Archivo de Junio de 2008

Sistema financiero y el catafalco

Miércoles, 25 de Junio de 2008

Estoy leyendo Verdes valles, colinas rojas de Ramiro Pinilla. Es la historia de Getxo desde mediados del XIX hasta mediados del XX y una de las historias que se entrecruzan es la de Exte y Larreko y el catafalco. El primero encontró los restos de un barco en la playa y el segundo lo subió con sus bueyes hasta un prado donde Ermo comenzó a servir txakoli a los que apostaban si el catafalco donde apoyaban los vasos acabarí­a siendo de Exte o de Larreko.

La familia Ermo acabó construyendo una venta alrededor del catafalco-mostrador y, tiempo después, el cura indicó que la madera habí­a sido llevada a Getxo por Dios y que tení­a que servir de altar mayor. A las apuestas heredadas por Exte o por Larreko, se juntaron, cruzándose, las que optaban por Ermo o por el párroco. Y todo sin que las Juntas de Gernika se pronunciaran sobre si las cosas que aparecen en la playa son de quien las encuentra, de quien las sube al prado, de quien las aprovecha o de Dios. Tras mil páginas, 18 de julio incluido, aún no hay resolución.

El sistema financiero se basa en la circulación de cosas que no se ejecutan, como las apuestas getxoetarras. Tus dos bueyes contra mis ovejas, dice uno y otro añade su cosecha de pimientos si gana el de las ovejas. El hijo del de los bueyes se juega uno de sus terrenos y el de las ovejas no se echa atrás y pone sobre la barra dos mulas que compró en el mercado de San Juan. El hijo del los pimientos, precavido, como no puede cambiar el envite de su padre, pone ahora los huevos en la otra cesta y se juega su pajar por el de los bueyes.

En el libro, hay un bastardo, hijo del señor de Getxo y una criada, que rompe el apego a la tierra abriendo una casa de seguros que extiende polizas sobre las cosechas. Pongamos que, además, el bastardo sacara un producto que cubriera las apuestas y otro que permitiera apostar sobre las apuestas. Y que la agencia de seguros del bastardo fuera comprada por un banco que, a su vez, lanzara bonos, obligaciones y otras titulizaciones sobre los seguros de las apuestas. El movimiento de capital financiero, no de dinero, serí­a cada vez mayor permitiendo al banco crecrer. El bastardo, listo él, podrí­a invertir el dinero de la venta de la agencia de seguros en una casa que dé confianza a los que todaví­a no se fí­an de banco, una consultora. La empresa del bastardo informarí­a periódicamente de que todas las emisiones del banco están bien cubiertas a pesar de ser sobre apuestas efectuadas en una campa de Getxo.

Todo funciona hasta que algo devuelve la situación a la campa de Getxo. Una mala cosecha, una guerra o una decisión de las Juntas de Gernika sobre si las cosas que aparecen en la playa son de quien las encuentra, de quien las sube al prado, de quien las aprovecha o de Dios. Algo que descubre que, detrás de los bonos que valen millones, hay una apuesta de dos bueyes contra un rebaño de ovejas. ¿Y todo se va al carajo? No.

La solución está en el libro y es con la que el obispo de Pamplona construye la primera iglesia. Se aprovecha una aparición divina para informar a todos de que hay que alzar un templo en ese mismo lugar y que todo el mundo debe colaborar en su construcción o el pueblo quedara maldito. Más o menos, es lo que proponen las cajas o los constructores, o pagamos su crisis a escote o nos vendrá el apocalipsis. Y tal cosa es el sistema financiero: fanfarrones, bastardos, visionarios y una multitud que acaba poniendo la pasta al principio y al final.

Cajas

Miércoles, 25 de Junio de 2008
El problema de las informaciones económicas o los análisis es que nadie responde por ellos. Por ejemplo, hace sólo cuatro meses se publicaban cosas como esta. es un confidencial, cierto, pero estas cosas se reproducí­an (recordemos que Zaplana dijo que alguna caja iba a quebrar): 
El análisis reciente de banqueros VIP en un encuentro privado: “cinco Cajas irán al fondo de garantí­a tras el 9-M y quebrarán dos empresas del IBEX”
Según los testimonios recogidos por El Confidencial Digital, el gran temor de los banqueros que estuvieron en aquel encuentro es el fenómeno que se producirá tras las elecciones generales del próximo 9 de marzo. Todo parece indicar, explicaron, que se desatará una tormenta de grandes proporciones, ahora amortiguada por la orden lanzada desde Moncloa de estarse todos quietos.

“Se está tapando el estiércol y no se está tomando ninguna medida de calado para evitar la granizada”, se dijo. Y algún importante financiero se atrevió a dibujar el gris futuro, en el que coincidieron la mayorí­a de los asistentes:

– Masivos requerimientos para la ejecución de impagados, que hasta ahora cuentan con el beneplácito gubernamental para seguir contemporizando.

