Archivo de la categoría "Agenda de prensa"

Se busca MILV (Mature I’d Like to Vote)

Jueves, 25 de Junio de 2015

La encuesta de El Periódico da un empate al Partit del President y a una Catalunya en Comú, aún no organizada y sin candidato. Un proceso de confluencia de partidos y movimientos sociales, un Olivo, dirigido por una figura veterana y relevante, un Pepe Múgica, ganaría cualquier elección en España, salvo en Andalucía y País Vasco, quizá los dos territorios más conservadores.

Imaginemos al frente de Catalunya en Comú a un MILV (Mature I’d Like to Vote) como Joan Subirats, un tipo capaz de desarbolar moralmente a la derecha como hizo Carmena con Aguirre, una persona capaz de diluir el voto del miedo y desactivar la resignación social que está detrás del proceso de cohesión nacional.

Lo veremos en Catalunya. En las generales, la explicación está en el artículo de Cxt sobre cómo se hicieron las listas de Ahora Madrid.

Podemos apostaba por unas primarias de corte mayoritario con listas abiertas, como las que emplea en sus procesos internos. Así, se aseguraría los puestos de cabecera, relegando a los demás al papel de mero acompañamiento o relleno. Es decir, si se hacían a su manera, Podemos se haría con el control del proceso negociador, decidiendo quién entraba en la unidad popular y en qué posición.

A Podemos le interesaba este modelo para descabalgar a dos sectores que le resultaban molestos: IU-Madrid, encabezado por el ganador de las primarias de la coalición, Mauricio Valiente; y los municipalistas, cuya cabeza visible es Pablo Carmona, corriente asamblearia de Ganemos Madrid (equivalente a unas CUP madrileñas) que sintoniza demasiado bien con los críticos de Vistalegre.

En Ganemos Madrid tenían otra idea. Querían unas primarias que repartieran los puestos entre las familias en proporción a su número de votos. Defendieron la adopción del recuento Dowdall, un sistema de voto ponderado y personalizado que reparte posiciones de manera similar a una fórmula D’Hondt.

El 28 de enero Podemos aceptó el recuento Dowdall. Pero a finales de febrero intentó revertir el acuerdo, proponiendo de nuevo un sistema mayoritario. Este gesto sentó fatal en Ganemos. Se amagó con la ruptura. La crisis saltó a la prensa. Finalmente, Podemos dio su brazo a torcer y reculó. Al día siguiente (casualidad o no) Carmena dijo sí a la propuesta de postulación a la alcaldía.

El resultado de la pugna tuvo efectos de calado. A Podemos le incomodaba el sistema proporcional. Le quitaba peso político. Daba alas a sus críticos, que tenían ante sí una oportunidad honorable de conseguir buenos resultados. Podemos tenía que reaccionar. Y reaccionó. Adaptándose. Presentó a las primarias una lista encabezada por Carmena pero acompañada de numerosos independientes, gente de Equo, destacados líderes de Ganemos y unos pocos militantes de Podemos. Era la salida más lógica: si quería ganar las primarias en un contexto tan competitivo, necesitaba que su lista fuese aglutinante. Y ganaron, salvando a Carmena. Pero pagaron un precio: apenas 5 de los 20 puestos de concejal de Ahora Madrid serán para sus militantes. El resto, o son independientes o son de Ganemos.

Cinco de 20; el primero, el número cinco. Eso es lo que no quiere el grupo dirigente de Podemos que suceda en un proceso de unidad popular abierto. No hay más. No hay problemas de ideología, ni de programa, ni bla, bla, bla. Es su juguete y, como los niños en los parques, antes lo rompo.

Spotijobs

Jueves, 18 de Junio de 2015

Leo:

Amazon está desarrollando una aplicación móvil en Estados Unidos, que se ha bautizado como On My Way, para que los particulares puedan repartir pedidos a los clientes de Amazon a cambio de una comisión.

La idea de Amazon es seleccionar en ciertos núcleos urbanos de Estados Unidos una serie de locales –a los que pagaría por almacenar sus paquetes–, de forma que fuera relativamente sencillo para los repartidores recoger pedidos en estos establecimientos y entregarlos en su destino.

Al confiar en particulares, Amazon debería articular un sistema para asegurar las entregas e indemnizar a sus clientes por posibles pérdidas, daños o extravíos de paquetes.

