Archivo de Agosto de 2008

Aeropuerto 70

Domingo, 24 de Agosto de 2008

En la tertulia del viernes, se habla de la forma de tratar las tragedias. Infografias incompletas, descripciones redundantes e historias personales, muchas historias personales; de tragedia y heroí­smo. Recojo algo dicho mil veces: se repiten los esquemas del 11-S y Pedro hace una precisión muy interesante: son los esquemas de las pelí­culas corales de catástrofes de los 70.

PD: En los cafés, indico que tengo la sensación de la el Yak-42 comenzará a entrar poco a poco; cuando la tragedia deje paso a la lucha polí­tica. La prensa del bloque de la derecha pedirá las explicaciones que no pidió entonces y el bloque gubernamental dirá: nosotros lo hacemos bien ahora.

PD2:  El duelo tiene unas fases (choque, conciencia de la pérdida y protesta, aislamiento y depresión y cicatrización y renovación) y el desconocimiento puede provocar situaciones desagradables. Las ví­ctimas del terrorismo no han podido culminar estas fases por el uso polí­tico que se ha hecho de ellas. Arcadi Espada se sorprende de que las ví­ctimas sean el cuarto poder en España. Que llame al director.

PD3: Los técnicos dicen que la investigación tardara meses, un plazo intolerable para la posmodernidad.

Esa astilla del palo de la cruz

Viernes, 22 de Agosto de 2008

Rafael Reig explica hoy una de las bases de nuestra sociedad: el sentimiento de culpa. Algo que Pedro Vallí­n sostiene que está en el mal rollo que sustenta la actual cultura europea, desde el cine a la ideologí­a. Dice Reig: ”comparto la inquina de Nietzsche contra el cristianismo, que siempre razona así­: yo sufro; por lo tanto, alguien tiene que tener la culpa. El desenlace ya lo conocemos: el sentimiento de la propia culpa, esa astilla del palo de la cruz que nos clavan en el corazón”.

Inocentes   

La mierda de la especulación, de a ver cómo cojones me levanto unos kilos de más, ha hecho estallar por los aires a lo único sagrado que hay en este mundo: la vida de los inocentes. Seguiremos llevándonos medallas, nos levantaremos las más gozosas fortunas y a ellos… ¡Qué cojones importa que el motor esté mal! ¡Yo lo valido por mis cojones! ¡No entiendes que en ese avión sólo habí­a chusma! ¡Aquí­ sólo estamos para lo que estamos! Hoy, te lo puedes creer o no, el sistema ha asesinado a 153 inocentes. A 153 de los mejores de los nuestros. A 153 personas que se querí­an y que habí­an pagado unas vacaciones (posiblemente empeñándose en un crédito usurero) para probar, aunque sólo fuera por una vez en la vida, lo que puede ser disfrutar unos dí­as con tu familia en el mejor de los mundos que te puedes pagar. ¡El motor está mal, pero yo lo valido por mis cojones! Inadmisible. (Mario L. Sellés, Madrid)

Es que acaso hay ví­ctimas culpables? Las ví­ctimas inocentes siempre me dejan pensativo y perplejo. Un tipo cuya casa se derrumba es inocente, imagino, puesto que (en principio) no ha hecho nada para causar su tragedia. Un tipo que decide subir al Himalaya y muere, ¿es ya un poco más culpable? Y si el parte meteorológico era muy malo ese dí­a, entonces ¿es por fin del todo culpable, una ví­ctima de sí­ mismo, de su amor al riesgo o de su propio error de juicio?

También me inquieta esa balanza de precisión que usted posee y le permite aquilatar lo que pesa cada vida. Si muere un tipo al que le sobra el dinero y que iba a Canarias a ponerle los cuernos a su mujer con la secretaria, ¿deja de ser inocente? ¿Ya no merece nuestra compasión? Si se acredita que un fallecido era egoí­sta, despótico y un rico avariento, ¿le está entonces bien empleado? ¿Nadie debe sentir dolor en ese caso?

