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España, Resort y Maquila

Martes, 30 de Abril de 2013

Esta noticia de ABC:

Telefónica, ONO y Jazztel han decidido volver a traer a España todos sus centros de atención telefónica («call centers») que sacaron al exterior hace aproximadamente una década

Piensen en ella cuando algunos datos del paro mejoren.
Me ha hecho recordar este texto de hace más de un año:

Entre el Resort y la Maquila
La reforma laboral no creará empleo por sí misma, dicen. Claro, porque no es una ley para la crisis, sino para la recuperación. No es un conjunto de medidas para solucionar los problemas actuales del mercado de trabajo, sino para precarizar el empleo cuando la economía se reactive. La cuestión es si el sistema económico español, tradicionalmente basado en el consumo interno, podrá soportar esta precarización o si evolucionaremos a otra cosa. Por ejemplo, a una variante del sistema mexicano: centros turísticos tipo resort, fábricas tipo maquiladoras para la exportación y, claro, delincuencia organizada, corrupción institucional y amplias capas de miseria.

Y me ha recordado este mapa:

Mexico

Política

Lunes, 29 de Abril de 2013

En la primavera de 2007, algunas decenas de miles de estadounidenses comenzaron a tener problemas para pagar sus hipotecas y usaron la posibilidad de la dación en pago para entregar las llaves de sus casas. Seis años después, el Sur de Europa está condenado a una depresión cuyo alcande se desconoce. España, por ejemplo, tiene más de seis millones de parados, decenas de miles de ciudadanos están en la calle porque no pueden pagar sus hipotecas y ha suicidado su tejido financiero como paso previo para su desindustrialización.

¿Cómo coño ha podido pasar? Globalización, política neoliberal, ladrillazo, exceso de crédito, problemas estructurales, ausencia de reformas, etc. Suelen utilizarse muchas palabras que colocan los hechos en el ámbito de lo inevitable o de lo conspirativo y se deja una de lado: política.

La crisis, iniciada en EEUU hace seis años, está arrasando con el Sur de Europa por decisiones políticas concretas en momentos concretos. No ha sido un proceso inevitable, ni tampoco algo preparado. Personas concretas en días concretos tomaron decisiones concretas por motivos concretos que modificaron el alcance y la geografía de la crisis hasta llegar al punto en el que estamos. El Sur de Europa tenía problemas, muchos, pero no eran peores que los de otras zonas del mundo. Su única debilidad ha sido política. Por expresarlo con más precisión, la fortaleza de los demás ha sido política.

Los primeros reportajes sobre la crisis subprime estadounidense llegaron durante el verano de 2007 (cuando aquí debatíamos sobre las actas de ETA y el cheque-bebé) y se referían a las entidades especializadas en la concesión de hipotecas. El tsunami tardó un año en formarse pasó de ser solo hipotecario a afectar a todos el sistema financiero anglosajón a través de los productos derivados.

Este proceso ha sido expllicado muchas veces y lo único interesante es señalar que no fue producto del liberalismo, ni del capitalismo, ni de la globalización, sino de una evolución de estos tres conceptos hacia otro modelo que está por definir: el estado corporativo. El sistema productivo regional en el que se basaba en capitalismo ha sido sustituido por una industria financiera globalizada que subordina a la estructura estatal limitada a sus fronteras. Esa industria financiera, que emplea el sistema de cártel, se basa en la especulación directa, llamada creación de valor, y no es enemiga del estado, como el liberalismo, porque necesita de sus recursos para mutualizar sus pérdidas periódicas.

Eso fue lo que sucedió en 2008. La industria financiera había comercializado, entre otros productos, titulizaciones hipotecarias. Cuando esas decenas de miles de estadounidenses dejaron de pagar, comenzó el efecto dominó; de las entidades que habían concedido las hipotecas a las que las habían comercializado a través de productos financieros. Fue la segunda vida de la crisis, la de los activos tóxicos. Afectó primero a EEUU; casi inmediatamente, a Reino Unido; siguió por los sistemas financieros globalizados (Irlanda o Islandia) y, por último, a los países ahorradores europeos (Benelux, Alemania, Austria y la zona nórdica).

El dinero desapareció. Las entidades financieras descubrieron que los apuntes contables que salían en sus ordenadores valían menos que la placa base. En todos esos países, o sistemas regionales, los gobiernos, decidieron mutualizar las pérdidas del sistema financiero a causa de las terribles consecuencias de no hacerlo anunciadas por el propio sistema financiero (directamente, o a través de organismos, instituciones, consultorías o universidades). Además, entre el dinero desaparecido, había depósitos o pensiones y nadie quería un problema social que se pudiera solucionar poniendo dinero sobre la mesa. Se habló de la refundación del capitalismo, de la recuperación de los controles y del fin de los paraísos fiscales. No se hizo nada. El único objetivo compartido era “joder al vecino“; es decir, que otro se quedara con la crisis.