Esta iniciativa sería una vía más económica que el uso de los servicios tradicionales de empresas de logística, o incluso que nuevas fórmulas que ya ha experimentado Amazon como el reparto en bicicleta, los coches de Uber o, en un futuro, los drones.

De prosperar el reparto por los particulares, se vería afectado el sector de mensajería instantánea, cuyos ingresos anuales en Estados Unidos suman 96.000 millones de dólares con un empleo total de 710.000 personas, y en el que las dos principales compañías –FedEx y UPS—tienen una cuota de mercado conjunta del 62%.

Tú te apuntas a Amazon. Subastas tu fuerza de trabajo a la baja, compitiendo con otros trabajadores, y te contratan para ese encargo. Nada más. Sin contrato, ni salario, ni cotizaciones sociales. Nada. De organizar alguna organización de defensa de los intereses colectivos, ni hablamos, porque nadie es consciente de pertenecer a un grupo.

Es la versión digital de la entrada del puerto donde se colocaban los estibadores; si te contrataban para descargar un barco, había comida en casa.

Es la versión laboral de Spotify. Pon aquí tu obra y te daré algunas migajas. Todos autónomos; todos emprendedores; si no eres millonario es porque no quiere, porque no te esfuerzas.

El cliente, encantado por la pequeña bajada de precios. tampoco es consciente de pertenecer a un grupo. La bajada de ingresos de otras personas le acabará afectando porque estamos en una sociedad de consumo basada en que grandes grupos sociales tengan excendentes de renta para gastar. Si no hay excentes y volvemos a un consumo de subsistencia, todos los sectores, salvo los cautivos, perderán mano de obra. Además, tarde o temprano ese cliente también tendrá un spotijob.

Jeremy Rifkin ya ha explicado varias veces las posibles consecuencias laborales y sociales de la tecnología. Para él, son a corto plazo, porque a largo habrá una sociedad basada en el procomún, falansterios en red. Byung-Chul Han, recordaba ayer Juliana, cree que la cultura digital es el más poderoso mecanismo de dominación que ha generado el capitalismo. Si el consenso ideológico no cambia, lo será.

El Partido Demócrata ganó las elecciones

Lunes, 1 de Junio de 2015

En qué se parece El Ala Oeste de la Casa Blanca a los resultados electorales de ayer

(Publicado en GQ)
Ya están aquí. Hasta los años 80, uno podía estar tranquilo en casa. Sobre todo, si no montaba una fiesta, bajaba al sótano o perdía la virginidad. Las cosas malas venían de fuera: caserones abandonados, carreteras secundarias u hoteles fuera de temporada. ‘Poltergeist’ mostró cómo los objetos cotidianos podían convertirse en amenazas. Sillas, mesas, juguetes, la tele y hasta el suelo donde uno pisaba podían ser una amenaza incorpórea contra la que no se podía luchar. No se podía cerrar la puerta porque estaba dentro.

El fenómeno extraño que apareció en la política española hace un año para perturbar la vida de matrimoniada del bipartidismo, Concha y Avelino, PP y PSOE, está dentro, Siguen siendo los primeros, pero, respecto a 2011, ayer perdieron 3,3 millones de votos.  Pero el cambio no viene a raptar a los niños, ni a dejarnos sin papel higiénico en los supermercados.

Lo que ha pasado en la política española tiene más que ver con Estados Unidos, o con Italia, que con Venezuela. Sobre todo, porque en los últimos meses le ha salido otro anfitrión en la fiesta del cambio y puede no ser el último. Más que una revolución, es probable que haya una continuidad en la minitransición que comenzó hace casi un año, con el cambio de Rey. La base será el fin del plan de estabilización y la recuperación del pacto social, incluida la mengua de la corrupción, y un cambio generacional. Estamos ante una nueva movida que acabará, por fin, con la movida.

Manuela Carmena, por ejemplo, no se parece a Kirchner, sino a Obama o, incluso, a Jed Bartlet, el presidente de El Ala Oeste de la Casa Blanca. Alguien con una importante trayectoria que logra una movilización transversal a través de una campaña emotiva. Bartlet por América y Carmena por Madrid. En estos momentos, seguro que hay alguien buscando al Carmena/Bartlet para la Moncloa por el futuro Partido Demócrata, o El Olivo, el gran vencedor de la jornada.

Ninguno de los partidos, ni siquiera los nuevos, tuvo la foto de la sonrisa, el we are the champions de la noche. El PP se estrelló y su derrota le dejará sin buena parte de su poder, lo que quiere decir mucha gente muy cabreada por haber perdido el trabajo. Ayer, Cospedal, Bauzá, Monago, Aguirre, Teófila Martínez, Barberá o León de la Riva, todas las caras tristes eran suyas y la escena recordaba a la derrota de España en Chipre, último partido de la era Clemente.