– Al menos dos empresas del IBEX 35 –el principal í­ndice de referencia de las bolsas españolas que incluye a las sociedades con mayor capitalización bursátil del paí­s- irán a la quiebra.

– Unas cinco Cajas de Ahorro deberán acudir al Fondo de Garantí­a de Depósitos del Banco de España para resolver la insostenible situación en la que se encuentran.

– Se van a destruir 100.000 empleos de marzo a junio, muchos relacionados con las pequeñas y medianas empresas vinculadas al mundo de la construcción: suministradoras de tejas, ladrillos, aluminios…

Este demoledor análisis, realizado entre tan selecto grupo, incluí­a un matiz importante: todo eso se producirá al margen de quién gane las elecciones.

La preocupación de los financieros reunidos llevó a alguno a aventurar un desiderátum: “ojalá las elecciones no fueran en marzo sino en junio; así­ se podrí­a mantener este falso clima de calma chicha hasta después de verano”.

No ha pasado nada de lo que se afirmaba. Pero, como hemos visto tantas veces, los panoramas apocalí­pticos sirven para ablandar. El viernes se nos pasó esta información de Á. Gonzalo en Cinco Dí­as:

Las cajas piden que el Fondo de Garantí­a suscriba sus emisiones

Las cajas buscan ví­as para abrir los mercados. Una de las que plantean es que el Fondo de Garantí­a de Depósitos (FGD) suscriba las emisiones que lanzan estas entidades y así­ dar más liquidez y confianza al sistema. También pretenden que el fondo de reserva de la Seguridad Social haga algo similar. Economí­a y el Banco de España, sin embargo, son reacios a estudiar estas iniciativas.

(…)

Una de las iniciativas más novedosas que han planteado las cajas es que el Fondo de Garantí­a de Depósitos (FGD) en el que participan con sus aportaciones anuales –hay tres FGD independientes, uno de bancos, otro de cajas y un tercero de cooperativas de crédito–, invierta en renta fija en general, en la que se incluye las emisiones que realizan estas entidades, que gozan de una calificación crediticia de triple A. Lo mismo pretenden que haga el fondo de reserva de la Seguridad Social.

(…)

Es decir, que paguemos a escote las operaciones de alto riesgo que han financiado estos años. ¿Calificación crediticia de triple A? La tení­an todos los bancos afectados por las hipotecas basura.

Mesa petitoria

Martes, 24 de Junio de 2008

El máximo desafí­o al estado apenas encuentra su sitio en la prensa. Como los dadaí­stas desbordados, Ibarretxe tiene que hacer happenings callejeros para obtener atención. Lo oí­mos en el coche y mi mujer me pregunta si hará el referéndum. No, respondo. Joder, dice, qué seguro estás. Es que, respondo, un referéndum es una cosa en la que tiene que participar mucha gente. Tiene que constituirse una junta electoral cuya composición está determinada por la legislación (magistrados y catedráticos), se tiene que publicar el censo electoral y hay que contar con la colaboración de ayuntamientos y otras instituciones para preparar los colegios electorales y se tienen que constituir mesas en colegios electorales con presencia de las fuerzas de seguridad. Hay que movilizar a demasiada gente y la mayorí­a, aunque puedan estar de acuerdo en el planteamiento inicial, seguro que no lo ven claro porque su porpio cargo depende de la legitimidad de las leyes. Pero, insiste mi mujer, puede situar las urnas en edificios que dependan del Gobierno vasco o en la calle. Claro, como hace el Athletic para elegir presidente o en mi pueblo para elegir la reina de las fiestas. Pero eso no es un referéndum, sino una mesa petitoria. Si todo lo que puede ofrecer a la ciudadaní­a el presidente de la Comunidad con más competencias y que más porcentaje de dinero gestiona es una mesa petitoria, hay un serio colapso polí­tico.

XVI+ I Congreso del PP

Martes, 24 de Junio de 2008

Si yo fuera el organizador del próximo congreso del PP, ya tendrí­a el lema. No es nuevo pero incluso se pueden aprovechar la referencia cinematográfica para llegar a nuevos votantes:

Más humanos que los humanos

El ausente, el búnker, Vellido Dolfos, el mantel, el balcón y el motorista del Pardo

Lunes, 23 de Junio de 2008

Las tradiciones no son ideológicas, sino estéticas. El hijo dí­scolo puede hacer muchas cosas pero nunca dejar de cortar el pan con cuchillo o poner sal al melón, si alguna de ellas era costumbre en su casa. Cuesta más cambiar la medida del bajo de los pantalones (los hay que están acostumbrados a llevarlos pesqueros y los hay que no soportan que aparezca el calcetí­n) que de partido polí­tico. Los bloques tienen sus tradiciones que afectan a su modo de hacer las cosas; los comunistas formamos corrientes con sólido sustrato ideológico, los socialistas se agrupan en familias con base territorial y la derecha busca conexiones personales de notables. E igual que lo peor de las familias surge en Navidad, lo peor de los partidos sale en los perí­odos sucesorios, reales o forzados. Estos dí­as, también han surgido seis tradiciones de las derecha española que, recordemos, hunde sus raí­ces, como toda la polí­tica española, en el franquismo; a favor, el Movimiento, o en contra, el PCE; el socialismo español mezcla ambas.

