Archivo de Enero de 2008

Incompatibilidades

Lunes, 21 de Enero de 2008

¿Cómo afecta la Ley de incompatibilidades a Pizarro? Si yo fuera el asesor del Presidente, dedicarí­a la Oficina económica de Moncloa a lanzar la siguiente idea:

Lo que menos necesita la economia española es un efecto paralizador y Pizarro lo será. Es una figura que, por su pasado, puede despertar sospechas de incompatibilidad en el sector financiero, en el energético y en el de las telecomunicaciones. No podemos tener la economí­a española constantemente en los tribunales por recursos sobre la incompatibilidad del ministro o que éste, lo que serí­a peor, no pueda participar en las deliberaciones sobre alguno de estos sectores. Pizarro puede provocar un atasco monumental en la economí­a española; un tremendo apagón, añadirí­a Solbes posteriormente con su voz de anciano tí­o inglés, como los de su antigua empresa.

PD: Por ejemplo, dirí­a alguien de la Oficina económica, ha dicho que no confí­a en las renovables. Claro, su ex empresa es la que está más retrasada en este campo, precisamente por su culpa, y ahora quiere que el resto que sí­ invirtieron paguen el pato. Ay, despertar el mal rollo entre empresarios. Entre bueyes no hay cornadas sino puñaladas por la espalda.

Pagano

Lunes, 21 de Enero de 2008

La desaceleración es evidente, cosa que no es mala, y la corrección de los mercados especulativos tras el apalancamiento sufrido, igual, es evidente y no es mala. Lo que es malo es el miedo. Mientras hay miedo, se pierde dinero (100.000 millones) y, como dirí­a el economista sabio Portela, hay que decidir quién lo paga cuando pase.

Si yo fuera el asesor del Presidente, lanzarí­a la idea:

El PP quiere que los trabajadores sean los paganos, como en el 96, y por eso ha fichado a Pizarro.

El PSOE buscará que el daño se reparta mediante la intervención del Gobierno.

Y me preocuparí­a seriamente de colocar, de una vez, la pelota en el tejado ajeno lanzando la idea de la Agenda Oculta de Pizarro:

  • La congelación de los sueldos de los funcionarios (que el PP hizo en 1996 y con Rajoy de ministro de Administraciones Públicas)
  • El abaratamiento del despido (que es algo que siempre reclaban las organizaciones empresariales)
  • La liberalización de horarios comerciales (polí­tica apoyada y ejecutada por el PP de Madrid y Valencia. Esta semana, el Gobierno Aguirre ha decretado la liberalización total de los comercios del centro de Madrid, al considerarlo zona de afluencia turí­stica)
  • La congelación de las leyes sociales (dependencia, alquiler, emancipación, cheque-bebé, etc…)  
  • La reducción de los gastos sociales (como las becas, algo que ya hizo Rajoy cuando fue ministro de Educación). Dirí­a que la idea de Pizarro “el dinero está mejor en los bolsillos” quiere decir “el que quiera servicios, que se los pague” 
  • Reactivación de la escalada de precios en la vivienda (a través de las nuevas leyes del suelo que reclama el sector) 
  • Recuperación del decretazo laboral de 2002  

PD: ¿Cuándo el bloque de la derecha acusa al Gobierno de no preocuparse por la crisis por tratar de mantener la calma qué quiere decir?, ¿qué Gobierno de Europa no está minimizando los efectos para sosegar al mercado?, ¿qué deberí­a hacer el Gobierno?, ¿decir que estamos ante una crisis descomunal y que todo el mundo deberí­a sacar el dinero de los bancos e irse con él a Suiza?

 

 

 

Inteligencia

Viernes, 18 de Enero de 2008

La inteligencia humana es una constante mientras la población aumenta. Hoy ha quedado mucha libre porque ha muerto Bobby Fischer; aprovechen y procreen.

 

Medios

Viernes, 18 de Enero de 2008

El lunes, 59 segundos ofrecí­a el siguiente debate entre directores de medios (excepto El Paí­s). Lo más interesante era la presentación en bloques (en el anuncio publicado en prensa): El Mundo-ABC-La Razón salí­an por un lado y La Vanguardia-El Périódico-Público. No es alfabético ni por la procedencia del capital (La Razón es de la barcelonesa Planeta). Es una división ideológica. En el marco, el debate entre periodistas es como entre polí­ticos.

Gallardonicidio

Jueves, 17 de Enero de 2008

Hoy, en la nómina de vencedores y vencidos del Gallardonazo hay, sobre todo, periodistas. Han ganado los federicos, Federico se siente intocable, y han perdido el ABC y el Paí­s; Ramí­rez está en el barco vencedor pero lo habrí­amos encontrado allí­ en cualquier situación que se hubiera dado. Acabo de leer un ensayo histórico (género muy raro en España, donde sí­ predominan los panfletos historicistas) sobre la División Azul y es muy interesante recorrer los movimientos internos del régimen, luchas, básicamente, a través de la prensa. Periódicos que, como hoy Federico, piden cabezas, y las consiguen. Es una anomalí­a española  de la que no sólo no conseguimos librarnos, sino que va a más porque, como hemos visto en el Gallardonicidio, funciona. 