Sin embargo, el PP sigue siendo el partido más votado; a pesar de todo, se piensa en su dirección. Con un resultado como el de ayer, un 35%, la UCD rozó la mayoría absoluta en las primeras elecciones, cosas del sistema electoral. Ese será el dato que Rajoy usará como el martillo de Thor y la estructura vertical del PP hace que haya que subir la montaña para derribar al líder.

El PSOE quedó arrinconado en los ayuntamientos de ciudades importantes, como Madrid, Barcelona, Valencia o Zaragoza, pero recuperó varias capitales andaluzas y aguanta bien en las ciudades medias. Esa resistencia rural le puede dar varias comunidades autónomas a través de pactos. Pedro Sánchez también sacó un escudo frente a Susana Díaz, que quiere verlo fuera: la mejora en datos en comparación con las europeas.

Podemos y Ciudadanos estaban satisfechos y felices, pero no pudieron presentar a nadie haciendo el signo de la victoria. Nadie con sus siglas, por lo menos. Nadie pudo quitarle la foto a Carmena y Colau.

Las grandes triunfadoras de la jornada electoral fueron las candidaturas de unidad popular, una herramienta electoral que se parece mucho a los partidos estadounidenses: una formación instrumental con funcionamiento abierto, un fuerte voluntariado, corrientes variadas, receptiva a los movimientos sociales, candidatos externos elegidos en primarias y campañas más emotivas. Sí, más escorado a la izquierda; en algunos casos, mucho más escorado a la izquierda, pero lo interesante es el mecanismo. Con matices, se parece al Partido Democrático italiano.

El triunfo de esos proyectos municipales en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Cádiz, La Coruña, Santiago y Oviedo, entre otras ciudades, es probable que abra un debate sobre la posibilidad de lanzar un proyecto así para las elecciones generales. Ayer, ya se hacía la comparación entre ayuntamiento de Madrid y la comunidad, donde no hubo candidatura unitaria. Las elecciones catalanas de septiembre serán el laboratorio.

El diálogo fue el segundo vencedor de la jornada. Estaba claro que iba a haber pocas mayorías absolutas, pero hubo aún menos. Todas las comunidades autónomas tendrán que pasar por pactos. Algunos, parecen claros. Madrid, Murcia, La Rioja y Castilla y León tendrán un presidente del PP y Castilla-La Mancha, Extremadura, Asturias y Aragón, del PSOE. Eso, si Ciudadanos y Podemos aceptan ser previsibles. Podemos es consciente de que la experiencia indica los perjuicios de la pureza y dejar gobernar al PP, pero la experiencia de Ciudadanos es contraria. El CDS desapareció por convertirse en muleta popular, así que no siempre se tomarán la pastilla azul.

Estos resultados marcan una figura ascendente en el PP, Cristina Cifuentes, que sacó más votos en Madrid capital que Esperanza Aguirre con una campaña en contra de colectivos provida. Más traje chaqueta y menos peineta, parece deducirse. El modelo estadounidense está lejos, pero el inglés, no. El problema es que la figura más parecida a David Cameron, Albert Rivera, está en otro partido y tiene por delante unas elecciones, las catalanas, en las que también será la estrella.

Valencia y Baleares precisan de un acuerdo entre más fuerzas políticas que pondrá a prueba la aversión española al pacto y, en general, a confundir la discrepancia con ingobernabilidad. Cantabria y Canarias tendrán gobiernos regionalistas y, en Navarra, el arco iris tiene un invitado molesto, Bildu, que dificultará la negociación.

El diálogo será fundamental en los ayuntamientos, donde en 20 días se deben constituir los consistorios. Si no hay un candidato alternativo, el 13 de junio se proclamará alcalde al candidato de la lista más votada.

En los ayuntamientos, el desplome del PP es más contundente. En 2011, tuvo el 60% de los municipios de más de 50.000 habitantes. Tras los resultados de ayer, Málaga es la única capital de provincia donde pueden seguir gobernando y necesitarán el apoyo de Ciudadanos. En el resto, aunque en alguna son el partido más votado, pueden  perder la alcaldía a manos de una coalición alternativa. El día de la Marmota se ha acabado.