El ausente. Una larga tradición polí­tica (de uso polí­tico; no de ideologí­a) de la derecha española se basa en la mitificación del ausente y el uso de su nombre para todo. Mejor si está muerto pero vale también que esté exiliado o retirado. Y, si no quiere morirse, exiliarse o retirarse, se le ayuda un poco porque lo importante del ausente en su capacidad de convertirse en teleñeco para usarlo al estilo del esperpéntico editorialista de Valle que escribí­a: fulano que, si estuviera vivo, habrí­a estado totalmente de acuerdo con nosotros. Ausentes fueron José Calvo-Sotelo, José Antonio o Franco pero también, Fraga, Aznar o Rato, de quien, por ejemplo, durante estos últimos cuatro años se ha especulado con todo tipo de ideas, posturas y proyectos. Este papel ha sido para Marí­a San Gil. Todos los que estaban en contra citaban a la aún presidenta del PP vasco sin necesidad de añadir nada más para llenar de emotividad discurcos vací­os. Pero el ausente tiene un problema: no está.

El búnker. De la asusencia del ausente terminan dándose cuenta los que lo citaban pero, cuando lo hacen, están solos y, con viejas fotos, recortes de periódico y libros, muchos libros, construyen un búnker en el que todo el que está fuera es culpable y todo el que está dentro, sospechoso. Es otra tradición. La izquierda suele ventilar los cambios con escisiones y la derecha hace búnkers. Lo hubo cuando el franquismo asumió la franquicia Falange; cuando el franquismo se hizo más técnico que polí­tico; cuando llegó la democracia y, también, cuando llegó Aznar. Este último apenas se vio porque, cuando estaba en ciernes, fue sitiado, rendido y arrasado por Álvarez-Cascos, el último secretario general que ha tenido el PP. La legislatura pasada, el búnker se transformó en una urbanización y parecí­a hasta habitable; de hecho, hubo mucha gente que buscó un apartamento con derecho a piscina. Hoy, de nuevo búnker, los que se fueron a vivir allí­ buscan salir porque, salvo Jí­menez y Ramí­rez, pocos más pueden pagar la hipoteca de vivir allí­. La crisis de las hipotecas basura se prepara en la prensa del bloque de la derecha. 

PD: Ojo, el búnker no son los crí­ticos. El búnker es una parte de los crí­ticos, otro término con tradición, transversal eso sí­, porque los crí­ticos son todos los que han quedado fuera o no han obtenido lo que pensaban o vaya usted a saber. El problema que tienen los crí­ticos es que no se soportan unos a otros y no suelen pasar de una reunión conspirativa. O dos. 

El Bellido Dolfos: Bellido Dolfos es el gran traidor de la tradición castellana; llámase Bellido Dolfos, hijo de Dolfos Bellido; cuatro traiciones cometió y con esta serán cinco. Cuenta la leyenda que, pagado por Urraca, Reina de Zamora, concertó un encuentro con el Rey Sancho, hermano de la anterior, y sitiador de Zamora por cuestiones de herencia. Mientras estaban reunidos, Vellido Dolfos lo asesinó y, después, entró en Zamora pidiendo la paga. La evolución siempre produce traidores. Los que formaron UCD o AP fueron acusados de tal cosa, lo mismo que, por ejemplo, los militares y obispos que apoyaron al gobierno Suárez en, por ejemplo, la legalización del PCE. La historia convierte en ridí­culos los momentos decisivos y transforma en leyenda las anécdotas. También fue acusado (con la boca pequeña mientras tuvo el Boe) de traidor Aznar por no sacar los papeles del Cesid o echar a Vidal-Quadras para pactar con Pujol. Y Gallardón y Piqué y, ahora, Rajoy y los que están con él, como la hermana de Miguel Ángel Blanco, blanca como Bruto al pie de la estatua, o como el mismo Vidal-Quadras. Las investigaciones sobre la muerte del Rey Sancho ofrecen una versión más creí­ble: murió mientras cagaba en el campo. Mala cosa es un apretón en la guerra.

PD: Y la camisa, claro. Cuando la derecha realiza alguna mudanza, siempre se enseñan las camisas, unas son viejas y otras, nuevas. Y, los que tienen de las primeras, las enseñan mostrando el rodalón de sudor en el sobaco.