En Europa, la profundidad del agujero provocó la movilización de mecanismos de rescate que llegaron a alcanzar 1′6 billones de euros. En ocasiones, acuaron los gobierno; en otras, el BCE solo o en combinación con la Reserva federal o el Banco de Inglaterra. Se decía que era eso o el caos. Lo interesante es que todo ese dinero se puso en la mesa sin intervención, ni mecanismos de control, ni quitas a los depositantes. Se llamo acción combinada, fondo de solidaridad o escudo del euro. En otoño de 2008, cuando los bancos holandeses estaban en quiebra y España, según consenso generalizado, tenía el mejor sistema financiero de Europa, no había troika, ni memorandos. Entonces, se decía que era un problema común.

Los países mediterráneos podían haber pedido la intervención del derrochador Benelux, un grupo de países con un sistema financiero desmesurado. También, haber forzado una quita para los ahorradores, relevado presidentes o modificado la constitución. No se hizo porque no hubo voluntad política de hacerlo. Era algo que no le encajaba a nadie; decisiones que pertenecían al grupo de cosas que no se pueden hacer.

La mutualización provocó que los problemas del sector privado pasasen al público y, por ejemplo, la deuda alemana pasó del 64,9% del PIB en 2007 al 83,2% del PIB en 2010. Nadie dentro del Eurogrupo planteó entonces intervenciones o poner límites a las cifras.

Merece la pena detenerse en Alemania, un país con más de 2.000 entidades financieras. Además de los grandes bancos, hay 400 cajas de ahorros, 7 bancos estatales de los länder (Landesbanken), 1.200 de los llamados bancos populares (Volksbanken) y cooperativas (Genossenschaftsbanken). Las 2.000 entidades, captadoras de depósitos y fondos de pensiones, invirtieron en todo tipo de productos; desde cédulas hipotecarias estadounidenses, españolas o húngaras; activos tóxicos anglosajones, bálticos o islandeses o deuda pública de toda Europa.

Ha habido muchas bankias alemanas. Hypo Real Estate fue rescatado con más de 100.000 millones de euros y en 2009 fue nacionalizado en un 90%; el Industriebank (IKB), con 10.000 millones de euros; el Dresdner Bank, segunda entidad del país, quebró y fue absorbido por el Commerzbank, que a su vez recibió un rescate de 100.000 millones. Según un informe del supervisor financiero alemán, filtrado en 2009, los activos tóxicos del país en 2009 eran de 800.000 millones.

Las 2.000 entidades financiaron fiestas por todo el mundo; de California a Letonia; de Islandia a Canarias. California e Islandia optaron por sistemas, directos o indirectos, de impago (quiebras, reestructuraciones, quitas etc.). Quedaban el Sur y el Este.

El dos de marzo de 2009, nueve países del Este de Europa (Chequia, Eslovaquia, Hungría, Rumanía, Bulgaria, Polonia, Estonia, Letonia y Lituania) solicitaron mercanismos de ayuda a la UE en una cumbre de urgencia convocada por el presidente checo, Topolanek. Todos estos países habían tenido su propia burbuja financiera (e inmobiliaria) financiada con dinero centroeuropeo, Austria, Alemania y Benelux, y estaban optando por otro método de impago: la devaluación de la moneda. Entre el uno de enero de 2009 y el 20 de marzo, el Florint húngaro cedió un 8,74; el Zloty polaco, un 6,78. Si alguien tenía algo en florines, como deduda pública o cédulas hipotecarias, en esos tres meses tenía casi un 10% menos.

La UE se negó inicialmente a la petición, pero cedió en menos de un mes por el riesgo de castillo de naipes. Los bancos belgas, ya muy tocados, tenían una exposición crediticia en Europa central y del Este, así­ como en Turquí­a, de una tercera parte de su PIB. Austria, 216.000 millones, poco menos de su PIB. El 21 de marzo, se decidió la movilización de 50.000 millones para las economías del Este. De nuevo, sin intervención, ni mecanismos de control. Los países del Sur podrían haber vetado esta partida o haber exigido algo a cambio a los países ahorradores. No sucedió así.