La prensa moderna, la que entiende que es un negocio y quiere ganar dinero, nació en la Costa Este de EEUU hace dos cambios de siglo. Tuvo tres modelos, la prensa amarilla de Hearst, la prensa popular de Pulitzer y la prensa de calidad de Ochs. Eran periódicos con una lí­nea polí­tica, más o menos proteccionista o liberalizadora, intervencionista o aislacionista, pero sin estar en la barricada de ninguno de los dos partidos, sino manifestando apoyos a polí­ticas concretas de candidatos concretos. El modelo se extendió por EEUU y llegó a Europa tras la II Guerra Mundial. A España, no. Habí­a dos libertades que lo hací­an imposible: la de expresión y la de empresa.

En la España del franquismo, los medios de comunicación estaban en manos de grupos dentro del Régimen: el Movimiento, el Sindicato, los Ex Combatientes, la Iglesia Católica, los monárquicos, los tecnócratas o los tradicionalistas. Su continudad no dependí­a de las ventas, sino de la polí­tica porque los grandes anunciantes y compradores pertenecí­an al sector público o recibí­an indicaciones de éste. La publicidad, y buena parte de las ventas, dependí­an de las buenas relaciones del grupo directivo del medio con los cí­rculos de poder; los ingresos, en fin, no se conseguí­an haciendo un buen producto, sino teniendo buenos contactos en buenas comidas. Se trata de una práctica que se ha mantenido hasta hoy. Las campañas institucionales no incluyen a los diarios más leí­dos, sino a los diarios madrileños porque los grupos dirigentes de éstos tienen más acceso a los cí­rculos de poder.

En la España del franquismo, como no habí­a un debate en las instituciones ni mucho menos en las urnas, el choque de ideas (idea del maestro Juliana) se producí­a en el kiosko y, sobre todo, en la lectura en los despachos y en los comentarios en los pasillos. El éxito de esos medios estaba en los pasillos y no en la rentabilidad porque, ya hemos visto, ésta no dependí­a de la calidad o la popularidad. El éxito de esos medios se concretaba no tanto en la promulgación de leyes o en las lí­neas polí­ticas del régimen, sino en el nombramiento o cese de cargos. Se trata de unas prácticas que se han prolongado hasta hoy, gremial y personalmente. Primero, según Ortega y Humanes, en la Transición, las debilidades cruzadas de un régimen que muere, otro que nace y una sociedad apolí­tica y apolitizada, dejan un hueco que es cubierto por la prensa, el lugar donde se dan los debates y, también, se indican nombramientos y ceses. Segundo, dos de los grandes polos del periodismos franquista, Romero y Anson, tienen continudidad en sus dos discí­pulos, respectivamente, Cebrián y Ramí­rez. La unión de intereses entre PSOE y PRISA en los ochenta y la de PP y el sindicato del crimen en los noventa han dado continuidad a unas prácticas que hoy se dan por descontadas. Si uno es periodista, pertenece a un bando. En fin. ¡Qué difí­cil es ser pingí¼inos rodeado de pájaros bobos! 

Farsa

Jueves, 17 de Enero de 2008

El pasado verano, escribí­ una farsa titulada Asesinato en Maitines con el siguiente diálogo entre Sanabria, una dirigente inspirada en una ex ministra muy cercana a Rajoy, y Bermejo, el Jefe de Seguridad del partido, un cí­nico ex guardia inspirado en Eastwood.

-Te van a machacar.

 -¿Y piensas que no voy a poder soportarlo?

 -No he dicho nada. Ya dije que no te iba a gustar. 

Sanabria nota que le cuesta hablar. El cigarrillo del lavabo le ha cerrado los pulmones y saca el botecito azul del inhalador. 

 -Vas a necesitar mucho oxí­geno para nadar en un mar de mierda.

 -¿Tan mal me lo pintas?

 -Madrid necesita sangre. Esto es una selva y, en la selva, no hay ganaderos y agricultores, sino cazadores y recolectores. En esta ciudad, un triunfo no tiene mérito si no ha habido guerra y se enseñan los cadáveres. Tienes que matar a alguien y llevar su cabeza en el cinturón.

 La mujer tarda unos segundos en reaccionar a la exposición teórica de Bermejo.

 -Losada no mató a nadie.

 -Y ahora está muerto.

Hoy, encontramos esta escena en la prensa. La realidad siempre se parece a las farsas.

