Archivo de Febrero de 2008

The Jam

Viernes, 29 de Febrero de 2008

Descansemos un poco. Este año se celebra la muerte del Punk y el inicio de uno de los momentos dulces del siglo XX, la new wave. Uno de los mejores grupos que nacieron en ese momento fue The Jam.  

In the City (1977), versión en directo. Fue su primer LP.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=3Zm0nP2vvfg[/youtube]

David Watts (1978). Versión del clásico de The Kinks, revisada también por Siniestro Total

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=BqvPxitixe0[/youtube]

Going Underground (1980). El primer número uno. And the public gets what the public wants (…) And the public wants what the public gets.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=whSYTSXm8wo[/youtube]

A town Called Mallice (1982), single del LP The Gift. Su canción más famosa.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=r3fDXsPE0Sc[/youtube]

Beat Surrender (1982). Single de despedida

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=3q4RiDq7CKQ[/youtube]

¿Qué coño quieren? III

Viernes, 29 de Febrero de 2008

IU es la tecera fuerza polí­tica en votos y la sexta en escaños. Se trata de la fuerza más perjudicada del mapa polí­tico español, desde la desaparición del CDS y hasta la aparición de UPD, si tal cosa se produce. El sistema electoral español, sistema proporcional adjudicado con Ley D’Hont en circunscripciones reducidas, provoca la concentración del voto y el establecimiento de dos partidos mayoritarios vertebrados en torno al centro. En las primeras elecciones, los dos partidos mayoritarios lograron 284 escaños de los 350; en 2004, PP y PSOE consiguieron 312. Y, las encuestas, todas, indican que ese porcentaje de concentración va a subir el 9 de marzo. El sistema ha cumplido su función.

Portugal, con un sistema casi idéntico al español ha sufrido la misma evolución y, después de cierta inestabilidad, el bipartidismo se ha asentado. La especificidad portuguesa se produce en el tamaño de las circunscripciones, en lugar de 53 como en España, tiene 22 (18 distritos administrativos, las dos regiones autónomas y dos para los electores que residen fuera del paí­s) y, por la concentración urbana, hay mucha descompensación. Lisboa, Porto, Braga y Setúbal eligen algo más de la mitad del parlamento. Si las circunscripciones, en lugar de ser provinciales, fueran autonómicas, IU (como UPD o C’s) tendrí­a una mayor presencia porque tendrí­a menos restos, menos papeletas en la basura.

El deseo de IU es ajustar más su representación polí­tica a sus resultado electoral. El sistema que mejor le vendrí­a es de circunscripción única con sistema proporcional puro. Algo parecido a lo que se aplica en Holanda. Si entran aquí­, pueden ver los resultados de las últimas elecciones. Hay una ligera corección al alza en los mayoritarios pero no pasa de dos diputados. Aplicado a España, este sistema dejarí­a este panorama: PSOE-150 (tiene 164), PP-132 (148), IU-17/18 (5) o CiU 11/12 (10). Además, abrirí­a la puerta a, por ejemplo, el Partido Andalucista, que logró el 0,71%, lo que deberí­a convertirse en 2/3 diputados. Con dos diputados en el Congreso, el PA no estarí­a a punto de desaparecer. Pero, como buen onanista, sé que lo más penoso es hacerse trampas al solitario.

En esta larga y pesada serie de artí­culos, hemos visto que la relación entre el sistema electoral y el polí­tico es parecida a la del campo de juego y los jugadores. No se puede disputar un partido de waterpolo en una cancha de baloncesto, ni jugar al rugby en un tatami. Evidentemente, un cambio tan radical en el sistema electoral afectarí­a al sistema polí­tico y quizá IU no lograrí­a aglutinar al bloque de la izquierda no-PSOE. En el caso de que España hubiera optado en la Transición por un sistema así­, hay un montón de partidos que no se hubieran ido al carajo; desde el CDS, Fuerza Nueva, el PSD, los liberales, los demócrata-cristianos, los trostquistas y hubieran aparecido los verdes o, como en Holanda, los animalistas para alegrí­a de mi mujer.