El mantel. Si uno lee las memorias de un dirigente de la izquierda, los escenarios son congresos, pisos o despachos donde se discuten ponencias, estatutos, programas, idearios, consignas o el futuro de la humanidad; si, en cambio, se hojean las de Fraga, Herrero, Areilza, Calvo-Sotelo u cualquier otra figura de la derecha, hay, sobre todo, restaurantes. Hay despachos, pasillos, reservados, trastiendas y cacerí­as pero todos con el mismo ambiente de mantel, café, copa y puro para discutir de cosas concretas. Quién ocupa qué puesto, por dónde van los mí­os en la lista o dónde iré si no salgo de diputado. El cambio producido en el congreso ha sido de nombres y su gestación ha sido mantelera. Durante las semanas previas, sueltos en prensa (pinchos se llamaban) y confidenciales producí­an en cadena rumores o informaciones, en Madrid da lo mismo, sobre comidas, cenas o barreras en los toros donde se pactaban cargos, tiempos y conspiraciones. Estas últimas, al estar dirigidas por ausentes, se ausentaron. 

El balcón. Aunque la izquierda tiene ganada la batalla de los logos, que no del logos, y la mitificación de las siluetas, tí­tulos y sí­mbolos, la derecha se ha hecho fuerte en el balcón y, en general, en escenarios alzados donde deja momentos castizos memorables. La soledad del Auditorium de Palma, Fraga rompiendo la carta de dimisión de Aznar, Pujol, enano, habla castellano en la primera victoria electoral, Rajoy en la plaza de Colón leyendo el manifiesto de una manifestáción contra el proceso de paz, Rajoy y su mujer en la última derrota y el frí­o saludo del Aznar en Valencia. Ay, Aznar, vino y puso los pies en la mesa y le llamaron la atención porque la mesa ya no era suya. Su gesto era, justo, lo que necesitaba Rajoy para demostrar(se) que ha roto amarras.

El motorista del Pardo. La izquierda es cuotista y derecha, providencialista. Quizá está dejando de serlo para entrar en la aceptación de la polí­tica como juego en el que es imposible ganar del todo. Pero, hasta el momento, lo ha sido. La figura mí­tica del motorista del Pardo, que enviaba los ceses firmados por Franco, fue sustituido por el cuaderno azul de Aznar pero sin perder la base: el dedo. Yo te lo di; yo te lo quitaré. Se olvida que un dedo eligio a Suárez y que el dedo de éste eligió a Calvó-Sotelo. Se recuerda que unos pocos dedos eligieron a Aznar y se recuerda mucho que el dedo de éste eligió a Rajoy. Pero no se repara lo suficiente en que el dedo de éste ha señalado a Soraya, a Cospedal o a González Pons, entre otros. Son sus primeros dedazos. Y sus primeros muertos. Se ha hecho mayor. Ya era hora.   

PD: Y queda, la tradición más importante de la derecha española, el centro. ¿Qué es el centro? El centro, aunque Rajoy use otras palabras es ‘haga como yo y no se meta en polí­tica’. De gallego a gallego. 

Gran porra del crecimiento

Lunes, 23 de Junio de 2008

Se une a la porra Luis de Guindos, presidente de Lehman Brothers España y ex secretario de estado con el gobierno del PP. Sólo da datos para este año pero, cambio, nos da un dato de vencimiento inmediato. Dice que el crecimiento del segundo trimestre, algo que sabremos en julio, será cero o muy próximo a cero. Por su parte, el Gobierno rectifica datos (menos que el 2%) y no es la primera vez: el Gobierno rebajó el pasado 25 de abril su previsión de crecimiento para el año 2008 del 3,1% al 2,3%, pero el ministro de Economí­a, Pedro Solbes, habí­a declarado a principios de junio que el crecimiento serí­a de “en torno al 2%”. La porra se cerrará cuando me vaya de vacaciones el próximo 13 de julio.

  • Solbes: 2008 (2,3%) y 2009 (2,3%). Zapatero 2008 (menos que el 2%)
  • OCDE:2008 (1,6%) y 2009 (1,1%)
  • Caixa Catalunya 2008 (2%) y 2009 (1,5%)
  • S&P 2008 (1,8%) y 2009 (1,6%)
  • UBS 2008 (1,3%) y 2009 (1%)
  • Comisión Europea 2008 (2,2%) y 2009 (1,8%)
  • Deutsche Bank (crecimiento medio anual de entre el 1,3% y el 1,5% en los próximos cinco años)
  • Luis de Guindos 2008 (1,5%)

Es posible que Guindos confunda la economí­a española con su propio banco:

Lehman Brothers pierde 2.285 millones de dólares en primer semestre

El banco de inversión estadounidense Lehman Brothers confirmó hoy que en su primer semestre fiscal de 2008 tuvo unas pérdidas netas de 2.285 millones de dólares (4,33 dólares por acción), frente a un beneficio neto de 2.419 millones de dólares (4,17 dólares por tí­tulo) en el mismo perí­odo de 2007.

Lehman Brothers pierde 1.790 millones en el segundo trimestre

Lehman Brothers ha confirmado hoy que ha perdido 2.774 millones de dólares (1.790 de la entidad desde su salida a Bolsa, frente al beneficio de 1.256 millones de dólares (797 millones de euros) registrado en el mismo periodo de 2007, ha anunciado hoy la firma en un comunicado.