Himno

Jueves, 17 de Enero de 2008

Leemos hoy en ABC:

El Comité Olí­mpico Español retira la letra del himno por «falta de consenso»

El Comité Olí­mpico Español (COE) ha anunciado hoy su decisión de no presentar la letra del Himno de España para su aprobación ante el Congreso de los Diputados debido a la “falta de consenso”, y ha añadido que ha anulado la gala del próximo lunes, dí­a 21 de enero, en la que iba a presentarse la letra. Alejandro Blanco, presidente del COE, ha declarado que “la letra ha generado controversia y en muchos casos rechazo.

¿Y cuándo tal cosa ha sido un problema?, ¿hay algún sí­mbolo patrio que genere consenso, además de Miguel Indurain y la selección de baloncesto?

El autor, muy querido por la Tertulia liberal La Pepa, de la que servidor forma parte, ha declarado:

Paulino Cubero afirma que la retirada de su letra muestra ‘las miserias de la patria’

¿Qué esperaba?, ¿no sabí­a que estamos en el paí­s donde todo el mundo sabe de todo y en el de ‘esto lo hago yo en cuanto me ponga’? Goya lo entendió muy bien:

pelele

Gallardón-Gore

Miércoles, 16 de Enero de 2008

Ayer, el fichaje de Pizarro por el PP desembarcaba normandamente en la polí­tica politizada, mientras que apenas tení­a hueco en los diarios gratuitos, un cachito en Metro. Era una maniobra que reforzaba la autoridad de Rajoy y colocaba la mirada de su partido, por primera vez en la legislatura, en las elecciones y no en la pelea por la sucesión del dí­a siguiente de las elecciones. Era un golpe muy futbolero, un terreno en el que siempre los actores prestados, empresarios o cientí­ficos, son recibidos con un halo mesiánico por un problema de alfabetización. Hoy, la exclusión de Gallardón se enseñorea de todas portadas, paganas y no, con aroma a vencedores y vencidos, algunas palabras gruesas como humillación, titulares desmesurados como el del ABC (Un ultimátum de Aguirre acaba con la carrera polí­tica de Gallardón) y una escenificación bergmariana, acto en el Fórum Europa y reunión nocturna, y propensa a alargar el drama en los confidenciales. El efecto Gallardón ha apagado el efecto Pizarro (hasta que debata con Solbes), dejando el foco sobre el lí­der. Enric Juliana lo concreta en su crónica: Rajoy ha tomado finalmente el control de la nave y sabe adónde va. Puede que se estrelle pero ha definido un rumbo. Quizá un matiz, la sombra de Aguirre. A ella pertenece el ultimátum; la última palabra. La presencia de su nombre vuelve a situar la mirada en el dí­a después de la elecciones.

Hoy, Gallardón parece muerto pero hay que dejar que el ambiente se enfrí­e para comprobar si tiene pulso. Hace algunos dí­as, discutí­a en la tertulia que su obsesión por entrar ahora en las listas fuera positiva porque lo convertí­a en blanco fácil. Si ganaba, serí­a complicado que capitalizase la victoria y, si perdí­a, iba a recibir hasta en el carnet de identidad. ¿Era tan importante ser número dos para la sucesión? La única jugada que veí­a era muy sibilina. En el caso de una victoria exí­gua, ofrecerse como el candidato que contase con el apoyo de los nacionalistas; algo de lo que ya se habló en 1996. Hoy, Gallardón parece muerto porque los tiempos se han acortado y uno de los responsables es el fútbol, donde todo se analiza semana a semana. Hace años, Joan Gaspart se presentó a la presidencia del Barí§a pactando con casi todos sus rivales (Masfurroll, Castells, Fernández o Llauradó); a todos les ofreció una vicepresidencia desde donde podrí­an medrar como sucesores. Todos cayeron y sólo Gaspart fue presidente. Algunos de ellos, Masfurrol o Castells son empresarios de éxito que hubieran podido tener otra oportunidad de no haberse metido en la nave de los locos de Gaspart. Hoy, Gallardón parece muerto pero creo que se ha quitado un peso de encima.

La mirada del bloque de la derecha vuelve a estar en el dí­a después de las elecciones, en la sucesión. En la tertulia, defendí­ (y aposté) que Aguirre era la única opción posible. Ha sabido crearse una imagen lejana a la de pija pasmada con la que dejó el Gobierno Aznar, ha superado la sombra de la trama de los tránsfugas y ha sabido moverse entre las familias del bloque de la derecha tejiendo alianzas. En el caso de que el PP no logre ganar las elecciones, Aguirre emergerá con dos problemas: su voz no se oirá en el Congreso y las elecciones Generales se celebrán en toda España, algo que la prensa de Madrid no termina de entender. Si Gallardón decide dejar su puesto a Ana Botella cuando Aguirre se haga con el poder dentro del bloque de la derecha, es muy poco posible que lo haga para oscurecerse. Ha mamado polí­tica. Cuando AP eran cuatro, él y su padre eran la mitad. Su cabreo, más calentón que otra cosa, viene por ahí­, inquilino de la casa tomada. Más bien, dejará el papel de actor polí­tico, él puede, y se pondrá otra careta más institucional, al estilo Al Gore. Planeará sobre el PP de Aguirre sin mancharse las manos y, de los resultados, como en el fútbol, depende que sea el fantasma de las Navidades pasadas o Papá Noel. Veremos. Pero, de muerto, nada.