Por último, ¿ví­ctimas del sistema? Sí­, claro, igual que los que pierden la vida en la carretera, en el andamio o de un infarto causado por la jornada laboral progresista que nos imponga la Unión Europea. Comparto la inquina de Nietzsche contra el cristianismo, que siempre razona así­: yo sufro; por lo tanto, alguien tiene que tener la culpa. El desenlace ya lo conocemos: el sentimiento de la propia culpa, esa astilla del palo de la cruz que nos clavan en el corazón. Yo no sé todaví­a cómo y por qué se produjo la catástrofe. Puede que haya responsables o negligencia (y se debe investigar a fondo), pero, como no soy cristiano, también podré aceptar que sea un accidente. Tampoco sé si las ví­ctimas eran buenos, pobres, malvados o ricos. ¿Y sabe una cosa? Me da lo mismo: siento la misma pena. Y si no se querí­an, tení­an dinero a espuertas y detestaban a su familia, también siento el mismo dolor.

Inmenso. 

El César Vidal de ERC

Viernes, 22 de Agosto de 2008

Este blog sostiene que la pereza provoca el aumento del periodismo declarativo y éste la presencia de gente que hace declaraciones porque no tiene nada que decir. También la pereza provoca descontextualizaciones que hacen que la escena sea incompleta.

Hace unos dí­as, se nos informaba de que Til Stegmann habí­a indicado que

El castellano no deberí­a enseñarse en las escuelas catalanas, porque ya existe un conocimiento suficiente de esta lengua, y ha explicado que el castellano no peligra en Cataluña porque se da una corrección escrita “mucho mejor que en Extremadura” u otras partes de España, “en las que se habla muy mal”.

La información decí­a que Stegman era un prestigioso lingí¼ista alemán, concretamente, catedrático de Filologí­a de la Universidad de Frankfurt. ¡Caramba! Un tipo que, desde fuera y, suponemos, con un minucioso estudio, sostiene algo tan arriesgado como que para saber una cosa no hay que estudiarla. Al buscar mí­nimamente en la red, uno se enteraba de que Stegman no es una persona de fuera, sino que ha nacido en Barcelona, donde su padre dirigí­a el Colegió Alemán, y que desde los 70 se h interesado por el movimiento nacionalista. Tal cosa no desacredita su labor pero la contextualiza. 

Pero lo mejor estaba al final:  

Stegmann realiza en UCE (Universitat Catalana de Estiu) un curso sobre su método -EuroCom- para aprender a leer varias lenguas en pocos dí­as, y que actualmente se aplica en universidades de Alemania y Francia, aunque se prevé hacerlo también en Cataluña.

El método pretende “hacer descubrir a la gente que saben muchas más lenguas de las que pensaban”, dijo. Se trata de un sistema basado en la correspondencia fonética y léxica entre lenguas de origen románico, por el que se identifican los rasgos comunes y aquellas evoluciones de cada una.

“Te das cuenta con alegrí­a que puedes leer un texto de otro idioma sin esfuerzo” afirma, asegurando que el porcentaje de comprensión alcanza el 80% del texto. “Se trata de una invitación al pluriligí¼ismo entre todos los europeos”, añadió.

Magní­fico, como el inglés con mil palabras de Carlos Maurer o el chino chupado de la profesora Yang Yun, que tiene mejor pronunciación en castellano que Maurer. Seguro que el curso es muy interesante porque seguro que es posible aprender el resto de lenguas románicas conociendo una pero en el primer párrafo se decí­a, ya sé que estoy haciendo trampilla, que no hay que enseñar algo para saberlo. Me molesta que alguien haga unas declaraciones que insisten en la confrontación para vender un curso CCC, aunque sea un curso estupendo. Quizá se podrí­a sustituir su curso por viajes con inmersiones lingí¼í­sticas y de las otras.

Hoy, el secretario de Polí­tica Lingí¼í­stica de la Generalitat y ex eurodiputado, Bernat Joan (ERC), ha insistido en lo mismo.

“Es obvio que la gente sabrí­a castellano aunque no se enseñara en el sistema educativo, por pura inmersión en el medio, aunque quizás lo escribirí­a y hablarí­a peor, la calidad lingí¼í­stica bajarí­a, pero se conocerí­a”

Y no sólo la lengua. En un mundo globalizado la gente aprenderí­a casi todo sin tener que ir a la escuela pero lo harí­a, en la mayorí­a de los casos, mal y por eso se va a la escuela. Además de socializar haciendo amigos y defendiendo el bocata, la función de la escuela es sistematizar el aprendizaje y que éste sea de calidad, que es algo muy importante aunque a este tipo le parezca que no.

