y no olvidemos el octavo corolario: es inútil hacer cualquier cosa a prueba de tontos porque son muy ingeniosos. (Publicado el 12 de noviembre de 2008)

Que olviden ellos

Lunes, 24 de Noviembre de 2008

Leemos:

Rouco sobre la Memoria Histórica: “A veces es necesario saber olvidar”

Pero que olviden los demás, claro.

Garzón III (Talking about my generation)

Jueves, 20 de Noviembre de 2008

La iniciativa de Garzón estaba destinada a fracasar porque interpelaba a varios grupos sociales y, sobre todo, a varias generaciones (desde dentro; un nuevo ego-ovni), la del franquismo, la que no quiso ver, y la de la transición, la que quiso olvidar. Hicieron lo que pudieron. Para traer la democracia pactaron la legitimación de los registros, el de la propiedad, el mercantil y el civil; se legitimaron las apropiaciones y se blindaron los perdones. No es ninguna deshonra; no hay ninguna cobardí­a o vergí¼enza. Tengo mucho miedo a los cobardes pero mucho más a los valientes. El aguante de la generación del franquismo y el posibilismo de la generación de la transición construyeron todo lo que hoy tenemos. Pero no hay que olvidar que no lo hicieron todo, sino lo que pudieron, como cada generación. Los constituyentes de EEUU no abolieron la esclavitud y no por éso hay que mandar al infierno a Adams o Jefferson. Hicieron lo que pudieron. El problema es el relato mí­tico, casi santificado. La generación de la transición fulmina a la del franquismo y con 30 años alcanza las cimas, grandes o pequeñas. Con 30 años, llegan a ser diputados, directores de periódicos, columnistas, escritores, productores de cine, editores, propietarios de discográficas; con 30 años se instalan y con 60 no se han ido. Y no soportan que nadie les diga que no hicieron una obra magistral para asombro de los siglos, sino lo que pudieron, lo que no es ninguna deshonra. La mayorí­a de generaciones de la historia de este paí­s nunca han desaprovechado la posibilidad de sacarse las tripas. La mí­a está en ello. 

Garzón II (Todas putas menos mi novia, mi madre y mi hermana)

Jueves, 20 de Noviembre de 2008

100.000 desaparecidos, 30.000 niños robados. Ley de Amnistí­a (punto final). Garzón se pregunta por qué se puede juzgar y encarcelar a Scilingo y no examinar la propia historia. Porque es la propia. Todas putas menos mi novia, mi madre y mi hermana. En Celebración (Festen) se explica perfectamente. La pelí­cula narra el cumpleaños del viejo patrón de una familia. Este es el momento en el que uno de los hermanos desvela que su padre le metí­a mano en el baño cuando era pequeño y que los abusos llevaron al suicidio a una de sus hermanas. Evidentemente, el resto de la familia, como ha sucedido en España, se lleva al campo al hermano denunciador y le suelta una manta de hostias, ¿qué se ha creí­do, que puede desmontar el relato familiar de un plumazo, que puede interpelarlos a todos por mirar hacia otro lado?

PD: Hace tiempo, un diputado del PP dijo: sobre la memorí­a histórica, hay que resistir unos años para que se mueran todos los estuvieron y, entonces, decir que todos mataron lo mismo.

Garzón I (El triunfo de la polí­tica)

Miércoles, 19 de Noviembre de 2008

Al maestro Juliana le disgustó profundamente la inciativa judicial de Garzón y hoy celebra el autoentierro judicial con un artí­culo en el que encontramos un párrafo sensacional sobre el triunfo de la polí­tica.

(…) Se trataba de contraponer dos categorí­as, dos estaturas morales: el nervio de un juez sin fronteras frente a la necesaria imperfección de todo compromiso histórico. La eterna y obsesiva peregrinación española en pos de lo absoluto frente a la accidentalidad de la polí­tica democrática.

Esa es la clave del moderno justicialismo: el empequeñecimiento de la polí­tica en beneficio de una nueva alianza entre la judicatura y la opinión pública. Una mediática refundación de la antiquí­sima figura romana del tribuno de la plebe.

El tribuno Antonio Di Pietro fue el primero. Puso en jaque a la República Italiana a principios de los años noventa -recién liberado Occidente de los riesgos y tensiones de la guerra frí­a con la URSS- y los resultados de la hazaña son hoy perfectamente descriptibles.