Hay otras posibilidades que ajustarí­an mejor el ratio voto-representación sin cambiar radicalmente el sistema electoral. Una de las opciones, ya apuntadas, serí­a cambiar la circunscripción y optar por la comunidad autónoma, dejando la provincia para el Senado. El efecto se notarí­a, por ejemplo, en Andalucí­a donde el 6,39% de voto de IU y el 4,04% de voto andalucista se quedó sin representación. Con un 86,55, PSOE y PP se llevaron el 100% de la representación. También se podrí­a sustituir la Ley D’Hont, que no es la única para la adjudicación de escaños en los sistemas proporcionales. Está el método de Sainte-Laguí«, de la media más alta, que no favorece tanto a los partidos más votados, y se aplica en los paí­ses nórdicos, o los métodos de resto mayor, cociente Hare, cociente Droop o Imperiali.

Sin embargo, lo que propone IU es mucho más modesto. Primero, ampliar a 400 los diputados del Congreso, algo posible sin modificar la Ley. Los 50 nuevos podrí­an repartirse proporcionalmente a la población o ser adjudicados mediante un colegio de restos, una figura que existe en paí­ses como Alemania. IU lograrí­a dos cosas, una real y otra, psicológica. La primera, no perder los votos de las 48 circunscripciones en las que no tiene representación y, segundo, evitar la sangrí­a del voto últil que, pese a todo lo hablado y hablado, no es tanta como parece. 

¿Qué coño quieren? II

Jueves, 28 de Febrero de 2008

Los nuevos partidos, UPD y C’s, quieren que los nacionalistas no tengan poder de decisión. Es extraordinario que esta frase sea aceptada por todo el mundo de una forma tan natural como por la tarde refresca o Alonso necesita otra suspensión. Dos partidos se presentan a las elecciones con la intención de modificar el sistema electoral para excluir de la vida polí­tica a un 10% de la población. Los partidos nacionalistas, como los no nacionalistas, tienen el poder de decisión que les da la ciudadaní­a y no imponen nada, sino que, mediante los procedimientos acordados, confeccionan y desarrollan leyes que, si alguien no está de acuerdo, puede recurrir ante los órganos pertinentes o presentar un proyecto alternativo.

Obstaculizar.- Hay paí­ses con normas para dificultar la presencia de partidos minoritarios y territoriales como la obligación de presentarse en todas las circunscripciones (y conseguir un mí­nimo en todas ellas) o como la elevación del suelo electoral; en Turquí­a es del 10% a nivel nacional para los partidos. Sin embargo, la experiencia de todos esos paí­ses, demuestra que es muy complicado poner coto a la voluntad ciudadana. En Turquí­a, por ejemplo, los kurdos se presentan como independientes, que no necesitan suelo, y terminan formando grupo polí­tico en el parlamento. En el caso de que el sistema electoral español obligara a los partidos a presentar candidaturas en todas las circunscripciones, no me cabe la menor duda de que todos los partidos nacionalistas lograrí­an hacerlo y, si existiera un suelo nacional o en cada circunscripción, también lo conseguirí­an mediante pactos y coaliciones. En último caso, tenderí­amos a un Partido Demócrata en el que se unirí­an el centro, el centro-izquierda, la izquierda y los territoriales. Es extraño que dos partidos minoritarios defiendan sistemas que les impedirí­an asomar la cabeza.

Sistemas presidencialistas.- Para evitar el poder de decisión de los nacionalistas, una de las propuestas más repetidas es la elección directa del Presidente. El problema, como se ha visto en la primera parte, es que el sistema español es parlamentario y se elige un legislativo que, después, vota al jefe del ejecutivo. ¿Qué se propone exactamente?, ¿dos elecciones?, ¿la elección directa del jefe del ejecutivo separada del legislativo? No tengo claro que tal cosa evitara el problema, o lo que UPD y C’s ven como problema, porque, aunque los partidos territoriales no puedan influir en la elección del presidente del Gobierno, sí­ lo harí­an en la confección de las leyes. Quizá se quiere suprimir el legislativo, cosa bastante inconstitucional y menos pragmática de lo que parece, o hacer que el parlamento también tenga una elección mayoritaria.