En verano de 2009, se pusieron en marcha las pruebas de esfuerzo de la banca europea, de las que Alemania excluyó a la práctica totalidad de sus entidades. Solo permitió el examen de sus grandes bancos. Nadie dijo nada. Ni siquiera cuando, ese año, se filtró un informe del supervisor alemán que situaba en 800.000 millones de euros los activos tóxicos dentro del sistema financiero. Activos tóxicos quiere decir que no sabes lo que tiene, pero es muy probable que no tengas nada.

En España, se hablaba del estallido de la burbuja del ladrillo y de los problemas que comenzaban a tener las cajas, con muchos activos inmobiliarios sobrevalorados. Se hablaba de España, mucho en Reino Unido, donde las empresas españolas habían invertido mucho, aunque la situación era mucho menos peligrosa que en Europa Central. El gobierno español decidió reestructurar el sistema financiero uniendo esas entidades en nuevos bancos, más débiles, a los que sometió a exposición.

Y llegamos a otoño de 2009. El nuevo gobierno griego informó de la manipulación de sus cuentas. Goldman Sachs había asesorado a Grecia para ocultar su deuda. La cantidad solicitada era pequeña comparada con las que se habían movido, pero la UE no repitió el esquema de la ayuda al Este, ni el de la banca de países ahorradores porque se ofrecía a ese grupo la posibilidad de transformar una crisis de activos tóxicos en una de deuda pública. Eso fue lo que sucedió.

Los gobiernos de los países ahorradores, Alemania, Austria, Finlandia y el Benelux, con la ayuda de Francia, optaron por “joder al vecino” del Sur. Se dilató la ayuda, se exageró el problema, los bancos de los países ahorradores apostaron contra Grecia y el resto de países del Sur para hinchar los intereses y el presidente de Goldman Sachs Europa, responsable de la manipulación de las cuentas, fue nombrado presidente del BCE. Alemania, Austria, Finlandia y el Benelux, con la ayuda de Francia, comenzaron un plan que podía poner en riesgo al euro (aún está) para salvarse ellos mismos. Lo extraño fue que el resto aceptara su suicidio con tanta sumisión.

La situación de Grecia se dejó pudrir políticamente para que afectara al resto de la periferia mediterránea, Portugal, Italia y España. Todos esos países tenían problemas, pero eran bastante menores que los del Norte (activos tóxicos y hundimiento del Este); bastaba con poner el foco sobre ellos. De todas las zonas donde los países ahorradores habían financiado fiestas, el sistema financiero anglo-sajón, los sistemas financieros globalizados y el Este habían optado por sistemas de impago. El único que podía responder era el Sur de Europa.

Tras meses y meses de discusiones, cumbres, reuniones, planes de ajuste y llamadas de auxilio en los que solo se hablaba de los PIGS (Portugal, Italia, Grecia y España), el 25 de marzo de 2010 Francia y Alemania acordaron un plan para rescatar las finanzas griegas. Seis meses en ayudar a un país de la zona euro; la ayuda al Este había tardado 19 días. El plan griego tenía mucho menos dinero, la participación de otros actores, como el FMI, intervención política, mecanismos del control y condiciones que condenaban a Grecia al desastre. Que Alemania invadiese Grecia, que el Norte ahorrador interviniese en el Sur perezoso y derrochador sí era algo admisible. Era algo que se podía hacer.

Los países mediterráneos no resistieron y el plan funcionó. Mientras el Sur se freía en medio de tensiones de deuda, Alemania (el país y su sistema financiero) se financiaba a costes, incluso, negativos y tenía cifras récord de empleo (una situación con todo el aspecto de ser una futura burbuja). La sumisión mediterránea permitía a Alemania establecer normas para garantizar el hundimiento económico de la Periferia, como las políticas de austeridad.

Por ejemplo, el 23 de octubre de 2011, la UE admitía que los activos tóxicos, los que los países del Norte habían adquirido (recordemos, 800.000 millones de euros en el sistema financiero alemán, según su supervisor), pudieran valorarse al 100% en la contabilidad, mientras que se recortaba el valor de la deuda soberana periférica, que era la base de la banca periférica. El rescate del renovado sistema financiero español se convertía en inevitable. Y así sucedió.

La red descentralizada de cajas, músculo de un país basado en la pequeña empresa, se convirtió en oligopolístico, atrofiando la economía. En 2008, teníamos 49 bancos y 45 cajas de ahorros en España. Ahora, hay tres (Santander, BBVA y Caixabank) con un 70% de cuota de mercado. Las primeras decisiones del nuevo gobierno, subidas de impuestos, recortes, reforma laboral y mutualización de la deuda, aseguraron que la crisis económica evolucionara a depresión, que es en el punto donde estamos.