La información nos hurta lo más interesante. Al buscar mí­nimamente en la red, descubrimos que Bernat Joan ha publicado 55 libros entre novela, ensayo, teatro o narrativa infantil. 53 de esas obras son desde 1992 y a partir de 2006 hay una sequí­a (o falta de actualización), lo que nos da una media de casi cuatro libros al año en ese perí­odo. Por ejemplo, en 2000 sacó a la República de las Letras Sirventesos (ed. La Busca), de narrativa breve; las obras de teatro Les tribus de la tribu (Mediterrí nia) y La Barbie fantasma (Mediterrí nia); y, en ensayo, Criptació o llibertat. Actituds lingí¼í­stiques entre els jóvens d’Ibiza (Institut d’Estudis Eivissencs) y Sociolingí¼í­stica a l’abast (Res Pública). Destacamos 2000 porque ese año Bernat Joan superó al gran stajanovista literario César Vidal que sólo dio cuatro libros a las estanterí­as, seguramente exhausto tras el í­mprobo esfuerzo del año anterior donde habí­a manufacturado 13, más de uno por mes, marca que destrozarí­a en 2005 con 20 tí­tulos, algo más del doble de la obra completa de Tom Wolfe. 

Uno se queda sin palabras, claro.

Dudas irrazonables

Jueves, 21 de Agosto de 2008

Los cada vez más habituales casposos comentarios sobre las ministras, me llevan a formular las siguientes preguntas:

  • ¿Si se puede llamar Maleni a Magdalena Álvarez, se puede llamar Maricospi a la secretaria general del PP?
  • ¿Si se puede decir que la vicepresidenta De la Vega parece salida de La Momia, se puede decir que Sáez de Santámarí­a parece salida de Willow?
  • ¿Si se pueden hacer bromas sobre Leire Pají­n y la masturbación, se pueden hacer bromas sobre Alicia Sánchez Camacho y la felación?

Todo son dudas en la posmodernidad.

Dragorrrl

Miércoles, 20 de Agosto de 2008

“Tanto tiempo escribiendo libros para terminar haciéndome las pajas al revés”.

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Ensalada futbolera posmoderna

Martes, 19 de Agosto de 2008

Y, para completar la ensalada, un sitio totalmente posmoderno, la NF-Board, una asociación internacional de fútbol que reúne a asociaciones no reconocidas internacionalmente. Se fundó en 2003 y, de momento, ha montado dos Copa Mundial VIVA. En la última, en 2008, el anfitrión Laponia recibió a Kurdistán iraquí­, Provenza, Pueblo Arameo y Padania, que se proclamó campeona. Es curioso porque Kurdistán iraquí­, Provenza, Pueblo Arameo no aparecen entre los asociados. De los éstos, Mónaco y Kiribati se acercan a lo que conocerí­amos como estados independientes y, muy posmodernamente, se mezcla la broma de Saugeais o Sealand con el drama de Tí­bet o Chechenia.

Veamos su lista.

Afiliados:

Asociados

Aquí­, en la zona del cachondeo, podrí­an estar la ciudad italiana de Seborga y Tavolara, pequela isla de Cerdeña, la isla de las Rosas, la República de la Concha, la República de Minerva o el Reino de Redonda, una dependencia de Antigua y Barbuda cuyo Rey es Javier Marí­as.

Provisionales 

También existe el Consejo Sudamericano de Nuevas Federaciones que, bajo el lema Todos deben jugar, tiene 17 afiliados: Aimara, Fernando de Noronha, Guaraní­es, Isla Ascensión, Isla de Pascua, Isla Margarita, Isla Martí­n Garcí­a, Islas Galápagos, Islas Georgias del Sur, Islas Malvinas, Juan Fernández, Quechua, Magallanes, Mapuche, San Andrés y Providencia, Santa Helena, Tristán da Cunha.

Y se está preparando la Confederación de nuevas federación europeas en la que estarán Gozo y Padania y ¿Catalunya? Nada harí­a más feliz al periodista Ramí­rez; ¡vaya lí­o que podrí­a montar!

PD: Mientras escribí­a lo anterior y leí­a los enlaces no paraba de pensar en los tipos que sostienen que sólo hay tensiones territoriales en España. Pues, no. Las hay en todos los lados y si hacemos caso a Attali, cada dí­a habrá más.