Sistemas uninominales mayoritarios.- Es el algosajón, para entendernos. Cada circunscripción elige sólo a un diputado (en inglés, first-past-the-post) y, con este sistema se configura el parlamento que, después, vota al jefe del ejecutivo. En otras ocasiones, el jefe del ejecutivo se elige en otra elección y este sistema se emplea para configurar el legislativo. Esta opción tampoco garantiza que los partidos territoriales se queden fuera porque el candidato del PNV puede ganar en el distrito electoral del Duranguesado o el de CiU, en Pallars Jussí . Este sistema sí­ arreglarí­a uno de los problemas, problema buscado, que actualmente tenemos: la escasa vinculación de los candidatos con la circunscripción. Un politólogo dirí­a, ¿es que usted no lee? En España, la cámara territorial es el Senado y, en el Congreso, los diputados no representan a su circunscripción, sino a la nación. Vale, vale, responderí­a, pero la realidad es la realidad y esta circunstancia permite que los partidos territoriales se atribuyan, demagógicamente, la voz de su circunscripción.

Trasladar el sistema anglosajón, dividiendo España en 350 distritos electorales, es posible que frenara el nacimiento de otros partidos territoriales en comunidades que no los tení­an antes de 1977, como el PRC cántabro, UPL y TC, entre otros, en Castilla y León, la Chunta, Coalición Canaria y otros, poco importantes a nivel estatal pero cada vez más presentes en la autonómicas y Municipales. Sin embargo, es posible que esta nueva situación, muy positiva democráticamente al ajustar el ví­nculo representante-representado, pusiera aún más de los nervios a los dirigentes de UDP y C’s, ya que el Gobierno tendrí­a que sacar las Leyes, como sucede en los paí­ses algosajones, sobre todo en EEUU, pactando con los diferentes grupos regionales transversales ideológicamente. La polí­tica del agua reunirí­a a los levantinos y la pesca a los cantábricos, por ejemplo. ¿Y quién pensarí­a en España?, pregunta una voz. ¿España es, acaso, obra de Santo Tomás, es el todo sin las partes?. respondo.    

Sistemas partidistas mayoritarios.- Son como los anteriores pero la circunscripción es más grande y, por lo tanto, elige más candidatos. La lista que saca la mayorí­a, habitualmente confeccionada por un partido polí­tico, se lo lleva todo. Tampoco garantiza que los territoriales no tengan decisión porque el PNV puede ganar en la circunscripción del Paí­s Vasco o CiU en Catalunya. Y llevarse todos los diputados.

Sistemas de colegio electoral.- Como todos vemos cine yanqui, una de las referencias más usadas es Estados Unidos. Dos partidos nacionales hacia la presidencia de la nación. La primera parte de la frase es falsa porque, en EEUU, los partidos no tienen continuidad, como en Europa, sino que existen en tanto que hay un candidato y unas elecciones. Es la banda que hace el playback. La segunda parte de la frase tampoco es cierta. El próximo mes de noviembre, no se elige directamente al jefe del ejecutivo, sino un colegio de electores que, reunido una sola vez, es el que vota Presidente y Vicepresidente. Deberí­an votar al suyo pero no siempre es así­, como puede verse aquí­, y, además, un tercer partido puede ganar en un estado y tomar partido en la elección, como el Partido Independiente Americano de Wallace. Ay, que no es tan perfecto como parece. 

¿Tiene solución el problema de UPD y C’s? Es posible que el sistema que más se acerque a lo que quieren es uno en el que sólo queden PP y PSOE; es decir, una circunscripción única con un suelo electoral de, por ejemplo, el 30%. Serí­a un sistema a medida; democracia orgánica, vamos, aunque estarí­a por ver si PP y PSOE no acaban llegando a acuerdos con los partidos territoriales para ampliar su voto. De nuevo, el problema es interno. España tiene un problema de vertebración en el que los partidos territoriales no son causa, sino consecuencia. UDP y C’s, como muchas voces transversales, sostienen que lo que pasa en España es insólito y no sucede en ningún otro lugar. ¿El qué?, pregunto. El chantaje de los grupos nacionalistas que no creen en el Estado, responden.