Como todo moralismo exacerbado, el justicialismo tiene gran capacidad de perforación social. Pero la historia de España, densa, trágica, compleja y contradictoria, aún es dura de roer. Su simplificación no es fácil. La polí­tica imperfecta ha triunfado esta vez y ello es buena noticia ante los tiempos ásperos que se avecinan.

No compartí­ su disgusto por la iniciativa judicial de Garzón pero sí­ su diagnóstico: la izquierda corre el riesgo de perder la Guerra por segunda vez. Nada en lo que salga Garzón es fiable y, quizá, es mejor que la decepción llegue pronto sin que la esperanza haya echado raí­ces. 

PD: En mi pueblo, habí­a y hay una inscripción en la iglesia de Santa Marí­a en la que bajo la leyenda de Caí­dos por Dios y por España, figura una lista de gente encabezada por José Antonio. Cuando era pequeño, me preguntaba qué José Antonio serí­a, si el de las bodegas, el frutero o el de los camiones. Años después, cuando casi ya no se leí­a, me enteré de quién era José Antonio y comencé mi época transgresora cuyo acto principal eran las sistemáticas micciones en la llamada cruz de los caí­dos, situada cerca del local de la peña. Pasada ya la fiebre prostática, fui a un pequeño pueblo francés que también exibí­a sus muertos en la plaza. Pero a todos. Bajo la estatua de un gallo, habí­a varias placas con los muertos en la I y II Guerra Mundial y las guerras coloniales en Indochina, Suez y Argelia. Volví­ del viaje pensando que, si yo fuera el alcalde de mi pueblo, harí­a un monumento similar. En la plaza, con una estatua tipo vasco, grande, férrica e ininteligible, habrí­a una placas con los nombres de la gente del pueblo muerta en la guerra, muerta en la represión de la guerra y muerta en la represión posterior.  

Póngame dos

Martes, 18 de Noviembre de 2008

Hoy se informa (poco; sobre todo, se polemiza) sobre la inauguración de la cúpula de Barceló:

España, octavo contribuyente de Naciones Unidas, asumió la rehabilitación de la sala, que se ha financiado en un 60 % con capital privado y el resto con una aportación de 7,4 millones de euros del Estado español, de los que casi cinco millones corresponden al Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y el resto a Comunidades Autónomas.

Hace semanas, leí­mos:

Gran admirador de la literatura de Galdós, José Luis Garci asegura haber cumplido con este rodaje “un sueño de infancia”, que debe agradecer a Esperanza Aguirre, quien desde la Comunidad de Madrid le encargó hace tres años rodar una cinta conmemorativa por el segundo centenario del 2 de mayo madrileño, algo que aceptó siempre y cuando el relato estuviera basado en los Episodios Nacionales.

Los 15 millones de presupuesto que ha aportado en su totalidad la Comunidad de Madrid constituyen para Garci una “oportunidad única” de ambientar con los decorados y el vestuario adecuado el retrato de “una España atolondrada que se equivocó de jefe por el que luchar, ya que, la lucha por la independencia llevó al pueblo a enorme retraso con el reinado de Fernando VII”, ha apuntado.

Puestos a gastar, póngame dos.

Ley 52/2007

Martes, 18 de Noviembre de 2008

La Contra de La Vanguardia entrevista a Jordi Albertí­, historiador especializado en la persecución religiosa durante la Guerra Civil. Dice al final:

¿Es útil lo de la memoria histórica?

Sólo si asumimos los crí­menes de la persecución religiosa como parte de nuestra historia tanto como lo son los bombardeos, las trincheras, los exiliados, los encarcelados y los fusilados por Franco.

Los dos primeros artí­culos de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplí­an derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura son:

Artí­culo 1. Objeto de la Ley.

1. La presente Ley tiene por objeto reconocer y ampliar derechos a favor de quienes padecieron persecución o violencia, por razones polí­ticas, ideológicas, o de creencia religiosa, durante la Guerra Civil y la Dictadura, promover su reparación moral y la recuperación de su memoria personal y familiar, y adoptar medidas complementarias destinadas a suprimir elementos de división entre los ciudadanos, todo ello con el fin de fomentar la cohesión y solidaridad entre las diversas generaciones de españoles en torno a los principios, valores y libertades constitucionales.