Ensalada olí­mpica II

Martes, 19 de Agosto de 2008

Buscando de dónde salen los comités olí­mpicos que no tienen estado reconocido por la ONU llego a la lista de las Naciones Unidas de territorios no autónomos donde están las Islas Ví­rgenes (de todos) o Samoa Americana. Es una relación anticuada porque, salvo Sáhara Occidental o Malvinas, el resto de nombres tienen la cuestión administrativa bastante resuelta y están muy contentos siendo británicos u holandeses en mitad del Caribe. La UNPO es una cosa más seria. Se trata de la Organización de Naciones y Pueblos no Representados (UNPO es el acrónimo inglés) que tiene sede en La Haya. Aquí­ está el lí­o porque la mayorí­a son territorios con problemas históricos para las minorí­as. Aquí­ están Abjasia (ahora tan de moda), Bouganville o Meekamui, Chechenia, Kurdistán, Molucas del Sur o Zanzí­bar. A la UNPO pertenecí­an Estonia, Letonia, Armenia, Georgia, Tí­mor Oriental, Palau y Kosovo antes de proclamar su independencia.

Ensalada olí­mpica

Martes, 19 de Agosto de 2008

Hace dos años, en una conversación posterior a la Tertulia, se discutió sobre federaciones, comités olí­mpicos y estados. Servidor afirmaba que la organización del deporte es ajena a la administrativa pero suele adaptarse a ésta por comodidad y porque, desde hace muchos años, todos los gobiernos usan el deporte para promocionarse. No, no pienso en los Juegos del 36, sino en los datos de la diputación de Albacete sobre el aumento del turismo tras el ascenso del club a la primera división de fútbol. En los Mundiales, no participan estados, sino federaciones, que son organismos que agrupan a los practicantes de un deportes, y, en los Juegos, tampoco participan estados, sino Comités Olí­mpicos, que son organismos que agrupan a federeación de deportes olí­mpicos para participar en éstos.  

En la mesa, se afirmó de forma contundente que no y se señaló que todos los Comités Olí­mpicos eran de paí­ses reconocidos por la ONU (algo que, se dijo, estaba en la Carta Olí­mpica. Efectivamente, en el punto 31.1 de la Carta Olí­mpica se dice que la expresión paí­s significa un estado independiente reconocido por la comunidad internacional) y que todas las federaciones de deportes olí­mpicos estaban obligadas a ser de un estado reconocido por la ONU. De nada sirvieron los ejemplos de Escocia, Islas Feroe o Irlanda, cuya selección de rugby representa a la isla entera. 

Esta conversación me ha vuelto a la cabeza con estos Juegos. Participan 204 Comités Olí­mpicos y en la ONU hay 192 estados reconocidos. Hay doce que se han colado. 

La cuestión es la elasticidad de los términos estados independiente y comunidad internacional. Algunos ejemplos.  

Hong Kong es uno de los que está en los 204 y no en los 192. Su Comité Olí­mpico participa por primera vez en los Juegos de Atlanta de 1996, justo unos meses antes de pasar a depender de China, el uno de enero de 1997. Hong Kong es una región administrativa especial cuyo estatus, y voy a la camisa de once varas, se parece a Gibraltar. ¿Qué problema tiene Gibraltar para acceder a las federaciones internacionales y al COI? El veto de España. La polí­tica. El resto de los que están en los 204 y no en los 192 suelen ser también regiones administrativas especiales, archipiélagos de administración británica, holandesa o estadounidense (nunca francesa) que, saliendo de la camisa de once varas, buscan lo mismo que la diputación de Albacete: más turismo.  

El ejemplo negativo serí­a Kosovo, que proclamó su independencia el pasado mes de febrero. Tiene, entre otras, Federación de Fútbol (con presidente, seleccionador, sede y demás) que, además de tener problemas con el Joomla, no está en los organismos internacionales. Su problema también es polí­tico porque, administrativamente, cumple los criterios. Kosovo ha sido reconocido por muchos estados pero no por (los miembros de la UEFA) Azerbayán, Bielorrusia, Chipre, Georgia, Eslovaquia, Kazajistán, Moldavia, Rumania y, sobre todo, Rusia y España. Lo tiene crudo.