La palabra chantaje no existe en polí­tica. Hay negociación, pacto, consenso o acuerdo pero chantaje es una palabra muy fea. ¿Sólo en España? Cualquiera que se acerque a la polí­tica estadounidense, a través del Ala Oeste, por ejemplo, puede ver que hay no hay un CiU, sino 100 en el Senado y 435 en la Cámara de Representantes. Un grupo de senadores sureños dicen a la Casa Blanca: apoyaremos la Ley de Salud si se mantienen las ayudas a los pescadores, se establece una partida para las escuelas de los barrios negros y se mantienen los aranceles a los textiles asiáticos. Vale, dice Josh, pero tendremos que establecer un calendario para lo de los aranceles para que no vuelvan a Pearl Harbour. ¿No creen en el Estado? ¿España es, insisto, es acaso obra de Santo Tomás, es el todo sin las partes?

¿Qué coño quieren? I

Miércoles, 27 de Febrero de 2008

Varios partidos se presentan a las elecciones con la intención de modificar el sistema electoral, IU, UPD, C’s y PP. Izquierda Unida, el más perjudicado por el sistema actual, quiere que éste sea algo más proporcional pero, con realismo, no pide un sistema proporcional puro en una circunscripción única ni la retirada de la Ley D’hont, que no es el único sistema para la asignación de escaños en los proporcionales, sino algún cambio menor como la ampliación del número de diputados o la creación de un colegio de restos. UPD y C’s quieren que los nacionalistas no decidan quién gobierna, sin especificar nada más, mientras que el PP busca, sin mucho entusiasmo, una solución para su aislacionismo, problema que les cierra cada vez más puertas. Salvo, IU, el resto especifican sólo qué quieren, un deseo más que un objetivo, pero no cómo lo van a hacer; es decir, qué sistema de los que hay por el mundo van a implantar y qué consecuencias podrí­a tener dentro del sistema polí­tico español. Deseadas y no.

Lo que pide el PP: elección directa de los alcaldes para evitar los pactos postelectorales que, según este partido, no respetan la elección de los ciudadanos. Por ejemplo, el PP es oposición en Vigo o Ourense siendo la fuerza más votada porque se mostró incapaz de articular pactos de gobierno. En lugar de provocar un cuestionamiento interno de su polí­tica, el PP echó la culpa al sistema electoral vigente desde 1977 y pidió la elección directa de los alcaldes o la implantación de la segunda vuelta pero sin dar más detalles.

Elección directa.- El sistema español es parlamentario; es decir, se vota la composición de un legislativo que, a su vez, elige al presidente del ejecutivo que, posteriormente, designa la composición de éste. El 9M vamos a elegir unos diputados que, después, votarán al presidente del gobierno que no tiene ser obigatoriamente el cabeza de lista por Madrid. En los sistemas de elección directa, como el estadounidense (siempre con matices), hay un nombre para un cargo. El PP propuso este sistema, entre otros, para la elección de alcaldes sin tener en cuenta la cohabitación, es decir, que el alcalde elegido con un 40% puede tener que enfrentarse a un legislativo que no controla. Justamente para evitar esta situación de conflicto, de mala solución porque el español siempre llega con su espada donde no alcanza con su palabra, se optó en la Transición porque el ejecutivo emanara del legislativo. Una solución para el PP podrí­a ser que, en los ayuntamientos, desapareciera el legislativo pero no está claro que el Constitucional vaya a verlo claro. 