2. Mediante la presente Ley, como polí­tica pública, se pretende el fomento de los valores y principios democráticos, facilitando el conocimiento de los hechos y circunstancias acaecidos durante la Guerra civil y la Dictadura, y asegurando la preservación de los documentos relacionados con ese perí­odo histórico y depositados en archivos públicos.

Artí­culo 2. Reconocimiento general.

1. Como expresión del derecho de todos los ciudadanos a la reparación moral y a la recuperación de su memoria personal y familiar, se reconoce y declara el carácter radicalmente injusto de todas las condenas, sanciones y cualesquiera formas de violencia personal producidas por razones polí­ticas, ideológicas o de creencia religiosa, durante la Guerra Civil, así­ como las sufridas por las mismas causas durante la Dictadura.

2. Las razones a que se refiere el apartado anterior incluyen la pertenencia, colaboración o relación con partidos polí­ticos, sindicatos, organizaciones religiosas o militares, minorí­as étnicas, sociedades secretas, logias masónicas y grupos de resistencia, así­ como el ejercicio de conductas vinculadas con opciones culturales, lingí¼í­sticas o de orientación sexual.

3. Asimismo, se reconoce y declara la injusticia que supuso el exilio de muchos españoles durante la Guerra Civil y la Dictadura.

Ya está asumido. Es cansino oí­r siempre las mismas cosas pero es desalentador oí­rselas a los que deberí­an haberse informado sobre la cuestión.

PD: La entrevista comienza:

¿Cuántos religiosos fueron ejecutados durante la guerra civil española?

De los 50.000 ciudadanos ejecutados o asesinados en la España republicana, 7.000 eran eclesiásticos: ¡el 14%! Y de estos, 4.221 fueron eliminados en Catalunya.

Aquí­ la retaguardia fue más larga…

Pero el 95% de la matanza fue entre julio de 1936 y mayo de 1937.

¿Por religiosos o por derechistas?

Fue una persecución religiosa: ser sacerdote, fraile o monja entrañaba peligro de muerte. Hoy lo asimilarí­amos a un genocidio.

¿Dónde están sus cuerpos?

Unos desaparecidos, algunos en fosas… y muchos exhumados y manipulados por Franco, secuestrados como “mártires” de su “cruzada”: ¡han sido doblemente ví­ctimas! Merecen ser recordados con dignidad.

Totalmente de acuerdo y es justo lo que ampara la Ley.

Descomunal calimotxo de culpabilidad y conspiración

Lunes, 17 de Noviembre de 2008

El mundo se divide en esquizofrénicos y paranoicos; entre gente que oye voces y gente que se siente perseguida; entre gente que cree que tiene la culpa de todo y gente que siempre echa la culpa de todo a los demás. Habitualmente, los problemas son culpa de uno, del entorno y del azar, en una combinación débil y confusa de la que es complicado aprender grandes cosas. Sin embargo, en IU se ha (hemos) optado por combinar esquizofrenia y paranoia en grandes cantidades haciendo un descomunal calimotxo de culpabilidad y conspiración.

Tras cada derrota, hace falta un cabeza de turco, o varios, sobre los que cargar una responsabilidad que es de todos porque, en 22 años (servidor, 11 de votante y cinco de afiliado), no hemos conseguido conformar una personalidad propia, un relato. ¿Qué queremos ser?, ¿un partido polí­tico que participe en la confección de las leyes o un refugio moral que proporcione referentes a los actores polí­ticos?, ¿una organización definida con una dirección fuerte y un discurso ideológico claro o una organización lí­quida que permita la suma de movimientos colaterales y una mayor adaptación territorial? Todo no puede ser. En estos 22 años hemos ido dando bandazos buscando un hueco por el que colarnos. De la teorí­a de las dos orillas y el sorpasso al PSOE, con el que no se podí­a pactar nada, nos fuimos al acuerdo preelectoral de 2000; del unionismo que significó perder a ICV o federaciones como la gallega hemos pasado a albergar todo tipo de particularismo estableciendo acuerdos preelectorales con formaciones diminutas para que nos den un apellido local; de no poder llegar a acuerdos con el PSOE por la obsesión por el programa, cediendo incluso poder al PP, nuestro mayor error, hemos derivado a establecer acuerdos de gobierno con la democracia cristiana vasca (entendibles en 2000 por la ofensiva del PP pero no hoy) o, incluso, con formaciones que apoyan el terrorismo. No creo que casi un millón de votos sea un mal resultado. Tenemos un millón de personas que nos lo han aguantado casi todo. ¿Qué más les podemos pedir?