Su banco, del que hay rumores de venta, está en este gráfico publicado el viernes por El Paí­s:

bancos

Cuando a él le gustarí­a que erstuviera en este otro gráfico publicado el domingo por El Paí­s.

bancos

Los que están en este segundo gráfico tienen una visión menos pesimista.

Cecilias

Lunes, 23 de Junio de 2008

Las cosas que están a punto de morirse son las que mejor van. Hace años, Bill Gates, entre otros, dijo que el libro tení­a los dí­as contados. Desde entonces, no han parado de crecer las editoriales y las ediciones y Ruiz Zafón o Ken Follet, entre otros, se rí­en releyendo a Bill Gates. También se dijo que la música iba a morir por el top-manta y las redes de intercambio pero, desde entonces, no han parado de surgir salas de conciertos y festivales en los que tocan grupos nuevos, viejos y reciclados. Lo próximo que va a morir es el cine. También por las descargas, dicen. No se dan cuenta de que el formato digital y la velocidad de transmisión permitirá que no sólo haya salas en centros comerciales, sino que los colegios, bibliotecas o salas de conciertos podrán hacer proyecciones. 

Hace meses, llegué al página de un grupo llamado Cecilias, un trí­o femenino de Sabadell. Se habí­an producido una maqueta de temas de pop alegre con letras tristes que me encantó. Las escribí­ y me lo mandarón. Hace unos meses, tocaron en Madrid, fui a verlas y compré otro cd para regalarlo. Es posible que, hace años, hubieran tenido que llevar su maqueta a la discográfica y, allí­, un productor les habrí­a aconsejado cambiar de peinado, acortar la ropa o despedir a Amí lia, la baterí­a, para quedarse en un dúo como Ella baila sola. Ya no hay que pasar por ahí­, al menos, no obligatoriamente. Como ellas, cualquiera puede grabar y colocar sus canciones para que todo el mundo las oiga. 

Lo que muere, lo que ha cambiado y seguirá haciéndolo, es el modelo de negocio porque el poder se ha repartido y, con él, el dinero. La gente quiere probar primero y, si no le gusta, devolverlo después. Por eso, es muy complicado que una gran discográfica cuele un artista prefabricado de forma planificada como pasaba antes. La literatura, la música o el cine no se van a morir nunca. Los que corren peligro son los que lo dicen, los que no se dan cuenta de que los tiempos siguen cambiando. (Publicado el 16 de junio)

Lloyd Cole and the Commotions

Viernes, 20 de Junio de 2008

Hay épocas de grupos y épocas de solistas. Lo mismo que hay épocas donde las series de televisión son corales y otras, donde hay protagonistas absolutos. Hace algunos meses, lo contaba Pedro en divertinajes. Decí­a: “las series que acaparan premios y marcan tendencia vuelven a centrarse en el agregado social, sea un equipo profesional (House, CSI, Alias, Urgencias, 24, El ala oeste de la Casa Blanca), una familia (A dos metros bajo tierra, Cinco hermanos, Las chicas Gilmore, Los Soprano, Smallville) o un grupo meramente circunstancial (Perdidos, Prison break, Héroes), y lo hacen desde el descreimiento y la desconfianza”. A mi juicio, sobra la primera (House no es nada sin House) y, además de la cosa socio-filosófica, hay un detalle de producción: las series con un protagonista, o grupo reducido, caen en una dependencia salvaje de una única persona, o grupo reducido, que acaba tomando el control. Frasier, Seinfield, Expediente X y Friends serí­an los casos más conocidos. La vacuna es un reparto coral donde, como en los Serrano, Policí­as u Hospital Central, la gente entra sale como Pedro por su casa. Y, claro, la moda, como las series que replican CSI en otros departamentos de investigación: Numbers, Bones, Sin rastro, Caso abierto, Navy..

Los 80 fueron una época de grupos. Tipos que podí­an tener o pedí­an una carrera en solitario como Boy George, Jon Bon Jovi o los cantantes de Duran Duran, Spandau Ballet o Dead or Alive, se pertrecharon con grupos que, como vimos en el caso de Aztec Camera, eran mero acompañamiento profesional, como los derviches secundarios que arropaban a los protagonistas de Fama cuando se poní­an a bailar. Quizá la razón estaba en la herencia de sus propias subculturas (la inglesa o la heavy) donde apenas hay solistas (en la música de autor o el sonido disco son raros los grupos); quizá fue el signo de los tiempos; quizá, una decisión de los productores o el azar. Lloyd Cole pedí­a una carrera en solitario y la tuvo a partir de los noventa. Una carrera discreta, oscurilla pero sólida y sin altibajos por la ausencia de altis. Pero a la Caja de Ritmos le interesa qué hací­a en los 80, cuando tení­a un grupo llamado los Commotions. El chico nació en Inglaterra y tuvo su primer grupo en el Instituto de New Mills pero cierta inconstancia en los estudios lo llevaron a la Universidad de Glasgow, donde comenzó Filologí­a y Filosofí­a sin acabar ninguna. Pero el viaje a Escocia fue fructí­fero. En Glasgow conoció a Neil Clark, Blair Cowan, Lawrence Donegan, Stephen IrvinE Y Derek McKillop, el manager, que figura como miembro en los LPs del grupo a pesar de que no tocó nada más que las puertas precisas.