Enfangado

Martes, 19 de Agosto de 2008

El pasado sábado se publicó en la tercera página de ABC un artí­culo titulado El Gobierno y la lengua española firmado por el sabio Francisco Rodrí­guez Adrados (1922), de la RAE y de la RAH. El texto tiene numerosos errores gramaticales impropios de un académico, como las comas situadas entre sujeto y predicado (incorrecta a menos que lo que siga al sujeto sea un inciso o que la coma sustituya a un verbo elidido) y una desestructura también impropia de la Tercera de ABC. El texto tiene toda la pinta de haber sido dictado con empuje (meritorio para tratarse de un ciudadano de 86 años) y transcrito con desgana y, lo que es peor e imperdonable, no editado. Sin embargo, la cuestión es que, además, de una serie de mitos históricos impropios de un académico pero habituales en la tradición española, nos ofrece una de las razones del problema autonómico-lingí¼í­stico que nos invade. Veamos.

El Gobierno y la lengua española 

CUALQUIERA que lea las informaciones procedentes del Gobierno, leerá mucho de muchas cosas, pero menos de los problemas que a la lengua española crean ciertas Autonomí­as [joder, aquí­ sí­ procede coma. El sintagma ‘a la lengua española’ deberí­a ir entre comas porque se ha variado el orden la oración que serí­a: los problemas que ciertan Autonomí­as crean a la lengua española]. Pero, inevitablemente, el nombre de España, que se preferí­a sustituir por eufemismos, se va filtrando en el público. «España» y no otra cosa gritan los futboleros, los del tenis y los demás [Estás dos últimas frases son incomprensibles; las comas no son estaciones de servicio. La segunda, en la que se usa los cánticos deportivos como base moral de un argumento, bochornosa. Los futboleros gritan de todo]. Y un Manifiesto que ha tenido merecido eco (le auguro más) habla sin complejos de «la lengua común de España». Esto empecé a decirlo yo hace tiempo, en vez de «lengua oficial»: es oficial porque es común [falso. Es común porque es oficial, como en el resto del mundo. Las lenguas, como las religiones o las etinias, tienen un mapa configurado por hechos violentos y sus consecuencias: guerras, tratados, asimilaciones, enigraciones, deportaciones y genocidios. No pasa nada. España no es diferente del resto; es más, ha tenido un nivel bélico ridí­culo si se compara con el resto de Europa. Uno de los pensamientos más absurdos es que las cosas son inmutables y la absurdidez roza la idiotez cuando alguien, sea quien sea, se pone a buscar en la historia las raí­ces de la inmutabilidad].

Toda gran nación tiene una lengua común, del origen que sea [hoy se informa en la prensa que, en pocos años, el español estará a la par de hablantes con el inglés en EEUU. ¿Pedirá FRA que la Administración correspondiente tome medidas para defender el inglés porque toda gran nación tiene una lengua común?]. He escrito un libro sobre esto [ahí­ está el problema. Ha escrito un libro y nadie se lo ha leí­do]. La nuestra es el español. Pero al Manifiesto los medios oficiales y polí­ticos le han prestado el silencio [joder, si durante unas semanas no se hablaba de otra cosa]. El público, mucha atención [¿qué público ha prestado mucha antención?, ¿el mismo que va a ver las pelí­culas de Gutérrez Aragón?, ¿se presentará FRA a las elecciones?, ¿por UPD, por Ciudadanos?].

Los hechos son innegables. Cada dí­a aparece en los medios más información [¿dónde? Lo digo porque trabajo en un gabinete de prensa] sobre los que se resisten a que sus hijos estudien en vasco y los enví­an a Francia [¿a aprender español?], sobre las nuevas leyes catalanas, sobre las multas por anunciar en español [¿cuántas ha recibido el local llamado Corte Inglés situado en la Plaza de Catalunya de Barcelona?], sobre el tener que chamullar [vaya, comenzamos a faltar] el catalán o el gallego para opositar aunque sea a lo más í­nfimo. Y se publican cada dí­a estadí­sticas sobre el rebaje del nivel de la enseñanza, sobre que más del 50 por ciento querrí­an que se centralizara [Pues que voten a un partido que lo proponga. Con más del 50% de los votos, no habrá ningún problema]. Sobre el increí­ble retraso del Tribunal Constitucional. Etc., etc [¿Etc?].