Los países ahorradores, ya con el timón, siguen forzando el suicidio del Sur para salvarse. El pasado 17 de abril, Alemania ha vuelto a lograr condiciones especiales para su sistema financiero y está reclamando al BCE una subida de tipos, beneficiosa para controlar su inflación, pero desastrosa para la mayor parte de la UE.

Sin embargo, el problema sigue ahí. Los activos tóxicos no han desaparecido y siguen provocando problemas. Holanda nacionalizó en febrero el cuarto banco del país, SNS Reaal y, en noviembre de 2012, Francia y Bélgica aportaron 5.500 millones a Dexia, ya que sus fondos se habían desvanecido (de 19.200 millones a 2.700 millones entre 2010 y 2011). Era la tercera vez que esta entidad estaba al borde de la quiebra.

El problema sigue ahí. En 2011, el volumen de los activos de los bancos privados europeos era 3,5 veces el PIB de los 27 países miembros de la Unión Europea. La deuda tenía una hipertrofia similar. En Reino Unido, las deudas del sector financiero británico son 11 veces el PIB. Según el Consejo de Estabilidad Financiera, la actividad fuera de balance del sector financiero de la zona euro era de 22 billones de euros.

Es probable que la crisis tenga una nueva reencarnación en la que los activos tóxicos recuperen protagonismo. La chispa puede ser, precisamente, el parón económico provocado por la depresión del Sur y el pinchazo de la burbuja de la deuda pública de los países ahorradores. El nivel de maniobra de los estados será mucho menor y habrá un factor social importante. Una proyección razonable, nada alarmista, incluye problemas en el Centro y el Norte con los grupos de inmigrantes (por ejemplo, españoles, cierre de fronteras, radicalización de la política y aparición de formas blandas de totalitarismo. Sería la evolución lógica del estado corporativo.

Pero las proyecciones pueden esfumarse en cualquier momento mediante acciones políticas concretas en momentos concretos. Por ejemplo, la reestructuración del sistema financiero euro en entidades de tamaño limitado, el reestablecimiento de controles exhaustivos y el cierre de fronteras a operaciones financieras de fuera de la zona euro. Por ejemplo, la aplicación de sistemas de impago sobre la deuda pública y la creación de fondos para el crecimiento económico. Claro que se puede hacer; los últimos seis años han abierto mucho el espectro de lo posible. Otra cosa es que no se quiera.

Esa sigue siendo la clave. Todo se cambiará mediante la política y, previamente, mediante la acción intelectual. No ha habido nada inevitable, ni ha sido una conspiración. No se trata de grupos coordinados que tienen un plan establecido, sino personas que van tomando decisiones. El objetivo tiene que ser sustituirlas para tomar otras decisiones y, sin política, sin acción intelectual, no se logrará nunca.

Del músculo a la barriga

Miércoles, 24 de Abril de 2013

Leo que Santander, BBVA y Caixabank tendrán una cuota de negocio del 70%. En 2008, recordemos, había 49 bancos y 45 cajas de ahorros. De la red, del músculo, al oligopolio, a la barriga.

PD: Y lo que más me llama la atención es que ninguno de los tres se fundó en Madrid.

Un circo de tres pistas

Miércoles, 13 de Febrero de 2013

Hoy se espera la primera manifestación de tertulianos y columnistas frente a la sede del PP. Francisco Marhuenda, director de La Razón, leerá un comunicado en el que se explicarán los problemas de cambiar todos los textos del diario a horas intempestivas para adaptarse a los cambios de la formación conservadora. “Necesitamos las consignas claras antes de las doce del mediodía”, señaló el director de ABC, Bieto Rubido, “porque hay columnistas a los que es complicado encontar después de comer”. No quiso aportar nombres.

Rubido recordó los casos Sepúlveda, la ILP contra los deshauicios, tasas judiciales o Bárcenas. En el primer caso, el secretario de organización del PP, Carlos Floriano, compareció en rueda de prensa para señalar que era imposible despedir al exalcalde de Pozuelo de Alarcón y exmarido de lal ministra de Sanidad, Ana Mato. “No se puede echar a un funcionario del partido”, indicó Floriano, un concepto que parecía más propio de la calle Pionyang que de la calle Génova. Unos días después, la secretaria general del PP, como en un circo de tres pistas, hizo posible lo imposible, y anunció el despido de Sepúlveda. “Nadie pensó en los medios que habíamos defendido las tesis de Floriano”, señaló Marhuenda, “que acumulamos una gran cantidad de artículos”. El director de la Razón señaló que, en ese caso concreto, los artículos pueden permanecer en stock por si, al final, no lo han despedido. Ya sucedió con Bárcenas, indicó Rubido, o no, puntualizó.