Doble vuelta.- Esta situación de cohabitación tensa se podrí­a resolver con una doble vuelta, otro de los sistemas propuestos por el PP para la elección de alcaldes. Dos partidos (suponemos que en el caso de que ninguno de ellos lograra más del 50%) pasarí­an a la segunda vuelta y sólo ellos tendrí­an representación en el consistorio, garantizando simultáneamente que el alcalde es el más votado y que tiene el apoyo del legislativo. Parece una solución correcta si no fuera porque es peligrosa y, precisamente para el PP, contraproducente. En el Paí­s Vasco y Catalunya, el sistema electoral se vertebra en torno al PS de E o de C y al derecha territorial, PNV o CiU. Para afrontar este sistema, el sistema polí­tico siempre es hijo del sistema electoral, al PS se le unirí­a el referente de IU en la comunidad y, quizá, algún partido más. En torno a PNV o CiU se estructurarí­a el resto del nacionalismo, ¿y el PP? En esas comunidades, el PP no suma, sino que resta y tendrí­a muy complicado, de nuevo, articular pactos. Es cierto que el PP es segunda fuerza en alguna ciudades como Badalona(9-7), Cornellí  (16-3), Esplugues (12-3), L’Hospitalet (17-5) o Santa Coloma (17-4) y que hay ciudades donde gobiernan pero, con el paso del tiempo y los procesos electorales, lo esperable, al tratarse de una opción que no tiene capacidad de acceder al poder, es que acabe por diluirse entre las dos principales.

¿Tiene solución el problema del PP? Sí­ pero cambiando el foco del problema; la cuestión no es la ley electoral, sino el rechazo que provoca el PP entre los votantes del resto de partidos. Este factor serí­a demoledor para esta formación si tuviéramos, como en Irlanda, un sistema de elección directa de tipo preferencial, donde los electores distribuyen sus gustos de más a menos. La solución nunca es un cambio en las reglas porque los sistemas polí­ticos son fruto de los sistemas electorales y, en el caso de que el español sufriera alguna modificación, también afectarí­a a la composición del ecosistema polí­tico. Lo más probable es que la implantación de un sistema mayoritario provocara una unión de las formaciones de centro, centro-izquierda, izquierda y territoriales en una suerte de Partido Demócrata, más lí­viano y más votable, aunque más lí­quido y menos entendible. El PP hace un análisis simple trasladando los resultados electorales de un sistema proporcional con Ley d’Hont a un sistema mayoritario. Trampas jugando al solitario.

Paréntesis

Miércoles, 27 de Febrero de 2008

Una de las cosas buenas que tiene la democracia es que podemos librarnos de los malnacidos. Y una de las cosas buenas que tiene Internet es que el proceso se acelera. No de todos ni siempre pero algo es algo.

Me enví­a mi mujer este enlace en el que se ve a un tipo cazando gatos y echando unas risas con los animales muertos. 

En uno de los comentarios, además de insultos varios, ya podemos leer:

Respuesta al email enviado hace unos minutos a nngg@pptoledo.com

Ante las imágenes recibidas en nuestro correo electrónico a lo largo del dí­a de ayer de un miembro de nuestra organización supuestamente maltratando animales, desde Nuevas Generaciones de Toledo queremos comunicarte que a lo largo del dí­a de hoy el Comité Ejecutivo Provincial iniciará los tramites para la suspensión cautelar de militancia con carácter de urgencia a esta persona así­ como la apertura de un expediente informativo para aclarar los hechos. También se trasladará el caso al Comité de Derechos y Garantí­as para que aplique las sanciones oportunas, así­ como a la Junta Directiva Nacional de nuestra organización para que tome las decisiones que considere necesarias.

Muchos de los miembros de Nuevas Generaciones tenemos gatos, perros u otros animales domésticos a los que queremos como a uno más de nuestra familia, por lo que consideramos horrendas estas acciones.

Finalmente, a los miembros de NNGG nos duele que en algunos e-mails recibidos se generalice con este caso puesto que nuestra organización juvenil la forman a nivel nacional alrededor de 70000 personas y no se nos puede culpar a todos por las prácticas de una sola. Con ello queremos aclarar que Nuevas Generaciones, y por extensión el Partido Popular, no justifica ni apoya estos maltratos a animales, en este caso gatos, por lo que como te comentamos antes tomaremos las medidas que se consideren oportunas contra esta persona.