Esto ya lo sabí­amos o imaginábamos, pero era como el rey que no tení­a camisa, ahora se le hacen fotografí­as de todos modos [está frase tiene aluminosis]. Salen en ellas aspectos no solo mí­ticos [todo grupo tiene mitos], también económicos y polí­ticos del asunto. Doscientos millones para el eusquera, hablado por el 11 por ciento de la población. Concursos a plazas de médicos quedan desiertos, por ejemplo, en Cataluña: los profesionales de fuera no quieren ir [el problema de las plazas de médicos lo tienen en todas las comunidades y, precisamente, La Vanguardia ofrecí­a la semana pasada un reportaje sobre la contratación de médicos extranjeros]. La discriminación del español ha creado un problema para todos.

(…)

Y hay las guerras entre las lenguas minoritarias. Por ejemplo, para los catalanistas [no, para los lingí¼istas] el valenciano es catalán. Sí­, claro, en el origen, pero no hoy socialmente, lean nuestro Diccionario [lo leemos. Valenciano: variedad del catalán, que se usa en gran parte del antiguo reino de Valencia y se siente allí­ comúnmente como lengua propia. ¡Qué proceloso es el terreno del sentir común!]. Recuerdo que una vez fui a Palma al Congreso de la Sociedad Española de Lingí¼istas y llegué tarde por eso de los aviones: los catalanistas ya habí­an dado de comer [si es que los catalanes son unos embaucadores, como los judí­os] a algunos colegas y les habí­an arrancado aquello [¿qué es aquéllo?, ¿lo del valenciano?, ¿los pronombres no llevan tilde?]. Yo lo anulé [¿el qué?] y puse un papelito [¿de fumar?, ¿alguien sabe, por merced, de qué está hablando?], que los que lo quisieran lo firmaran. íbamos a un Congreso, no a hacerles propaganda.

Poco después -y olvido otras anécdotas-, yo daba una conferencia en Mahón, en español y de mis temas. ¡Tuve más público que Carod-Rovira, que hablaba al tiempo en catalán y de los suyos! [Pues muy bien y seguro que Amaral hubiera tenido aún más público] Peor aún, en un informe a la Academia de la Historia critiqué eso de quitarle a Mahón su -h- etimológica, pí­o pí­o de los catalanistas y sus seguidores socialistas. No volvieron a llamarme a las islas.  [ahí­ está el problema. España ha pasado de ser un paí­s con dos o tres polos polí­ticos-sociales-económicos-culturales-académicos a tener, como mí­nimo, 17. Antes, un catedrático madrileño o barcelonés se iba de provincias pero el teléfono ya no suena porque todas las autonomí­as tienen sus catedráticos. Son infames, dice el hoy olvidado, es un escándalo].

Paro aquí­, callo. Pero no termino. El pasado 12 de julio -y de ello habló ABC- hice una propuesta a la Academia Española: que se dirigiera al Gobierno pidiéndole que insistiera ante las Autonomí­as [¿las academias tienen que hacer tal cosa?, ¿no existe ya el legislativo?, ¿no hay sufragio universal?] en que «cualquier ciudadano español y en cualquier lugar de España y en cualquier circunstancia estuviera autorizado a usar la lengua común española y a ser contestado en la misma» [¿en cualquier circunstancia? Si tal cosa no se produce en la administración, se puede acudir a los tribunales pero, ¿qué quiere decir en cualquier circunstancia?, ¿quiere decir que habrí­a que haber deportado a Beckham por no responder en español a un ciudadano que le preguntó en la lengua común?]. Tras tres jueves de intenso debate, mi propuesta no fue aprobada. Que habí­a que hacer algo, decí­an algunos, pero quizá la Academia no era el órgano adecuado y aquello era peligroso, que la Academia habí­a sido atacada hace no sé si 15 años [15 años es 1993. í‰l es académico desde 1990] por un escrito semejante.

Tampoco fue rechazada mi propuesta: sólo aplazada, quedó para octubre, ya oirán hablar de ello [espero que no. La convivencia lo agradecerá pero las ventas de El Mundo no lo resistirí­an]. No retrocedo. Fue lástima que el honor que yo ofrecí­a a la Academia, ser la primera, quedara entre dudas. Sí­, todo es peligroso en la vida si se quiere hacer algo. También es peligroso no hacer nada. Veremos. El ambiente del español mejora a ojos vistas. Llegará el momento en el que el Gobierno o las Cortes o el Constitucional o el Defensor del Pueblo o las Academias o quien sea tendrá que hacer algo en una situación intolerable, única en el mundo [viaje un poco más]. Serí­a deshonroso lo contrario. Esperemos a octubre [joder, parece Lenin].

