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Cronocat

Domingo, 8 de Octubre de 2017

El punto de partida es importante. El hecho de que la transición portuguesa comience con claveles y gente feliz en las calles, y la española con una bomba y gente asustada no es algo irrelevante. Es la primera imagen de nuestra democracia, la que sale después de los títulos de crédito, otro aspecto complicado y escabroso. Por eso, tiene importancia el punto que se escoja como inicio del proceso soberanista.

¿Y cuál es?, ¿la Diada de 2012?, ¿la polémica del Estatut de 2006?, ¿o, quizá, un punto intermedio a menudo olvidado: la manifestación que rodeó el Parlament en 2011? Como imagen, quizá esa Diada. Además, hace que el relato sea más coherente, con cada actor en su papel. Precisamente por eso, es interesante ir bastante antes, aunque sea un poco largo. Todo es importante y, sin una cosa, es complicado entender otra.

2000. El presidente de la Generalitat Jordi Pujol (CiU), apoyado por el PP, rechaza la oferta de pacto que le hace ERC para reformar el Estatuto de Autonomía. Maragall (PSC) sí lo acepta y acuerdan forman un futuro gobierno de izquierdas.

2003. El PSC, en la campaña de las elecciones autonómicas, promete que pondrá en marcha un nuevo Estatuto de Autonomía. Zapatero, secretario general del PSOE, anuncia que apoyará el texto que salga del Parlament. CiU se desmarca de esa reforma. Las elecciones se celebran y el tripartito (PSC-ERC-ICV) pone fin a 23 años de CiU. La burbuja inmobiliaria está tomando fuerza y el crecimiento comienza a ser notable.

2004. Zapatero gana las elecciones. Se conocen los primeros borradores del Estatut y el Gobierno establece límites. Desde Catalunya, se afirma que la intención no sólo es mejorar el autogobierno o la financiación, sino crear una España plural.

2005. El nuevo Estatut se aprueba con el voto de CiU. La polémica ya estaba en marcha. La palabra “nación” concita muchas discusiones. El PP convoca manifestaciones contra el Estatut, al que califica de proyecto personal de Zapatero. Un almuerzo de seis horas entre Mas (CiU) y Zapatero sobre la financiación agiliza los trámites, pero ERC se descuelga. El PP comienza a recoger firmas contra el Estatut.

2006. El estatut se aprueba en un referéndum con poca participación. El PP presenta ante el Tribunal Constitucional un recurso de inconstitucionalidad. También recurrieron el Defensor del pueblo y cinco comunidades autónomas. En las elecciones catalanas, vuelve a ganar el tripartito. José Montilla, andaluz, es presidente de la Generalitat. Aparece Ciudadanos. La economía española asombra. La burbuja inmobiliaria, en su esplendor.

2007-2009. Batalla por los miembros del Constitucional que decidirán sobre el Estatut. El PP logra la recusación del magistrado Pérez Tremps. Se celebran consultas no oficiales sobre la independencia en 512 municipios de Catalunya. Comienza la crisis económica (¿seguro que no tiene nada que ver?). Los problemas de la banca estadounidense se extienden a Europa. Termina la burbuja inmobiliaria y caen las cajas catalanas, salvo La Caixa. Estallan los casos de corrupción de CiU (Millet-Palau).

2010. Tras unos años en los que se habla más del matrimonio homosexual (que acabará con la familia tal y como la habíamos conocido, se decía) y, sobre todo de la crisis, vuelve el tema catalán. En marzo, la prensa catalana publica un editorial conjunto en el que avisa de que una sentencia dura del Tribunal Constitucional puede provocar una crisis social. El TC desoye la advertencia y resuelve (seis votos a cuatro) contra buena parte del texto. Una sentencia anunciada por la foto de varios magistrados, claves en la votación, en una corrida de toros en Sevilla. Se convoca una manifestación multitudinaria que toma un cariz soberanista. Montilla, que tienen que abandonar el acto, advierte del alejamiento político: puede formarse una Liga Norte. CiU, que ya ha incorporado el “derecho a decidir” y el “pacto fiscal” recupera el poder y da por finalizado el acuerdo constitucional. Sin embargo, el PSC lo apoya en la investidura y Mas pacta leyes con el PP. Es la época de los recortes.