Boris

Lunes, 1 de Junio de 2015

Todo lo que deberían copiar los políticos españoles a Boris Johnson

(Publicado en GQ)

Agosto de 2012. El alcalde de Londres va a promocionar los Juegos que se están celebrando en su ciudad lanzándose por una tirolina con dos banderas británicas, una en cada mano. Ojo ahí. Por si no era algo bastante arriesgado, el mecanismo se para al llegar casi al final del recorrido. El alcalde, con casco, corbata y, recordemos, una banderita en cada mano, queda suspendido en el aire, una imagen demoledora. Es carne de latenight, de meme, de la versión inglesa de El Mundo Today; en resumen: el fin de cualquier carrera política. Pero el alcalde es Boris Johnson y el chiste lo hace él desde arriba. Risas. Al bajar, él es la estrella; se ríe de todo y las ancianas le hacen fotos con su móvil.

No traten de hacerlo en casa. Ni sin tirolina. Oyón. Ya está. No hay que decir nada más. Como diría el presidente Rajoy, la gente tiene ideas. Y, en campaña electoral, más, porque hay tiempo, medios y dinero para llevarlas a cabo. Todo ello con el objetivo de salir en la tele. Así, llegamos al vídeo de Oyón o a la propuesta de hacer batallas navales en el lago de la madrileña Casa de Campo del candidato del PSOE en Madrid o a la imitación de sus rivales del candidato de ERC por Barcelona. ¿Por qué a Boris le sale bien? El problema no son esos casos concretos, sino su aislamiento. Por mucho que cueste de entender, las ideas se trabajan, no se tienen.

La sobreexposición es un valor electoral. Hacer cosas insólitas, participar en programas de entretenimiento, romper el protocolo, en definitiva, salir en la tele y convertirse en famoso puede tener rendimiento electoral. A la hora de coger la papeleta, funciona el recuerdo de la imagen. Bush o Berlusconi son buenos ejemplos, pero hay más. Podemos usó el rostro de Pablo Iglesias en sus primeras elecciones y Barcelona en Comú lo hará el domingo con la de Ada Colau.

Boris Johnson, alcalde de Londres, es la sobreexposición en persona. Un tipo que se queda colgado sobre una tirolina, posa con animadoras, juega al tenis, hace boxeo, toca la batería, canta en el metro, baila, gesticuliza, imita, mete la pata con comentarios racistas, que después disipa apelando a su origen multicultural, o dice frases que aparentan ser lo primero que se le pasa por la cabeza como que si votas por un conservador, tu coche irá más rápido y tu novia tendrá una talla más de sujetador.

El tipo que dice eso es el que gestiona, y con aparente éxito, un presupuesto de 24.000 millones de euros y dirige una zona urbana cuya economía es un cuarto de la del Reino Unido. Es también un tipo que venció abrumadoramente en una encuesta de YouGov (2012) en la que se elegía al político vivo más respetado. Respetado, ojo, no famoso, ni simpático, ni con el que tomarías una cerveza, ni con el que te irías a ver la nueva de Mad Max. El resto de políticos británicos, Major, Blair o los Miliband, estaban en rojo (el segundo puesto fue para Margaret Thatcher, que ya no puede presentarse). Pero, ¿cómo lo peta?, ¿cómo logra salir triunfador de escenas que, para otros, serían demoledoras?, ¿cómo ser Boris?

El primer secreto es entender lo pop, donde los límites entre la alta y la baja cultura son difusos y pocas cosas permanecen más allá de unos días, con suerte. En la cultura pop, uno no se siente culpable por leer ‘50 sombras de Grey’ o bailar el ‘Gangnam Style’, a los que Boris concedía el título de obras culturales más importantes de 2012 por el cambio social que significaba, por ejemplo, ver a gente leyendo una obra sobre sado en el metro sin ocultar la tapa. No era una ocurrencia, sino un análisis provocativo y más lo primero que lo segundo. Entendía, quizá por su gran experiencia en los medios de comunicación, que la mente está cambiando: rapidez de reflejos, mucho ingenio y escasa memoria.

La cuestión es que no basta con un día, hay que entenderlo y creerlo o, al menos, creérselo. Hay que modelar un personaje y él, con sus mofletes y su pelo rubio alborotado es un icono reconocible estéticamente. Para completarlo, una combinación de lo nuevo y lo viejo, de la élite y lo popular.