La conspiración tiene dos vertientes: el voto útil y el sistema electoral. La segunda parte no tiene más recorrido porque lleva siendo el mismo desde 1977. Es injusto y, sin tocar la constitución que exige proporcionalidad y circunscripción provincial, podrí­a haber otros que incorporen un colegio nacional de restos pero son las reglas que ha habido en los últimos 31 años. Si ahora son una soga es porque nosotros nos la hemos puesto en el cuello. En su momento, cuando contábamos con 17 o 21 diputados, no dimos la batalla del sistema electoral; hacerlo ahora es evitar el problema. Tampoco puede echarse la culpa al voto útil. Hemos perdido los dos escaños en circunscripciones, Madrid y Valencia, en las que también ha bajado el PSOE. Y la única subida se registra en Baleares, donde también lo hace el PSOE. El voto útil es un factor pero sólo es uno más en una lista que nos debe llevar a una autocrí­tica razonable que termine en una definición clara de qué tipo de organización queremos para defender qué polí­ticas.

El dí­a de las elecciones, el coordinador indicó que estaba convencido de la existencia de un espacio a la izquierda del PSOE, un espacio para el pacifismo, el ecologismo y el feminismo. De una cosa no viene la otra y los tres ismos propuestos son tan lí­quidos que, en una situación de polarización, se van de las manos como la arena. Pero podrí­a ser una apuesta. El coordinador dice ”un espacio a la izquierda del PSOE”. ¿Cómo podemos competir en pacifismo con el partido que sacó las tropas de Irak?, ¿cómo podemos competir en derechos sociales con el partido del matrimonio gay?, ¿cómo podemos competir en feminismo con el partido de la Ley de Igualdad?, ¿cómo podemos competir en ecologismo con el partido de Narbona, atacada dí­as antes de las elecciones por los cazadores y jurado de los concursos de El Refugio? Claro que se puede pero requiere no sólo decir que se apuesta por esos ismos, sino lanzar mensajes concretos y no dar bandazos. No podemos decir que apostamos por el ecologismo y mantener una polí­tica dubitativa sobre, por ejemplo, los toros, donde se cruzan mensajes de prohibición y de defensa. Es muy posible que incorporar al programa la abolición nos cueste mucho poder territorial de un golpe o que borrarnos del debate nos cueste el exí­guo apoyo verde con el que contamos pero seguir en un terreno de nadie nos irá costando pequeñas sangrí­as. Quizá bastarí­a con hacer de nuestras ciudades un ejemplo de la gestión de los Centros de Acogida (como Rivas) pero algo hay que hacer, no basta con decirlo. También sucede lo mismo en cuestiones más delicadas sobre las que no hemos sabido articular un mensaje claro y hemos perdido la batalla (como el resto de la izquierda) del marco mental: la seguridad o la inmigración. Si no damos argumentos y sólo aportamos lugares comunes, el miedo seguirá avanzando.

Antonio Romero, del PCA, posible futura dirección, señaló que tení­amos que apostar por ser una fuerza anticapitalista, republicana y federal. El primer concepto es absurdo. Ser anticapitalista, como ser antiglobalización, es como ser geocentrista. El capitalismo y su derivada, la globalización, son realidades que ni podemos destruir ni podemos jugar a que no existen. No podemos dirigirnos, más allá de la retórica, a campesinos y obreros, como sostienen los compañeros del PCA. Desde hace algunas décadas, ya no estamos en una sociedad de producción, sino de consumo, por lo que el concepto de clase ya no existe; no porque no haya una división económica de las sociedad, sino porque los miembros de esa sociedad no tienen conciencia de pertenecer a un grupo concreto. La clase baja (trabajadora-consumidora) es capaz de disponer, mediante los sistemas de créditos y bajo coste, de un nivel de consumo (electrónico, automóvil, ocio) similar al de la clase media (trabajadora-consumidora) o alta (trabajadora-consumidora). Hay compañeros que repiten mapas geográficos y sectoriales para definir los posibles electores y, por ejemplo, suponen que los trabajadores del sector de los oficios de la construcción son un nicho cuando el el boom del ladrillo ha elevado los ingresos del sector proporcionando a esos trabajadores un nivel de consumo elevado, también en los servicios (educación, seguridad o sanidad), donde siempre apuestan por el sector privado.