(…)

[estoy leyendo la tercera parte de Verdes valles, colinas rojas de Ramiro Pinilla. En todo el libro, una novela catedral, se ridiculiza la adaptación que realizaba el protonacionalismo de todas las creencias para leer la historia como justificación del presente. Pinilla recuerda que un cura del siglo XIX en el que aseguraba que el paraí­so terrenal estuvo en Bizkaia y que la lengua de Adán y Eva fue el euskera. En su libro, varios personajes sostienen que los fundadores de los 48 caserí­os originales de Getxo descienden directamente de 48 ‘bichitos’ que dieron el salto del mar a la tierra en la playa de arrigunaga. Es un poco más ridí­culo que lo que sigue pero sólo un poco más. Y no por el mito de Hércules, sino por considerar España como algo casi previo a la vida humana]

España, la España de romanos y godos y cristianos y de la nación moderna se ve mejor cuando salimos fuera. Desde América, incomprensible sin España, como ésta lo es sin ella. Ahora mismo acabo de ver en ella nuestro lujoso románico, llevado desde Segovia y otros sitios, en The Cloisters. Y España se ve en Paí­ses Bajos. Y en Italia, Grecia, donde están nuestras raí­ces. Y en cualquier sitio a donde van nuestros futboleros, nuestros mejores embajadores hoy [es extraño que un sabio como FRA considere que nuestros mejores embajadores son unos tipos que, en su mayorí­a, tiene dificultades para expresarse].

Vengo de la isla de Samos, en el Egeo: los samios fueron, con Coleo, en el 638 a. C. si no recuerdo mal, los descubridores de España. Vinieron luego griegos, romanos, los demás: por todo Oriente están Trajano, Adriano [considerar españoles a Trajano y Adriano es bonito pero insostenible. Asterix tampoco era francés ni Julio César, italiano. No se pueden aplilcar conceptos de hoy a realidades de ayer]y tantos otros. Pues bien, un samio que se habí­a movido por Tartesos dedicó a Hera, la diosa guerrera (tampoco estas son invento nuevo) un peto de caballo en bronce con Gerión, el monstruo de las tres cabezas, vencido por Hércules, se puede ver en el Museo. Por Hércules, el que levantó las Columnas y sostuvo el cielo, el que se llevó, golosamente, no sólo las vacas de Gerión, también las manzanas de oro del jardí­n de las Hespérides.

O sea: griegos y romanos, hicieron de nosotros una nación. Esa nación existe [trasladar un término del siglo XVIII a la edad antigua, la media o la moderna sin condensador de fluzo es peligroso. Consulten la historia del término nación. Como curiosidad: en Roma, el concepto natio se asemejaba a tribu en contraposición a la civis, ciudad].

(…)

Los que tengan curiosidad por leerlo todo, que suban y pinchen en artí­culo pero advierto que se trata de un ejercicio de erudición mezclado con cuitas personales. Los godos y, posteriormente, diversos reyes cristianos se proclamaban reyes o emperadores de Hispania porque tal cosa les daba derechos dinásticos y de vasallaje (cobro de tributos) sobre el resto de territorios de la pení­nsula, no porque creyeran en España como nación indivisible o unidad de destino. El termino mismo de Reconquista es tramposo y sostener que hubo una guerra entre cristianos españoles y musulmanes extranjeros no se sostiene. El libro de Cebrián es recomendable para ver algunos de los matices de esa época y, como todo lo suyo, está tan bien escrito que se lee en una tarde.

La cuestión es la ausencia de fronteras. La mezcla entre lo mí­tico, lo histórico y lo polí­tico, entre la erudición y la acción, entre el papel de un actor académico, un actor intelectual y un actor polí­tico. Al final, todo se enfanga.

Imposible ver cine en castellano en Barcelona

Lunes, 18 de Agosto de 2008

Tal y como puede verse en la información que hoy publica La Vanguardia, es casi imposible ver cine en castellano en Barcelona. Dos pelí­culas (una de ellas, un reestreno) en tres cines. Intolerable. Y El Mundo sin denunciarlo.

cine