Johnson es pura casta o, en Inglaterra, establishment; incluso, es descendiente, por línea extramatrimonial, del rey Jorge II. Tras vivir en Nueva York o Bruselas, estudió en Eton y Oxford, elitismo puro, donde disfrutó del rugby y las fiestas universitarias, y es capaz de hacer un monólogo con un trozo de ‘La Iliada’. Podría haber sido uno de los Monty Python.

Tomarse a broma ‘La Iliada y en serio’, ‘Cincuenta sombra de Grey’. Entender eso es la clave. Pese a su educación, no le importa aparecer en programas como ‘Top Gear’, un masculinista magazine de motor (a pesar de que es un apasionado defensor de la bici) o en una serie de televisión, fotografiarse en cualquier situación embarazosa o defender elementos de la cultura popular, como la citada danza de PSY. No es una concesión elitista, como la que podría hacer otro miembro del Partido Conservador con su biografía, su primo lejano, David Cameron, por ejemplo, con el que confesaba que había hecho el baile coreano. Es una escena que, para el primer ministro británico, sí sería demoledora.

Es algo que ya había hecho con mucho éxito George Bush. Perteneciente a una acomodada familia del Este de Estados Unidos, logró disfrazarse de ranchero tejano y presentarse como más cercano que los ‘estirados’ Gore y Kerry. En Italia, el multimillonario Berlusconi logró que la izquierda italiana se convirtiera en la élite que conspiraba contra el pueblo, representado por él. En la posmodernidad, todo es difuso.

Por supuesto, hay un equipo. Junto a Johnson está Lynton Crosby, cuya página de Wikipedia dice que es conocido como el mago de Oz o el Karl Rove australiano (Karl Rove era la mano del rey de George Bush y autor de sus agresivas campañas políticas). Crosby, que completa su fama oscura con un pasado en la industria tabaquera, trabajó en las dos campañas a la alcaldía de Londres y fue quien recomendó a Johnson evitar los medios políticos para centrarse en los programas de entretenimiento, donde su facilidad de réplica y su sentido del humor tendrían más cabida.

Hemos llegado a otra clave pop: el humor. Es una base de la cultura popular porque, como sostenía Jorge de Burgos en ‘El nombre de la rosa’: la risa acaba con el miedo y, sin miedo, no hay fe. En el pop, hay poca fe y nada intocable, gracias precisamente, a la ironía. Boris Johnson, colgado de la tirolina o con ‘La Iliada’, sabe convertirse en monologuista e, incluso, se ríe de sí mismo apropiándose de los ataques que le dedican, como bufón o simio; tiene fotos haciendo el gorila mejor que Melody.

No basta con un día, una idea o un vídeo. Hay que entender el mundo realmente existente y saber moverse en él, cosa que requiere inteligencia, preparación e ingenio. O rodearse de gente que sí lo entienda y dejarse aconsejar sin miedo. Crear un personaje no es fácil, sobre todo, porque las imposturas siempre fallan. Hay que confiar menos en las campañas, las filtraciones o los ataques y más en el trabajo, el conocimiento, la audacia y el humor. Y de todo ello, falta mucho en la política española.

Molar

Lunes, 1 de Junio de 2015

Por qué Manuela Carmena está molando tanto

(Publicado en GQ)

Si vives en Madrid, es probable que el sábado te acostaras con Esperanza Aguirre y que el domingo te hayas levantado con Manuela Carmena. Es decir, que la última imagen nítida que recuerdas del sábado noche sea la foto de Aguirre en el respaldo del taxi y que por la mañana, al mirar el móvil, te hayas encontrado con un tuit, o decenas de ellos, sobre Manuela Carmena. La candidata alternativa ya está empatada con la lideresa del PP con una campaña mucho más pequeña y basada en las redes. El domingo, #EfectoCarmena fue trendig topic hasta que llegaron los títulos deportivos.

En la lista de Carmena hay gente con la que es inevitable cruzarse en internet. Por ejemplo, Pablo Soto (@pabloMP2P), el creador de varios programas P2P, archienemigo de las discográficas y multidemandado por la SGAE. Y vencedor de todos ellos. También, Jorge García Castaño (@jorgegcastano), exconcejal de IU y tuitstar político o Guillermo Zapata (@casiopeaexpres), realizador de ‘Lo que tú quieras oír’, ese corto del contestador, que seguro que viste porque es la pieza de ficción en español con más descargas de la historia en youtube. Zapata también mantiene una columna llamada ‘Crónicas del Hype’. Hype son cosas que molan.