El grupo se formó en 1982 y, dos años más tarde, firmó por Polydor. Una gran ayuda fue la imagen de chico guapo e intelectual de Cole, que gustaba de citar a Mailer o Capote en sus larguí­simas letras de amores perdidos, cuya voz profunda ahumaba la base pop de buenos riffs y melodí­as que se pueden seguir moviendo la cabeza en el pub. No es cosa fácil de hacer. Rattlesnakes fue su LP de debut y Perfect skin, el primer single

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=jA5QpigkT0E[/youtube]

Tras él, Forest Fire, donde el bosque quemado sirve de metáfora al amante ahora solitario. El tercer single, el que daba tí­tulo al álbum, fue el que menos éxito tuvo pero el que más se recuerda y, entre otros, ha sido versionado por Tori Amos y Manic Street Preaches.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=KIba414vLhE[/youtube]

La acusación más frecuente que tuvieron que oí­r fue que, a pesar de las pretensiones intelectuales de Lloyd Cole, iban a lo facil haciendo pop básico (como si tal cosa estuviera al alcance de todo el mundo). Su respuesta fue llamar al segundo LP Easy pieces, piezas fáciles, y estuvo producido por un equipo que habí­a trabajado con Madness y Elvis Costelo. En este trabajo estaba su single más popular, Lost weekend. Es compicado soltar más letra en los poco más de tres minutos que dura el ví­deo.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=hAx-LgaBsK8[/youtube]

De ese LP también sacaron Brand New Friend y Cut me down, donde la electrónica tenia mayor presencia. El ví­deo de la última era de los que tení­a dibujos animados. Las nuevas tecnologí­as que iban a acabar con la música han traí­do más tranquilidad a las carreras artí­sticas (salvo si sales de OT) pero, en los 80, era gloria o disolución. El tercer LP, producido por el teclista de Tears for Fears, seguí­a estando bien, coherente con los anteriores, pero bajó en ventas y terminó siendo el último. Como la acusación más repetida era estar seducidos por la moda dominante, el mainstream, llamaron al LP Mainstream. En la canción del mismo nombre decí­an: es fácil nadar cuando estás colgado en el medio del Mississippi; todo lo que tienes que hacer es bracear.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=5bIXl-gPzec[/youtube]

Los singles de este tercer LP fueron My bag, Jennifer she said y From the hip. Y fin. Corrieron los rumores sobre choques de personalidad pero la mayorí­a de ellos no perdieron el contacto. Lloyd Cole se instaló en New York (después en Massachussets, donde abundó en el gusto por el golf), se dejó barba y mofletes y comenzó una carrera en solitario (con breve paréntesis grupal: The Negatives), mezclando el pop con el gusto por el country y los clásicos rock y pop, en la que contó con Neil Clark y Blair Cowan, aunque este último se retiró tras los dos primeros discos para trabajar en BT. Clark también tuvo un grupo breve, Bloomsday, con Irvine. Donegan es periodista, escribe de golf en el Guardian, y escritor. En 2004, tras sacar un disco recopilatorio (faceta en la que han sido mucho más moderados que otros coetáneos), volvieron a juntarse para hacer una minigira de aniversario. Lloyd Cole tiene esta página, este myspace y aquí­ se pueden leer sus letras..

PD: El mayor éxito de su carrera en solitario fue Downtown, incluida en el disco debut  Lloyd Cole (1990). La peli que sale en el ví­deo es Malas influencias, de cuya banda sonora formó parte.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=wfM3Tcbo87g [/youtube]

18 motores (más)

Viernes, 20 de Junio de 2008

Leemos:

Felipe González: “La descentralización explica el dinamismo de España”

(…) El saldo de la descentralización ha sido tan bueno que explica el dinamismo especial de la economí­a española y de su proceso productivo. Tenemos problemas de coordinación que hay que mejorar, pero no de redistribución del poder. Porque nada de ésta ha mermado la relevancia del poder central. Se ha redistribuido mucho, pero en procesos electorales como el del pasado marzo vemos cómo el poder central sigue siendo para la percepción de los ciudadanos, y creo que para la realidad, más relevante que el local o el autonómico.