La gota que colmó la paciencia de los tertulianos fue el supermartes de ayer. Toda la prensa de la CEDA defendía la no admisión a trámites de la ILP sobre los deshaucio con argumentos tan pizpiretos como los de Vicente Martínez Pujalte, portavoz en la comisión de Economía, que indicó por la mañana en la SER que el PP iba a rechazar la ILP porque “nuestra propuesta es muy similar”. En el PP de Rajoy, como en el País de Oz, todo es posible, pero hasta ahora nadie en ese partido ha defendido la dación en pago retroactiva, el alquiler social o la creación de un parque de viviendas públicas. Por la tarde, el portavoz Alfonso Alonso, que había defendido la no admisión, anunció la admisión. “Tuvimos que retirar todos los artículos que apoyaban al partido pasadas las seis de la tarde”, indicó Marhuenda. “Lo mismo sucedió con las tasas”, añadió Rubido, “aunque hemos podido guardar todos los que insultan a la Plataforma de Afectados porque prevemos que podremos reciclarlas”.

¿Quieres pertenecer a IloveIU?

Jueves, 7 de Febrero de 2013

En IloveIU queremos ser más.

Entendemos que un agregador ha de ser una herramienta viva y por ello iniciamos esta etapa con una renovación de blogs.

¿Cuales son los requisitos para que tu blog aparezca en iloveIU?. Los siguientes:

Ser militante o simpatizante de IU o pertenezcan a su entorno.
Tener un blog en activo con una antigüedad mínima de tres meses y que sea actualizado con una frecuencia de, como mínimo, dos post al trimestre.
Si estás interesado y quieres que tu blog esté en iloveIU mándanos un correo electrónico a iloveiu.org@gmail.com y te damos más detalles.

Pd: Por aclarar ante la duda: IloveIU es un agregador dirigido a simpatizantes y militantes de IU y su entorno. No va dirigido ni a sus asambleas ni a los partidos que puedan conformarla.

Saludos.

Política antipersona

Miércoles, 30 de Enero de 2013

Hace algunos meses, José María Lassalle, secretario de estado de Cultura, publicó un magnífico artículo titulado Antipolítica y multitud donde alertaba de los peligros populistas de la antipolítica. Era una pena que sus sólidos argumentos flaquearan por estar cimentados en un partidismo, más visible en los silencios que en las menciones. Buscando alertar sobre los perjuicios de la antipolítica, el artículo se convertía en parte de ella. Sus silencios reforzaban el muro de impunidad e irresponsabilidad, la base de la desafección política. La antipolítica no nace en el exterior, sino dentro. Todos los regímenes se cuartean por lo que sucede dentro, no por el acoso exterior.

Ayer, el filósofo Daniel Innerarity publicaba otro gran artículo que flaqueaba por silencios parecidos y, también, por las menciones. Entre otras cosas decía:

Cabe destacar entre las expresiones de nuestro malestar la performance de rodear el Congreso, un gesto que tiene menos sentido que la vieja ley británica que prohibía a los representantes morir en el edificio del Parlamento. ¿No habría que rodear más bien al resto del mundo —especialmente a los poderes económicos o mediáticos— para que el Parlamento ejerciera las funciones que esperamos de él en una sociedad democrática?

¿Es lo mismo? Diría que no, que los poderes económicos y mediáticos son privados y el Parlamento, público, pero puede que esté equivocado y ya estemos en el Estado Corporativo. Hemos tirado la puerta giratoria para que sea más cómodo el tránsito entre lo público y lo privado.

También decía:

La pregunta que yo me hago es cómo pueden encontrarse todavía candidatos para una actividad tan vilipendiada, dura, competitiva, discontinua, escrutada y poco comprendida.

La historia de Ángel Carromero es ejemplar. Desde los 23 años, es cargo de confianza del Ayuntamiento de Madrid. Sus ingresos rondan los 50.000 euros al año. Más que un médico o un profesor universitario. Su repatriación tardó medio año, cuando la media que tienen que esperar los presos españoles en el extranjero es de dos años. Durante su estancia en prisión con condena firme, el Ayuntamiento siguió ingresando su sueldo. El Ayuntamiento de Madrid gasta 10 millones al año en más de 200 cargos de confianza elegidos. Esa cantidad equivale prácticamente a lo que el Ayuntamiento gastará en 2013 en fomentar la creación de nuevas empresas, y supone casi el doble de lo que se dedicará a los museos municipales o a ayudar a buscar empleo a los 254.700 parados de la capital.