Quizás ellos le han explicado la importancia de la viralidad, algo que ha conseguido varias veces en campaña respondiendo a su rival, Esperanza Aguirre, una interacción directa poco frecuente en la política española. Es lo que se conoce como un ‘Zas’. También han proliferado sus memes, vestida de Catwoman o abrazando a un oso; la mayoría de ellos han salido de Movimiento de Liberación Gráfica de Madrid (MLGM), del que forman parte creadores como Aberto Nanclares (Basurama) o Javier Larrauri, pero el domingo se unieron cientos de artistas con el hashtag #madridconmanuela, llenando la red de todo tipo de retratos y diseños. Una señora de 71 años se ha convertido en un icono pop cada vez más reconocible.

Es imposible controlar la viralidad negativa, pero Carmena ha evitado situaciones comprometidas, como las del candidato del PSOE, o con posibilidad de ser ridiculizadas, como ese paseo en bicicleta ‘Gangnam Style’ de Aguirre con Rajoy y Cifuentes.

Seguramente, ahí esté la clave que nos explicará, en unos meses, algún estudio de alguna universidad. No basta con gastar mucho dinero o tener muchos seguidores en las redes, como quien acumulaba cromos en el patio, sino que tienen que ser la gente adecuada, las personas capaces de influir y hacer que algo mole. Y Carmena tiene mucho a su favor para conseguirlo.

Lo más importante es que es nueva y no lo es. Si uno consigue poner de moda algo antiguo, lo peta. Ahí está la barba, el gintonic o los superhéroes. El desafío de la campaña de Aguirre era el mismo: conseguir ser lo viejo y lo nuevo, y hasta hace unos días, lo estaba logrando. Encarnaba la estabilidad frente a la incertidumbre y su estilo desenvuelto contrastaba con la grisura de Ana Botella. Sin embargo, las encuestas que le daban como ganadora hicieron que mucha gente conociera que se presentaba otra candidata.

Carmena no es nueva y sus más de 70 años evitan uno de los factores que limitan a los nuevos partidos: el miedo. Ay, ay, ay, a ver qué van a hacer. No se va a comer a las niñas de los colegios de monjas y se parece más a una reencarnación de Tierno Galván que a un revolucionario bolivariano.

Apareció en la escena pública durante en franquismo, como abogada laboralista y, por una casualidad, se libró de la Matanza de Atocha. Ya como jueza, luchó contra la pequeña corrupción de los juzgados, los pequeños sobornos conocidos como astillas. Después, Premio de Derechos Humanos, vocal del Consejo General del Poder Judicial, relatora de Naciones Unidas y, hace años, dejó su jubilación para montar una empresa que ayudase a la reintegración de exreclusas.

Pero toda esa biografía sólo era conocida por la gente más politizada. Para la mayoría, es nueva; todos esos datos son desconocidos y molan. Se admira que alguien con ese prestigio acumulado entre en un terreno tan enfangado como la política y es una admiración intergeneracional, vale para los que se quedaron en la movida, para los indies y para los hipsters.

Además, cuando la gente está harta de los partidos, Carmena se presenta por uno nuevo (Ahora Madrid), que es un poco Podemos, pero no es para nada Podemos, como ella se encarga de recordar. En su lista, está Rita Maestre, de la dirección del partido de Pablo Iglesias, pero también Marta Higueras, que perteneció al gobierno del socialista Patxi López; Inés Sabanés, del partido ecologista Equo o Mauricio Valiente, ganador de las primarias de IU. También, gente sin actividad política previa, como Nacho Murgui, presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos o los 15M Soto y Zapata.

Y hay un elemento más que se ha terminado de configurar este fin de semana: el relato. Siempre ordenamos las cosas para que parezca que tienen un principio, un fin y, sobre todo, una razón de ser. Las encuestas nos ofrecen una escena de combate final. Además, para la gente de izquierdas, o progresista o favorable al cambio, Esperanza Aguirre es el mejor supervillano posible. Su estilo directo y su lucha por la ideología, la han convertido en alguien que concentra todo el cabreo de los que no son suyos, más que Rajoy o, incluso, Aznar. No es Joker o Loki, que pueden parecer simpáticos, sino el mal, como Voldemort o Sauron.