2011. El 15 de mayo se inicia en 15M. Primero, en Madrid, pero se extiende a todas las ciudades, incluida Barcelona. El 27 de mayo se produce el desalojo del 15M barcelonés con cargas policiales. El 15 de junio, el Parlament aparece cercado por una manifestación contra los recortes y el presidente Mas tiene que llegar en helicóptero. La campaña Stop desahucios de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca alcanza una gran relevancia. Se lanza de idea, mirando a Portugal, de reconducir la indignación social a través de la cohesión nacional. En la manifestación de la Diada, sólo participan los partidos históricamente independentistas. ETA anuncia el fin de su actividad armada. El PP vence en las Generales.

2012. Varios municipios catalanes se declaran “territorio libre”. En febrero, se aprueba la reforma laboral y se producen graves incidentes durante el Mobile World Center. Se lanza la idea de una consulta sobre la independencia. En julio, el Parlament aprueba un “pacto fiscal” parecido al concierto económico. La manifestación de la Diada, que usa el lema del minoritario partido de Joan Laporta (Catalunya, nou estat d’Europa), es multitudinaria. La prensa de Madrid está más preocupada por la del 15S contra los ajustes. Nueve días después, Rajoy se reúne con Mas y rechaza el “pacto fiscal”. Cinco días más tarde, el 25S, está convocada una manifestación que quiere rodear el Congreso. También, la última huelga general hasta la fecha (14N). Mas convoca elecciones para noviembre. CiU, pese a incluir la una consulta sobre la independencia en su programa, pierde voto. ERC se recupera. En diciembre, Mas y Junqueras firman un acuerdo en el que se comprometen a celebrar una consulta. Sólo entonces, CiU rompe con el PP en la Diputación de Barcelona.

2013. En enero, el Parlament aprueba una “Declaración de Soberanía” que será suspendida por el Tribunal Constitucional. Se inicia un largo partido de ping-pong entre ambas instituciones. En Madrid, la protesta contra los recortes aumenta con la formación de las mareas contra la privatización; pero, en Catalunya, la respuesta a las políticas de ajuste ha disminuido. Se discute de otras cosas, como la consulta, y se forman instituciones cohesionadoras como el Consejo Asesor para la Transición Nacional o el Pacto Nacional por el Derecho a Decidir. En la Diada, se copia la Vía Báltica, una cadena humana que atravesó los países bálticos antes de su independencia de la URSS. La Vía Catalana es un éxito cívico y estético. En el Congreso, Duran i Lleida advierte a Rajoy: si no lo soluciona, se encontrará con una declaración de independencia. Rajoy no hace nada. En diciembre, Mas anuncia la convocatoria de la consulta para el año siguiente (no lejos del referéndum escocés) junto a formaciones antagónicas ideológicamente, como la CUP, cuyo portavoz había sido desalojado dos años antes del 15M barcelonés.

2014. Es un año clave para la separación psicológica. En España, es el año del cabreo contra los recortes y la corrupción (Gürtel, Púnica, tarjetas opacas de Cajamadrid, etc.), que se concreta en la aparición de Podemos en las elecciones europeas. En Catalunya, no; de hecho, es la comunidad donde saca un menor porcentaje de voto, pese a haber sido pionera en las protestas. En Catalunya, es el año de la consulta y la estrategia de convocar un hito que evite el debate político continuará los años siguientes. Ni siquiera afecta demasiado a Mas la caída de su padrino, Jordi Pujol. El ping-pong burocrático continúa. Rajoy afirma que no sabe “quién manda” en Catalunya, como si él no fuera el presidente del Gobierno de todo el Estado. De nuevo, dos éxitos estéticos: la manifestación en forma de uve de la Diada y, sobre todo, la consulta festiva del nueve de noviembre. Meses después, una indiscreción de Homs desvela una oferta de la Moncloa para tolerar esa consulta: que no pareciera una jornada electoral. Lo fue. Se rompe la confianza.

2015. En enero, se convocan unas elecciones autonómicas para septiembre. El hito del año para que no se hable de nada más. Se las llama plebiscitarias y se afirma, en un bucle habitual, que su resultado puede dar lugar a una declaración unilateral de independencia (no se producirá). En las elecciones municipales, aparece un nuevo actor: los comunes de Ada Colau. CiU se rompe. CDC comienza a refundarse en lo que es hoy el PDCat. UDC desaparece. Se desvela la existencia de tramas policiales contra cargos nacionalistas, la Operación Cataluña, que es usado de paraguas. Se lanza la idea de una lista única para esas elecciones, de nuevo, la cohesión nacional. Junts pel Sí, esa lista única, gana las elecciones, pero sin mayoría. El nuevo Parlament declara el inicio del proceso de creación del estado catalán. El TC lo suspende. Se celebran elecciones generales. El PP gana sin mayoría.