En 18 motores lo intenté explicar y razonar:

(…) Pero por qué Europa y no Asia; Oriente Próximo, donde nació la civilización o Lejano, donde se llegó muy pronto a grandes cotas intelectuales y técnicas? Diamond cree que Europa tuvo una ventaja polí­tica. Primero, el Imperio Romano expandió esas especies animales y vegetales domesticadas, así­ como diversas tecnologí­as para aprovecharlas, y proporcionó una lengua para facilitar el intercambio de conocimientos. Pero, tras la caí­da, Europa no fue invadida por otro imperio, sino que se dividió en multitud de unidades polí­ticas, tantas que provocarí­an un colapso nervioso a Rosa Dí­ez, y no ha vuelto a ser una unidad polí­tica nunca más. Lo más cercano, hasta la UE, fue el Imperio Napoleónico y el III Reich. Estas unidades polí­ticas guerrearon, pactaron, comerciaron, saquearon, investigaron, espiaron, emigraron, follaron y, en general, se comunicaron provocando una saludable competición que situó al continente, tras unos siglos oscuros, a la cabeza del mundo. Tal cosa, como también recuerda en el historiador Paul Kennedy, era impensable en el siglo X cuando Europa, arrasada por las guerras y las enfermedades, estaba cerca del colapso. ¿Qué pasó? Kennedy llega a la misma conclusión. Los imperios que existí­an en el siglo X, Islam, Bizancio, China o Maya, todos con mejores perspectivas que Europa, fueron cayendo estruendosamente. Cuando un imperio sufre una crisis económica, polí­tica o social se cae con todo el equipo y nos les queda más que esperar la invasión de otro imperio que imponga su capital, es decir, su polo económico, social, cultural y de servicios. Hay sustitución, no competición, como en Europa, donde siempre ha habido un motor, aunque haya ido cambiando de localización: pení­nsula Ibérica, pení­nsula Itálica, Francia, Reino Unido o Alemania. Pero, ¿a qué estado pertenecí­a Pizarro? A ninguno porque este concepto, como el de nación, es posterior. Su unidad administrativa se llamaba Castilla y llevaba siglos compitiendo con otras de su esfera cultural, León, Portugal, Navarra o Aragón, y otras de una diferente, las islámicas. Esa competición/comunicación habí­a provocado que esos preprotoestados alcanzaran una capacitación militar, cultural y cientí­fica que los colocaba en una situación de privilegio para expandirse. Aragón lo hizo hacia el Mediterráneo y Castilla y Portugal, hacia el Atlántico.

La explicación de Diamond tiene una base de materialismo histórico y otra, de liberalismo darwinista, sin olvidar nunca el factor humano. Es impecable. Aproveché su solidez para dar un salto epatador. Sucede lo mismo con las Autonomí­as, dije. Portugal depende de Portugal mientras que España depende de España y, gracias a la descentralización, de sus 17 autonomí­as; cada una con su estructura propia con gobierno, parlamento, universidad, medios públicos, hospitales, cajas de ahorros, organizaciones empresariales y sindicales, edificios emblemáticos (palacio de congresos, centro de cultura y museo de arte contemporáneo), polos de servicios, polos comerciales, polos industriales y, en general, un sistema que consigue que las Autonomí­as puedan vivir de espaldas a Madrid (a España, según la prensa de Madrid) y que España tenga siempre un motor económico y pueda evitar los estallidos de las burbujas. Tenemos 18 motores, apostilló un cargo de la Junta cuando le solté el rollo en la cena. España sufrió la desindustrialización de los 80 pero la deslocalización de los 90, que en Portugal han acusado mucho, nos ha afectado menos porque la creación de sistemas autonómicos ha seguido provocando flujos de capital que han logrado una reconversión silenciosa desde la fábrica a los polos industriales que hay en los cada vez más numerosos polí­gonos. Son pequeñas empresas (Gallardo, por ejemplo) a nivel global, incluso a nivel estatal, pero su fuerza, económica, mediática y polí­tica en su territorio las blinda (dentro de lo cabe, aunque las cajas de ahorros son un buen escudo), frente a las compras foráneas, un problema muy importante para Portugal.

Se habla de las Autonomí­as frente al Estado Central como un grupo de insaciables forajidos que asaltan la caja de una residencia de ancianos sin reconocer y darnos cuenta de que todo es estado. Las autonomí­as compiten y pactan, suprimen impuestos o pruebas polí­ticas económicas para ser más que el que está al lado, se especializan permitiendo que España siempre tenga un motor. La caí­da del ladrillo valenciano será sustituida por el polo lúdico aragonés o por los polos tecnológicos en Navarra o Málaga o por las apuestas en renovables de Almerí­a o biocombustibles de Castilla y León o, quizá, por el centro de producción audiovisual alicantino. Siempre habrá algún sitio en el que se mueva el dinero y éso es la economí­a. La competición/comunicación entre Autonomí­as es una de las claves, junto con el dinero que nos ha llegado de La Unión Europea, del crecimiento español en los últimos 15 años, mucho más que el Estado Central. Entonces, ¿cuál es el problema? Hay una cuestión polí­tica, de aprovechamiento polí­tico, que aprovecha un factor psicológico generacional: el recuerdo del pasado siempre tiende a la idelización. Los grupos que con el cambio han perdido poder o han ganado en desconcierto hablan de un pasado ideale inexistente en el que los servicios dependientes del Estado Central, educación, sanidad, seguridad o infraestructuras, eran magní­ficos. El cambio siempre deja cadáveres y éstos tardan en reconocer que están muertos y confunden su propio fallecimiento con el fin del mundo.