Esta semana, los candidatos al ayuntamiento de Madrid tendrán un ‘Street Fighter’, todos contra todos, 15 debates en tres días. Era una idea del equipo de Aguirre que beneficiaría su esgrima verbal y sus reflejos televisivos, además de sacar la campaña de la calle. Sin embargo, el Aguirre-Carmena del 19 centrará toda la expectación. Sus equipos pelearan en las redes por quién logra imponer su relato: la estabilidad que ha sorteado la crisis frente a la incertidumbre o la posibilidad de una nueva movida que acabe con los años de plomo.

No habrá Ocean’s Fifteen

Viernes, 29 de Mayo de 2015

Publica hoy El Mundo:

El Mundo

La Vanguardia ya nos informó hace nueve meses de que la simulación del proceso soberanista estaba agotada (el proceso, no, pero precisa de otra generación). La hegemonía cultural de la cohesión nacional mostraba síntomas de agotamiento y era cuestionada por una nueva formación, Guanyem. La gente estaba descubriendo que Godó, Agbar o La Caixa (o Pujol) no pertenecían a su colectivo; mejor dicho, que ellos no pertenecían al suyo. Ni lo harían nunca. Ni dentro de un mismo estado.

Decía La Vanguardia:

El soberanismo catalán no romperá España y puede que este canalizando pasiones reactivas que, en su ausencia, habrían tomado otras formas y contenidos.

Recuerdo estos días el comentario que me hizo, hace dos años, un diplomático europeo recién llegado a Madrid: “España me sorprende. La cuestión territorial se ha convertido en un condensador tan potente de las tensiones internas, que ustedes casi no discuten de otra cosa. Si ese condensador estallase sería peligrosísimo, pero la mayoría de los españoles, incluidos los catalanes, son conscientes de que no debe estallar, de manera que acaba actuando de válvula de seguridad”. Creo que es una reflexión a tener en cuenta.

La situación política en Catalunya enerva los ánimos, tensa los nervios, excita las tertulias, anima las sobremesas, permite soñar en voz alta y evita que se hable de otros asuntos con equivalente pasión e intensidad.

Ya no podemos entretener más al personal, decía la CEDA catalana. Hicimos Ocean’s Twelve, Ocean’s Thirteen y Ocean’s Fourteen, pero la gente se está dando cuenta de que, sin médicos, se muere.

No podemos seguir así. Y aún no ha empezado.

PD: Owen Jones lo explica muy bien en El Establishment. No es liberalismo. No hay libertad de mercado, ni iniciativa privada. Son mercados cautivos donde las corporaciones precisan de la asistencia del estado, indirecta o directa. Se cuestiona el estado del bienestar porque esas corporaciones luchan con la sociedad por los mismos recursos.

Casa de cardos (Esperanza Aguirre sabe que no lees)

Miércoles, 13 de Mayo de 2015

Hace un par de días:

La presidenta del PP de Madrid y candidata a la Alcaldía, Esperanza Aguirre, ha avanzado este lunes que está estudiando la posibilidad de implantar servicio de wifi gratuito en toda la ciudad de Madrid. […] La cabeza de cartel a la Alcaldía de Madrid ha significado que le gustaría «muchísimo» esa posibilidad que ya existe en otras ciudad europeas, aunque todas ellas más pequeñas de Madrid, según ha recalcado. «Me gustaría que el wifi pudiera estar en toda la ciudad», ha recalcado Aguirre. (ABC)

No sé si gustaría muchísimo, pero a Telefónica, Vodafone y Orange, no. Por eso, las operadoras fueron a la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones hace cinco años para exponer los casos de ayuntamientos, como el de Málaga, que tenían el proyecto de ofrecer wifi gratis. La CMT admitió que las administraciones puedan ofrecer este servicio, pero con muchas condiciones, como la velocidad: 256 kb/seg. Creo que era la velocidad del primer router que tuve en 1997.

Esperanza Aguirre sabe que ha prometido algo que da votos, pero que no puede cumplir. Esa era la idea: un titular chulo, que no se puede rebatir porque la explicación es un poco coñazo. Nadie lee. Sólo queda el titular. Joder, que la Espe va a dar wifi gratis.
También, hace un par de días:

Barcelona en Comú (BC) ha lanzado este lunes una propuesta con la que aspira a promover, si logra la alcaldía, el comercio de la capital catalana: crear una moneda local. […] El Ayuntamiento podría así, concreta el programa, pagar parte de las subvenciones en moneda local, así como parte de las retribuciones de los empleados públicos. Además, los créditos y microcréditos concedidos a empresas también podrían suministrar en moneda local. El consistorio barcelonés pagaría a los proveedores que así lo deseen con la nueva moneda, y también podrían realizarse con esta diversos pagos como las tasas. (El Periódico)