Saludos

Listas y listos

Miércoles, 27 de Febrero de 2008

Hay tres leyendas urbanas que no soporto: las de los microondas, las del Rey en moto y las del sistema electoral. La más extendida dice que los nacionalistas tienen más representación de lo que deberí­an. La operación aritmética es muy sencilla. Con el 42,64% de los votos, el PSOE tuvo el 46,7% de los escaños y el PP, con el 37,64% de papeletas, el 42,16% de los asientos del Congreso. Al resto le toca perder. IU tiene el 4,96% de votos pero se queda en el 1,42% de los escaños. Y, de todos los nacionalistas, sólo el PNV, 1,63% de escrutinio y 1,99% de representación, sale bien parado.

Es el sistema electoral más mayoritario de los proporcionales; ni chichá ni limoná. Cuando se aprobó, en la Transición, tení­a un objetivo: beneficiar y consolidar a dos partidos nacionales situados alrededor del centro, como ocurrí­a en Occidente, y hacer la vida imposible a otras opciones, como el Partido Comunista o los restos del franquismo. Por eso, los dos principales partidos tienen cuatro o cinco puntos más de premio y son castigados IU o, en estas elecciones, el partido de Rosa Dí­ez. 

Otro de los tópicos tiene que ver con las listas abiertas. Cada vez que hay elecciones, surge un runrún de voces que sostienen que esta opción es antidemocrática porque los partidos se imponen a los ciudadanos. Veamos. Además de que ya hay listas abiertas, para el Senado, y nadie las usa, los que las piden nunca se definen. ¿Quieren que se pueda tachar algún nombre o sólo cambiar el orden? En ambos casos, claro, de la lista elaborada por un partido. O quizá elegir los nombres de una sábana donde estén todos los candidatos de todos los partidos. Además de las consideraciones de tipo práctico para el recuento, que podrí­a durar lo mismo que en Florida o Kenia, el resultado podrí­a ser un legislativo inconsistente y disperso de tipo italiano que tampoco es que garantice que las cosas vayan a ir mejor. Y se trata de evolucionar; no de ir a ver qué pasa. (Publicado el 26 de febrero de 2008)

Voto útil

Miércoles, 27 de Febrero de 2008

Como habrán visto, este blog, además de pingí¼ino, pertenece a iloveiu, la blogosfera de IU, cosas que no son excluyentes. Este grupo ha confeccionado una presentación y un ví­deo para luchar contra el voto útil que desangra IU en beneficio del PSOE.

Este es el ví­deo

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=yr1Pi5S7NBU[/youtube]

Esta es la presentación, para que son necesarias gafas de cerca, de muy cerca.

Debatón II

Martes, 26 de Febrero de 2008

No fue un Barí§a-Madrid, sino un Sevilla-Betis. Mucho prepartido y postpartido pero nada de juego. Mucho centrocampismo y faltas tácticas, con incursiones por los extremos (los españoles, primero). Fue un Sevilla-Betis de los de Manolo Cardo y Eusebio Rí­os; los dos se conocen, saben a dónde quieren y a dónde pueden llegar. ZP busca que se hable de polí­tica; Rajoy, de él. Uno trata de que lo acepte más gente; otro, que lo quieran más los que ya lo aceptan. El Solbes-Pizarro fue un partido de baloncesto entre un equipo yugoslavo con zona presionante buscando pocos puntos, poco acierto, poco tiempo, muchas faltas y muchos nervios frente a un equipo ACB con í­nflulas NBA. La zona de Pizarro era todo es un desastre, no se ha hecho nada, hay una crisis tremebunda y vamos al abismo. Enfrente, Solbes buscó contrarrestar la zona con la receta básica, acierto en los triples y búsqueda de juego interior con corte y pase, no con penetración, rematado con contundencia. Datos, datos, gráfico, datos, datos, posit. El ZP-Rajoy fue un derby chusco. El debate no se centró, ZP no pudo ponerse estadista, dice Juliana, y se perdió en balones colgados, frames, concreta Ramoneda, sin que nadie lograra rematarlos. Las encuestas informan de que ganó ZP por poco pero es una victoria sin vencedor. Uno no querí­a ganar para no dar por concluida la tensión electoral y otro no querí­a perder para poder seguir cantando no estaba muerto que estaba de campaña.