Creo que Innerarity ya tiene su respuesta. Dame pan y dime tonto es un fundamento moral con larga tradición en España.

Y llegamos al meollo, la desafección.

A lo que estamos aludiendo cuando tomamos nota de la desafección política es a la crítica hacia cualquiera que esté desempeñando esa tarea (“todos son iguales”, etcétera) y aquí el problema adquiere una naturaleza más grave. […] En cualquier democracia asentada hay multitud de representantes políticos que realizan honradamente su trabajo, pero solo es noticia la corrupción de algunos.

La generalización no se hace desde fuera, sino desde dentro. Unos son corruptos, pero los demás callan y, cuando la corrupción es noticia, los partidos se dividen entre los que defienden numantinamente al corrupto y los que optan por el silencio. La aquiescencia interior es granítica. Todo el mundo asume que, en la política, puede haber el porcentaje de delincuentes, lo que es extraordinario es la creación de una zona de impunidad, una red a la que nunca le pasa nada.

Cuando hace varios años salió la trama Gürtel, no hubo nadie importante dentro del PP que dijera esto es una vergüenza y todo el que haya cogido dinero tiene que dimitir. Nadie. Unos se unieron a la teoría de la conspiración de la secretaria general y otros, como Lassalle, optaron por el silencio; cómplice, como suelen ser los silencios. Cuando hace algunos días estalló el caso Bárcenas, tampoco nadie optó por la autocrítica. Tampoco ha habido respuesta de la Fiscalía o de la Policía. Y eso es lo que se señala desde fuera y, por eso, se generaliza.

Es obvio que la desafección aumenta por la situación de crisis. Hace años, todo el personal disfrutaba del dinero producto de la ausencia de control y, con perdón, moral. Ahora, que ese modelo ha quebrado, la desafección política es solo la codificación del cabreo por la impunidad. Hay gente a la que todavía no ha tocado la crisis y es algo que, para un país que camina a la miseria, se hace insoportable.

Pero ese cabreo solo es una reacción. El movimiento principal es desde dentro de la política. A la clase dirigente le ha podido el miedo a corto, perdón por repetirme, y se ha obsesionado con la impunidad, económica, social y jurídica. Es decir, no verse afectado por la crisis: colocarse en algún puesto, llevarse dinero, comprar cosas, bloquear investigaciones, sobreseer casos, indultos, etc. Esa discrecionalidad es la antipolítica. Mientras tanto: eres, despidos baratos, obstáculos a cualquier subsidio, deshaucios, reducción de becas, subida de tasas, etc. Es decir, políticas antipersona. ¿Qué respuesta cabe esperar?

Poner el foco en la ciudadanía, como hacen Lassalle e Innerarity, es detener al niño que dijo que el Emperador iba desnudo. La respuesta ha de salir de dentro porque los regímenes se joden en el interior. En su libro El poder y el delirio sobre Hugo Chávez, Enrique Krauze descubre que, de entrada, el comandante no tuvo que cambiar muchas leyes, solo aprovechar los mecanismos que había puesto en marcha el bipartidismo previo para controlar el descontento y tapar la corrupción.

PD: Innerarity tiene un gran final: “Es imposible que unas élites tan incompetentes hayan surgido de una sociedad que, por lo visto, sabe perfectamente lo que debería hacerse”. Lo que hay es lo que se ha votado. En todas las elecciones, hay muchos taquitos con papeletas. No solo dos. Pero se equivoca en una cosa. A la gente que rodea el Congreso le interesa mucho la política, mucho. Tanto, que quieren cambiarla.

La responsabilidad

Miércoles, 2 de Enero de 2013

Allá por el mes de julio, el ministro de Exteriores, García-Margallo, ordenó la repatriación de todos los cooperantes españoles en los campamentos refugiados saharauis. Entre otras cosas, se habló de responsabilidad. Se dijo que, si la gente quería ir a una zona peligrosa, debía asumir los riesgos.

Ese mismo mes, un dirigente de las juventudes del partido de García Margallo decidía hacer el mortadelo en Cuba. Tras su accidente, nadie habló de responsabilidad, de asumir riesgos. El ministro, sin pudor, dijo:

Margallo ha informado de que la embajada española ha contratado a un abogado para defender a Carromero y de que hasta que no concluya la investigación en torno al accidente (algo que prevé que ocurra el lunes o el martes, no se sabrá si estará imputado. Sólo en ese momento cabría hablar técnicamente de detención, según ha explicado.

“La diplomacia española ha desplegado desde el minuto uno contacto no sólo en Cuba, sino en todo el mundo, con todos los aliados”, ha señalado Margallo, que ha precisado que entre esos países con los que se ha contactado está Suecia, de donde es el otro joven que viajaba en el vehículo.