¿Hay esperanza? Claro pero no podemos seguir jugando a que la realidad no existe o que la gente no es lo que es, ni seguir dando bandazos para tratar de, algun dí­a, componer la canción del verano que nos dé un éxito fulminante.

Ya no estamos en una sociedad de producción donde las clases estaban definidas según su situación en la cadena. Hemos evolucionado, desde el fin de los bloques, a una sociedad de consumo profundamente individualista porque el ciclo nace con una idea que tiene una persona y muere con la compra que realiza otra persona. En medio, sólo hay más personas. Podemos seguir pensando que hay gigantescas corporaciones impersonales con un poder omní­modo (bastarí­a decir P2P) pero precisamente son éstas las que están profundizando en la individualización de sus trabajadores. Es una sociedad en la que ya no hay cosmogoní­as, ni ideologí­as, ni religiones que proporcionen una explicación global a un grupo numeroso. Cada persona toma lo que quiere de cada sitio en cada momento. Ya no existe un ciclo de la vida, sino un Proyecto Individual Inmediato que pasa, ay, por el consumo o la globalización, nuestros grandes enemigos. Los problemas del PII despiertan frustraciones y requieren soluciones individuales e inmediatas. El PP ha lanzado un mensaje de miedo a toda la gente que cree que la desaceleración económica (y la inmigración) iba a cuestionar su PII y el PSOE ha optado por lanzar un mensaje de tranquilidad acompañado por cheques que reactivan el PII, comprar un piso, hacer un viaje, ir a un concierto o apuntarse a un curso de reiki. ¿Y nosotros? Lugares comunes. No a la precariedad, sí­ a la vivienda pública. ¿Qué quiere decir exactamente?

Los trabajadores ya no son una clase social homogénea destinada a culminar el proceso histórico, sino un grupo heterogéneo que busca cosas concretas e inmediatas. No se trata de abandonar el marxismo; justo lo contrario. Recuperarlo y usar las herramientas del materialismo histórico para analizar el mundo que nos rodea. Creo que el futuro de la izquierda pasa por tres polí­ticas: servicios públicos, infraestructuras de calidad y cohesión social. Pero lo anterior tiene que concretarse, y más en una campaña, en propuestas concretas. Cifras, creaciones, anuncios. Soy consciente de que dentro de la organización hay un gran rechazo a entrar en el circo electoral; creo que el circo es inevitable y lo más importante es no acabar haciendo el payaso. No sé cuál es la solución. IU ha (hemos) hecho la mejor campaña que recuerdo. Por primera vez, el lema elegido no pedí­a perdón por existir (ahí­ está, es necesario, es posible) y sustituí­a la grave seriedad por el humor, aunque con el problema de no hacer propuestas concretas. No sé cuál es la solución. Si esto se va a dividir entre dos trasuntos de republicanos y demócratas, podrí­amos ocupar el lugar que en EEUU tiene Ralph Nader como defensor de los consumidores. No sé cuál es la solución. Si intensificar el verde y violeta o recuperar el rojo.

Lo que tengo claro es que, como nos sigamos matando (polí­ticamente, claro), vamos a acabar todos muertos. Los esquizofrénicos suicidarán y los paranoicos matarán a los que no quieran seguirlos. Feliz torrija a todos.

PD: Publiqué el texto anterior el 17 de marzo de este año pero creo que es más interesante ahora.

PD2: Hace años, leí­ que la Academia sueca no le habí­a dado el Nobel a Borges porque sabí­an que era un actor representando un papel de literato escrito por varios escrirtores argentinos. Se decí­a incluso el nombre del actor. ¿Y si, en lugar de elegir un coordinarior general y cabeza de cartel, contratamos a un actor? Tendrí­amos la buena imagen, el carisma y la popularidad garantizada; también la paz interna (en el primer nivel) porque el actor representarí­a el papel escrito por el consejo polí­tico-federal (donde estarí­an las hostias). No puede ser nadie ya relacionado con IU para contar con el efecto sorpresa y la transversalidad. Estoy entre Adriana Ozores y Jordi Rebellón pero también se podrí­a hacer un casting abierto previo a un reality de convivencia. Que no sea por ideas.