Zapatero, con maquillaje beetlejuice, cejas Spock y contrapicado bergmariano, parecí­a un mortí­fago salido de Azkabán; jurarí­a que, en algunos momentos, habló en pársel y, por eso, el micrófono dudaba. Fue de menos a más. Comenzó con muchas paradas. Quizá, como recoge la prensa, le sorprendió el tono brusco de Rajoy o, quizá, como en los debates parlamentarios, le cuesta meterse en el partido y siempre es mejor en las réplicas. A Rajoy, con corbata virandeira y sonrisa sólo facial, le perdieron los tics, los ojos bailarines y la sonrisa pedorrera que saltaba en el peor momento. Esa mirada huidiza no hubiera aguantado un interrogatorio de Grissom. Rajoy no pagó diezmo al periodista Ramí­rez y al radiofonista Jiménez, sino la dote completa. Oiga, el precio de las patatas, primero los españoles porque los inmigrantes se cuelan, la rendición ante la ETA, el Pacto del Tinell y la agresión a las ví­ctimas. Es el sí­ndrome del ufólogo pero, quizá, con un objetivo. Como sostení­a un compañero de la Tertulia La Pepa, Rajoy no quiere ganar las elecciones, sino su propio futuro. Es posible que el tercer intento que publicaba El Paí­s del domingo sea demasiado pero una salida honrosa tras una derrota esperada es lo menos que él confí­a merecer. Ay, la derecha de Guzmán el Bueno no hace prisioneros.

Rajoy fue de más a menos. Comenzó fuerte, como en una sesión de control, recorriendo los precios de los alimentos y las portadas mundanas sobre ETA. Mintió, mintió, mintió. ¿Cuadra el raca-raca con su campaña travestida de moderación? Terminó preguntándose qué es un bono-bus (error imperdonable para quien dice representar al currante), reconociendo que no se recuperará el Plan Hidrológico en el único ataque al toque de ZP (lo que corregirá Camps en dí­as venideros), equivocándose de gráfico sobre la vivienda y buscando papeles sobre el cambio climático. Para el final, Rajoy guardó una confusa, muy confusa, historia de una niña que, como la cabeza y el corazón, parecí­a importada de centroamérica. ZP, en cambio, terminó con una frase de Clinton, Obama o Seaborn: no puedo prometer que todo el mundo tenga éxito en sus proyectos pero sí­ me puedo comprometer a que todo el mundo disponga de las mismas oportunidades y garantizar que el nadie quedará desamparado. Buenas noches y buena suerte. La pena es que ni él es Barlett ni esto es EEUU. Nadie escuchaba; todo el mundo ya estaba opinando.  

Debatón I

Lunes, 25 de Febrero de 2008

Cuando hay un Madrid-Barí§a, nadie cambia de chaqueta por el resultado, dice Bono, pero sí­ que pueden despertar a los durmientes de cada bando. Cierto. Y, dependiendo del año, los del Betis, el Racing o el Murcia pueden ir con uno o con otro; más por la cosa individual (Zidane o Messi) que por los colores. El Madrid, cierto, tiene perdido a los del Athletic y el Barí§a, a los del Espanyol pero los del Depor, el Sevilla, el Celta y el Mallorca; y los del Valencia, que son muy importantes. ¿quién sabe?

El halcón y la oveja

Lunes, 25 de Febrero de 2008

El Paí­s del domingo ofrecí­a este artí­culo imprescindible del cada vez más imprescindible Enric González. En el último párrafo: “Cuando se disipe el jolgorio quedará lo de siempre: miseria y memoria, pobreza, violencia, sueños”.

El halcón y la oveja

La historia es cruel. No conviene enamorarse de ella. Los nacionalismos, sus principales devotos, deberí­an saberlo a estas alturas. Cuando la historia te envuelve en uno de sus bucles estás perdido: si eres ví­ctima, serás verdugo; si eres verdugo, serás ví­ctima. La gracia consiste en que sólo se puede ser eso. O ví­ctima, o verdugo.

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