Ha informado de que Carromero ha estado acompañado por la cónsul honoraria y por el cónsul español, y ha hecho hincapié en que el objetivo prioritario del Gobierno es el bienestar y la seguridad del joven.

“Si se produjese una imputación, nos gustaría que estuviese alojado en nuestra embajada, y lo más importante es conseguir la repatriación inmediata de nuestro compañero y compatriota”, ha insistido. De ahí que haya reiterado la necesidad de mantener la máxima discreción al respecto.

Compañero y compatriota. Los demás son solo compatriotas. O ni eso.

PD: Publica El País:

Mientras, Pablo Casado, reúne documentación para limpiar la imagen de su compañero. Como un oficio donde queda patente que el carné de conducir no se le retiró hasta el 5 de octubre, es decir, que contaba con él en el momento de accidente, y que solo tenía dos multas, una por exceso de velocidad y otra por hablar por teléfono, salvo algunas otras de aparcamiento. “Es falso que fuera conductor temerario”, subraya el diputado del PP por Ávila, al hablar de su amigo para el que ya “se ha acabado la pesadilla”.

[…] La muerte de Oswaldo Payá, según los suyos, se produjo por un fatídico accidente en una carretera en mal estado de la que se salió un coche conducido por este español, que estaba realizado un viaje de placer, “nada político”, aseguran sus amigos.

Casado piensa que todo el mundo tiene su capacidad intelectual. Primero, por esas dos multas, a nadie le quitan el carnet y es algo comprobable. Segundo, si era un viaje de placer, ¿qué hacía con el presidente de las juventudes de la Democracia Cristiana de Suecia?, ¿eran amigos previamente? Seguro que a Ignacio González y su equipo se le ocurren muchos chistes de suecos.

¿Y si vuelven los chistes de gangosos?

Martes, 18 de Diciembre de 2012

Hacer reír es lo más difícil, mucho más que hacer llorar. Si haces un drama y la gente no acaba de llorar, se lo oí a Álex de la Iglesia, por lo menos se compadece, adopta un aire grave y no hace bromas; sobre todo, si has dicho que se trata de una historia real y el protagonista es un niño. En cambio, si filmas una comedia y no logras hacer reír, das pena y serás objeto de las ironías más sangrantes. No hay nada más terrible que un humorista en un escenario incapaz de hacer reír o un payaso que se cae ante el silencio de los niños. Por eso, las comedias envejecen mal y son tan buenas las que sobreviven.

Los chistes tienen una esperanza de vida aún más corta. Es complicado que un humorista chistoso sobreviva una generación. Los aclamados de hace veinte años, salvo contadas excepciones como Gila o Eugenio, basaban su comicidad en la humillación del otro y hacían chistes sobre la incultura o la discapacidad o sobre lo que hoy se considerarían estereotipos de raza, roles de género u opción sexual; por ejemplo, gangosos (Arévalo llenaba cintas con este subgénero), homosexuales, travestis, pueblerinos, mujeres frustradas obsesionadas con el sexo o primitivos africanos de generosa genitalidad. Hoy, gracias a mucha gente, Faemino y Cansado, Chiquito de la Calzada o La Hora Chanante, hace falta bastante más inteligencia para hacer reír y ese tipo de chistoso ochentero es un estereotipo audiovisual, Antonio Recio, Mauricio Colmenero o, el principal, José Luis Torrente.

En esta tradición chistosa, Arévalo, Manolo de Vega o Esteso, se enmarca el Presidente de la Comunidad de Madrid con su felicitación navideña (mujeres frustradas obsesionadas con el sexo y primitivos africanos de generosa genitalidad). Aunque él lo sea, cosa que es probable, no se trata de un chiste machista ni racista, sino casposo; es un chiste de hace veinte o treinta años. Y ese es el gran problema. Tenemos un grupo gobernante que piensa que hace treinta años todo esto se le empezó a ir de las manos y ha visto en la crisis la gran ocasión para rectificar. Este país ha evolucionado mucho, hay mucha cultura y muy dispersa. El problema no es que este señor, o alguien de su equipo publique un chiste casposo, es que este tipo de humor vuelva a ponerse de moda.

PD: Otra cuestión relevante es la confusión entre lo público y lo privado; es decir, que el twitter del Presidente de la Comunidad de Madrid publique una felicitación privada. Tampoco vamos a pedir peras al olmo. Su confusión es lógica porque en la administración pública trabajan su padre, sus hermanos, su mujer y su cuñada. Todos liberales, claro.