Vaya movida. Desconozco, como casi todo el mundo, cómo funciona esto de la moneda local, pero no debe de ser una gilipollez cuando lo tienen Bristol o Nantes. Pero es una mala jugada politica por lo mismo: nadie lee. Es algo complejo de explicar y muy fácil de ridiculizar: van a pagar en colaus. Algo que incide en el marco de “los nuevos partidos no saben lo que quieren”. Además, potencia el factor miedo. El Economista tituló desinformativamente: Colau propone crear una moneda local para Barcelona y pagar con ella parte de la nómina de los ‘funcionarios’. Proveedores, funcionarios, uhhhh, que os pagarán en bolívares.

Nadie lee. Antes de comenzar una campaña, hay que tener en cuenta este dato.

Ilusión óptica

Viernes, 24 de Abril de 2015

Son dos encuestas sobre la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid. El bloque bipartidista apenas se ha movido en el año que va de una a otra.
encuestas

Conjuntos vacíos

Lunes, 6 de Abril de 2015

Desde hace años, repito que hay mensajes como “los inmigrantes tienen la culpa” que estaban esperando un emisor. Pues bien, se va definiendo.

Ciudadanos propone un cheque de formación de 1.200 euros para “los españoles en paro”

Es decir, un cheque de la misma cantidad, lo mismo para Luis Bárcenas que para los de Everest. Es decir, un cheque que no depende de la cotización previa ni de la necesidad. Es decir, un cheque que elimina los derechos que da el trabajo y los sustituye por el privilegio de la nacionalidad.

Una propuesta oportunista e irrealizable, propia de la trayectoria de Ciudadanos, que busca apropiarse de esos mensajes que estaban esperando un emisor para ocupar espacios.

España no ha virado a la izquierda, ni a la moralidad, ni ha recapacitado los casi cinco siglos de Contrarreforma. España ha virado a la precariedad o la miseria; a la indignación o el cabreo. Y esos son conjuntos vacíos que están esperando que alguien los llene.

Un colega es un colega y Navidad es Navidad

Miércoles, 25 de Febrero de 2015

Hace cinco meses, Pablo Abejas fue cesado como director general de Economía de la Comunidad de Madrid. Abejas, miembro, y presidente, de la Comisión de Control de Cajamadrid, había gastado una media de 35.200 euros en los siete años con su tarjeta opaca en los años locos (hoteles, restaurantes, bares de copas, chiringuitos de playa, estaciones de esquí, campos de golf, plazas de toros, peluquerías, tiendas de ropa y de muebles o viajes).

En su cese, Abejas se presentó como “víctima” y sostuvo que “era práctica habitual en la caja y en las empresas en general, nada hubo de irregular o ilegal en ello”. Y tenía razón. No se fue por moralidad, sino por cosas tan españolas como la envidia o el oportunismo. Y, pena de país, nadie valoró la extraordinaria capacidad de alguien capaz de pagar con tarjeta en un chiringuito de playa.

La corrupción es historia de España. Nada nuevo. La Contrarreforma estableció la fe por delante de la ciencia, la apariencia pública por encima de la moral personal, el enriquecimiento por encima del trabajo o lo personal (los contactos) por encima de lo general (la ley). Y de ahí ha venido su salvación. El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, lo ha recolocado como consejero de la empresa pública Madrid Activa.

La recolocación se hizo sin publicidad alguna. Su nombramiento sólo figura en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme) del miércoles 24 de diciembre (en Nochebuena, qué hermoso) de 2014 y ni siquiera aparece en la vistosa página web de la empresa pública, presidida asimismo por Fernando Bastarreche. Los gobernantes, como recordaba esta mañana Lluís Orriols sobre Rita Barberá, son responsabilidad de los votantes.

PD: No tengo claro que nos merezcamos otros gobernantes. Ojalá. Los que dicen que hay que pisar la calle deberían pisar la calle. No los actos de confluencia, las asambleas, las manifestaciones o los actos reivindicativos. No porque haya mucha gente es la calle. Hay que pisar la calle, la que no nos gusta, a pelo.

PD2: Los merezcamos o no, lo más probable es que Pablo Abejas se quede sin trabajo el próximo verano. Habrá muchos abejas, muchos carromeros sin trabajo y acostumbrados a un alto nivel de vida. En otoño, habrá muchos indignados de derechas. Ojalá logre encauzarlos Cuidadanos y no sea al revés.


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