Ego-ovni encorsetado, complaciente, monotemático y gilipollas

Miércoles, 12 de Noviembre de 2008

Hace algunos dí­as, el cineasta Agustí­n Dí­az Yanes avistaba un ego-ovni y lo explicaba en una entrevista al diario Público. Recordemos que un ego-ovni es cuando alguien proyecta lo que piensa de sí­ mismo en algún objeto externo.

Sostení­a Dí­az-Yanes:

También soy un enamorado del western y esta pelí­cula, de alguna manera, es también una del Oeste. A mí­ me da la sensación de que, hoy en dí­a, la mitad de los directores hacemos western ocultos, porque poner a un tí­o sobre un caballo con un sombrero es muy costoso.

¿Muy costoso?, ¿Sergio Leone se vino a Almerí­a a hacer westerns porque le tocó la loterí­a y, cuando se arruinó, fue a EEUU para hacer í‰rase una vez en América? La frase es más sangrante si uno recuerda que Dí­az Yanes guionizó y dirigió la pelí­cula más cara del cine español, Alatriste.

¿Por qué hay tan poca producción española de este género [thriller]?

Es un problema que tenemos entre vosotros y nosotros, la industria y la prensa. Entre todos hemos matado la posibilidad de rodar varios géneros en España. Hemos limitado a directores, actores y técnicos a que trabajen en una cinematografí­a encorsetada, complaciente, monotemática y gilipollas: lo que llamo el cine de divorciados. Hemos metido nuestro cine en un embudo, y luego nos quejamos de que los espectadores no nos quieran. Así­ que no es de extrañar que cuando uno oye las palabras thriller español, de entrada no se lo crea, y tienes que ingeniártelas para no defraudarle.

¿Y cuál es el género monotemático del cine español? ¿El de Los crí­menes de Oxford, El laberinto del fauno, Volver, Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, Mortadelo y Filemón, Fuera de carta, Las trece rosas, Mar adentro, La soledad, La noche de los girasoles, El orfanato, La caja 507, Pérez, el ratoncito de tus sueños, Caótica Ana, Cobardes, Todos estamos invitados, Rec, El equipo Ja o Casual Day? En la lista anterior hay thriller, comedias, terror, dramas, infantil e, incluso, una pelí­cula de Dí­az-Yanes que estaba muy bien, Nadie…. Las palabras “encorsetada, complaciente, monotemática y gilipollas” son más sangrantes si se recuerda que D-Y las dijo en la presentación de su nueva pelí­cula, en la que, tras varios fracasos, Alatriste incluido, recupera los personajes de su éxito, Nadie….

Todo se condensa aquí­.

¿Puede comentar esa especie de fijación que se repite en este filme por el sexo oral?

A veces me digo: “Joder, soy un coñazo”. Pero es que las felaciones te dan mucha información sobre los personajes y son fáciles de rodar: los actores y las actrices no tienen ni que desnudarse, ¡que es un coñazo de cojones!

Son fáciles de rodar. Ahí­ está la clave. ¿Hay algo fácil de rodar?

PD: Hace años, yo también pensaba que lo mejor para que un cuento funcionase era meter una mamada. Ahora prefiero un buen diálogo.

Minorí­as mayoritarias

Martes, 11 de Noviembre de 2008

He visto en muchos sitios piezas sobre la raza de Obama pero no he visto en ninguno un reportaje sobre los presidentes pertenecientes a minorí­as, que van siendo mayorí­a. Obama es negro o mulato o lo que sea pero no es blanco; Sarkozy es hijo de inmigrantes, Merkel nació en la RDA y Brown (al que nadie ha votado, cierto) es escocés. Y Montilla, charnego. La cosa está en quién decide afiliarse y hacer carrera polí­tica. ¿Quién se está afiliando ahora y qué diferencias hay con los que se afiliaron hace 20 años y conforman los cuadros actuales o con los que se afiliaron hace 30 y forman el grupo dirigente? Todo son preguntas.