El timo de las banderas II (las lenguas)

Martes, 4 de Diciembre de 2012

El borrador de la nuevo ley de educación sorprende poco. Las elecciones catalanas fueron, fundamentalmente, un pulso interno dentro de la derecha española, la CEDA. Como ya se sabe, perdió el que lo propuso, CiU, y el borrador entra dentro de las consecuencias. Que nadie tema. Todo es simulacro. No al estilo italiano, lleno de fineza, sino al estilo español, que mezcla el auto de fe con los títeres de cahiporra.

Es previsible que, en las diversas tramitaciones, la cuestión de la lengua quede más matizada. Algún palo habrá, pero no hasta el punto de dejar a las lenguas cooficiales como optativas; demasiada estupidez. Esa chulería ha sido un juego de humillación. «Dar caña”» es una expresión que gusta mucho en la meseta;  «a por ellos», también. Hoy, la prensa de la CEDA rebosa satisfacción. Es otro 12-1.

Lo que no se moverá es todo lo demás: la promoción del abandono escolar, el aumento de las transferencias de renta hacia el sector privado o el regreso al control ideológico de los contenidos. Como en el resto de sectores, el objetivo de la reforma educativa es proteger a las élites extractivas destruyendo las instituciones de ascenso social. Para entendernos, que el hijo del médico pueda ser médico sin sufrir por la selectividad, ni por las notas, ni por el MIR, etc.

Pero, de ese tema, apenas se hablará. Todo el mundo estará centrado en la lengua, la segunda parte del timo de las banderas.

Un paseo por el lado oscuro

Lunes, 3 de Diciembre de 2012

Una de las cosas buenas de la crisis es que cada vez más trabajadores se dan cuenta de que son trabajadores. Hace algunos años, palabras como sindicato, comité de empresa o huelga olían mal, eran cosa del pasado, de canciones de Paco Ibáñez y películas de Ken Loach, de marxistas casposos que no sabíamos que había llegado un nuevo tiempo. Hoy, esas mismas personas que te miraban como un marciano cuando hablabas de la lucha de clases, de las tranferencias de renta, de tomadores de rentas, te explican con ojos muy abiertos: nos están robando. Esas mismas personas, que te decían que todos los sindicalistas eran unos sinvergüenzas que hacían más puentes que Calatrava con los días de asuntos propios, te explican que hay un tipo del sindicato muy simpático que le ha explicado muy bien lo que significa el ERE y que le ha puesto en contacto con una abogada laboralista muy simpática. Los que te decían que la huelga era algo viejo y olvidado porque las relaciones laborales habían cambiado están en huelga y te lo explican como en una novela de Zola, como si fuera la primera huelga que se hace en la historia.

Es probable que aún no sea suficiente porque, de momento, cada persona cree que el problema es solo suyo; es decir, de su empresa o su sector. Es necesario profundizar más en la extensión de la miseria para que todo el mundo se dé cuenta de que es una cuestión general, que no es solo que tal concesionaria tenga intereses en ese sector, sino que se busca un cambio de modelo gracias al control político conseguido con la hegemonía cultural. Es lo primero que hay que cambiar. Hay que tirar muchas palabras e ideas al cubo de la basura y, después, provocar la desaparición de instituciones que sean sustituidas por otras nuevas. La solución no son los Eurobonos, sino la disolución del BCE, el encausamiento de su dirección y la revocación de todos los tratados europeos desde Maastrich (el primer timo de las banderas).

Para conseguirlo es necesario ir a peor; para que una mayoría asuma que tal cosa es posible y que nada se va a hundir, salvo algunas personas físicas y jurídicas, debemos darnos un paso por el lado salvaje de las consecuencias de nuestros actos. Nada de esto hubiera ocurrido, sin la visto bueno de la ciudadanía en todos los procesos electorales. La sanidad madrileña es un buen ejemplo. La ley de la privatización del sistema sanitario es la 15/97, el último número hace referencia al año en que se aprobó. No fue anteayer. Desde entonces, el partido que promovió esa ley, el PP, ha ganado todos los procesos electorales en la Comunidad de Madrid y es lógico que entienda que está legitimado a desarrollarla. Es más, tiene toda la razón. Quizá solo después de que haya llevado a cabo su plan, de que se hayan llevado a cabo todos los planes, todas las reformas, la mayoría comience a darse cuenta de que existe y de que es mayoría.

PD: Como dice el maestro Yoda sobre Anakin, él cumplirá la profecía, pero no sabemos el camino. Quizá haya que sumergirse en el lado oscuro para que el equilibrio retorne a la Fuerza.