Sarko Marx

Miércoles, 16 de Enero de 2008

Sarkozy me recuerda cada vez más a Groucho. En todas las pelí­culas de los Marx, siempre hay una escena en la que éste aparece revolviéndolo todo. Dicta una carta, saca una muela, examina a un caballo, nombra un embajador, corteja a la rica heredera interpretada por Margaret Dumont y seduce a cualquier otra jovencita que haya en la sala. í‰se es Sarkozy. En septiembre, reclamó la refundación de la polí­tica agraria, la refundación del sistema educativo y la refundación del contrato social. Y barato, oiga. La refundación del sistema educativo, por ejemplo, no fue a base de aumentar el personal o mejorar las instalaciones o reforzar la seguridad, sino mandando una carta a los profesores. Me lo imagino dictando como Groucho: comillas, paréntesis, cierre paréntesis, querido maestro… Después de un mí­nimo descanso, llego el divorcio y el desparrame. En dos dí­as, se fue al Chad para rescatar a las azafatas, discutió con un pescador normando, redefinió la polí­tica internacional con Bush y la europea, con Merkel. 

Y eso que no llega a doscientos dí­as en el poder. Como si no tuviera otros 2.500 dí­as más para pensar mejor las cosas antes de refundarlas no sea que, en medio año, haya que refundarlas otra vez. Lo más importante es estar siempre en movimiento y dar la sensación de que, con una refundación, ya está resuelto. Sin embargo, los problemas del modelo agrario, el sistema educativo o la conflictividad social siguen ahí­ mientras él va allí­ y allá. Quizá la respuesta no sea polí­tica. Después del show de las azafatas, mi mujer indicó: “se comporta igual que cualquier tipo de mediana edad al que ha dejado su mujer. Busca hacer muchas cosas y no estar en casa”. “Pero hace meses que se comporta así­â€, le dije. “Claro”, me respondió, “es que hace tiempo que lo dejaron; sólo hubo un lapso de cara a la galerí­a. Dentro de no mucho, estará con una chica más joven y más alta”. Desde ahora, creo que escribirá ella. (publicado el 16-01-08)

Conspiración

Miércoles, 16 de Enero de 2008

Nueva York. Junio de 1950. Un coche acaba de atropellar a un hombre despistado que parece haber salido de la nada. Los curiosos se extrañan por las ropas pasadas de moda del muerto. A la policí­a, tras registrarlas, le llama la atención el dinero fuera de circulación y otros elementos del siglo anterior como cartas o tarjetas de visita a nombre de Rudolf Fenz. La investigación desemboca en un tipo con el mismo nombre que resulta ser el hijo de un desaparecido en 1876. Todos los datos, fotos incluidas, coinciden. Es un viajero en el tiempo, se deduce, y suele decirse que es el caso más documentado de toda la historia de los Expedientes X. Pero es mentira.

Chris Aubeck, investigador inglés, fue tirando del hilo de la historia hasta llegar a I’m Scared, cuento de Jack Finney, donde se explica por primera vez la historia de Rudolf Fenz. ¿Problema resuelto? Para nada. La capacidad de resonancia del relato es mucho mayor que la de la investigación que tira del hilo porque ésta sólo se publica una vez, mientras que la leyenda urbana del viajero en el tiempo es una lluvia fina que cae cada vez que hay otro caso extraño. La verdad está ahí­ fuera. 

Hace dí­as, se publicó la sentencia del 11-M que declaraba que hay unos hechos probados y otros, no; así­ que hubo unos acusados condenados y otros, no. Como todos los juicios. Los medios no sensacionalistas destacaron que el documento acababa con la teorí­a de la conspiración porque desmontaba todos sus puntos de apoyo. ¿Fin de la historia? Para nada. La teorí­a de la conspiración puede finalizar porque sus promotores piensen que ya no les sirve pero nunca por la realidad. Como en el caso de Fenz, el relato imaginado tiene mucha más capacidad de resonancia que la sentencia probada porque ésta sólo se publica una vez, mientras que la historia supuesta surge cada dí­a convirtiéndose poco a poco en leyenda urbana. La verdad está ahí­ fuera y hay gente que ha ganado mucho dinero asustándola. (publicado 18-12-07)


Cerrar
Enviar por Correo