Agujeros

Viernes, 20 de Junio de 2008

El Departamento de Justicia de EEUU ha presentado cargos contra 406 personas por su presunta responsabilidad en el colapso del sistema financiero desatado por la crisis hipotecaria. Acompañando a la información principal de Sandro Pozzi, El Paí­s ofrece otra de íñigo de Barrón que también tiene muchas cifras. Cuando dice “los bancos no se prestan dinero porque todos desconfí­an de la salud financiera de sus rivales” está hablando de la subasta interbancaria (entre otros, Mibor o Euroribor). ¿Por qué las instituciones económicas (todas irresponsables y opacas) siguen dopando el sistema financiero con inyecciones de capital en lugar?, ¿alguien controla que ese dinero no vaya a mercados especulativos como los de las materias primas? ¿por qué, siguiendo la doctrina liberal y de libre competencia, no se deja que el sistema financiero se purgue? La explicación que suele darse es que se quiere evitar el temor a un pánico generalizado pero hay otra más sencilla. Los miembros de esas instituciones salen de ese sistema financiero y volverán a él.  

Un desastre financiero que dejó un agujero de 250.000 millones

Los expertos no descartan que lo peor esté por llegar

“Lo peor de esta crisis es que después de casi un año, todaví­a no sabemos si estamos en medio, al final o en el principio”. Con esta frase resumí­a un director financiero de una de las grandes entidades españolas el despiste y la inquietud que produce la crisis. Lo cierto es que ni los más veteranos habí­an visto una sequí­a tan severa en los mercados financieros. Las noticias que llegan cada dí­a, con nuevas pérdidas en los bancos internacionales, no hacen presuponer que la tormenta se haya despejado. La gran redada realizada ayer en Estados Unidos con 406 acusados de fraude, complica aún más la situación. La crisis financiera que se inició con la fuerte morosidad de las hipotecas estadounidenses de baja calidad y alto riesgo (subprime) se ha extendido a otros activos. Ahora también se han contaminado los mercados hipotecarios de primera clase, las hipotecas de locales comerciales, el crédito al consumo y el crédito a empresas.

Esta capacidad de transformarse y expandirse provoca que esta crisis parezca una epidemia imposible de detener. A medida que estos mercados se hunden, los activos financieros que se basan en ellos se deprecian. Esos activos están en las carteras de muchos grandes bancos internacionales, que necesitan más y más provisiones. Las entidades parecen incapaces de detener la sangrí­a. Hasta el momento, los grupos bancarios más afectados han reconocido pérdidas por valor de 246.300 millones.

Los análisis de las autoridades supervisoras internacionales están fallando. Primero dijeron que cuando se auditaran las cuentas de los grandes bancos se sabrí­a el tamaño del agujero de las hipotecas basura y los productos financieros contaminados. Craso error. Pasó enero, febrero, llegaron las auditorí­as, se cerró el primer trimestre y, tras casi concluir el segundo, las pérdidas y provisiones siguen castigando a los bancos. Primero se calculó que serí­an 380.000 millones de euros. Luego el FMI reconoció un agujero de 610.000 millones.

Lo cierto es que el mercado no funciona. Los bancos no se prestan dinero porque todos desconfí­an de la salud financiera de sus rivales. Esta situación provoca que ninguna entidad esté a salvo. Ni siquiera los bancos a los que la crisis ha cogido con los depósitos de liquidez llenos están tranquilos. Son conscientes de que si empiezan a caer unos, acabarán ellos con problemas. Esta situación se ha trasladado a las empresas -es decir, a la economí­a real- al acelerar la caí­da del mercado inmobiliario. Las economí­as de los paí­ses desarrollados se han enfriado de golpe.

El Banco de Inglaterra acudió en ayuda de Northern Rock. La Reserva Federal de EE UU hizo lo mismo con Bear Stearns, un banco de inversión que, como sus competidores, no estaba ni siquiera supervisado.

Hasta ahora la crisis ha costado el puesto a los ejecutivos de Merrill Lynch, Citigroup, UBS y la aseguradora AIG, entre otros. Los nuevos responsables reconocen que tampoco saben cuánto falta para cerrar esta crisis.

Dos casos. Para ocupar la presidencia del BCE, Jean-Claude Trichet tuvo que esperar a que la justicia francesa le absolviera en el caso de Crédit Lyonnais, donde fue acusado de complicidad en la difusión de informaciones falsas al mercado y de publicación de cuentas sociales inexactas (joder, los mismo que la crisis hipotecaria). Rodrigo Rato, presidente del FMI durante la gestación de la crisis, es ahora consejero externo de Cirteria, presidente del consejo asesor de Criteria, miembros del consejo asesor internacional del Banco Santander, director general senior del banco de negocios Lazard y también cobra dietas de la patronal de seguros Unespa por presidir un grupo de trabajo para estudiar el futuro de las pensiones (entre lí­neas: por conseguir que la legislación empuje a la población al sistema privado de pensiones).