2016. Pese a las presiones, la CUP no acepta investir a Mas y Puigdemont se convierte en presidente. Afirma que, en 18 meses, se construirá la república catalana (se cumplieron el 10 de julio de 2017). Comienzan a crearse las estructuras de estado, impugnadas por el TC que acaba quejándose de tener que solucionar un “problema político”. Pedro Sánchez no logra la investidura (¿qué habría pasado sí…?) y se convocan nuevas elecciones, que prácticamente repiten resultado. En la Diada no hay una manifestación unitaria. Días después, en el debate de una moción de confianza, Puigdemont anuncia un referéndum por la independencia en “septiembre de 2017”. Pedro Sánchez deja de ser secretario general del PSOE tras una rebelión interna con el trasfondo sus conversaciones con los nacionalistas. Los socialistas se abstienen para dejar gobernar a Rajoy. La vicepresidente Soraya Sáenz lanza una oferta de financiación que no obtiene respuesta.

2017. Mas y otros cargos son condenados por la consulta del 9N: inhabilitación y una cuantiosa multa. Pedro Sánchez gana las primarias del PSOE con un discurso de regreso a la izquierda y de defensa de la plurinacionalidad. Unidos Podemos presenta una moción de censura que vuelve a mostrar la cuestión territorial como obstáculo para una alternativa. El referéndum se convoca para el primero de octubre. Puigdemont y Rajoy se envían cartas con la disyuntiva de legitimidades: demanda ciudadana y cauces legales. Es un choque de trenes en el que sube la testiculina y decae la inteligencia. El siete de septiembre, el Parlament aprueba el referéndum marginando a la oposición. El 20 de septiembre, catorce cargos públicos catalanes son detenidos en un despliegue policial con registros en diversas instituciones. Los parlamentarios catalanes abandonan el Congreso. Se celebran concentraciones en Catalunya y se evidencia una ruptura social. Las fuerzas de seguridad que deben impedir el referéndum son depedidos efusivamente al grito de “a por ellos”. Si hay “ellos” quiere decir que ya no hay “nosotros”. Ese sí ha sido un proceso que se ha producido en estos años.

Octubre 2017 El día de la votación, hay violencia en los locales electorales; la habitual en manifestaciones o desahucios, pero inesperada para las personas congregadas en los colegios. Se produce un desgarro. Dos días después, se produce un paro de país. Las empresas comienzan a situar su sede social fuera de Catalunya. Los ultras españoles salen del armario. Una iniciativa cívica congrega a personas a favor del diálogo. Una manifestación contra la independencia recorre Barcelona.

Y aquí estamos. Es una situación tensa, pero menos incierta de lo que parece. Como recordaba el periodista y filósofo Josep Ramoneda, una declaración unilateral de independencia precisa de cohesión social, apoyo internacional y, en el caso de sea necesario, capacidad insurreccional. Son factores que no se dan. Kosovo tenía los dos primeros y algo del último; Kurdistán, que celebró su referéndum esta semana, el primero y el último, y algo del segundo. Lo probable es que, tras lo que suceda el domingo, salvo que haya alguna desgracia, se convoquen nuevas elecciones autonómicas en las que no será fácil que, como en 2003, se articule un eje que no sea el identitario. Las condenas que dejarán estos días serán un obstáculo. Se ha producido un corte y no es previsible que Catalunya vuelva a tener una actitud regeneracionista que facilite la gobernabilidad de España. Como decía Montilla, viene la Liga Norte.

Ese es un factor que juega a favor del PP. Como sostiene el periodista Enric Juliana, el Gobierno y el Govern han exprimido durante años esta jugosa naranja y ahora están llegando al final, cuando te comienzan a doler los dedos. Al Gobierno, menos. Cualquier alternativa pasa por el entendimiento de los otros cuatro actores: PSOE, Unidos Podemos, Ciudadanos y nacionalistas. Ahora, tal cosa es imposible y, aunque el PP perdiera voto, es la única opción que no acaba en un callejón sin salida. No será fácil coser lo que se ha desgajado, crear de nuevo ese “nosotros”. Y es probable que se crea que es más sencillo repetir el bucle una y otra vez. Unos, para ganar elecciones; otros, hasta que las condiciones hagan posible su proyecto.

Dios y leyes viejas

Miércoles, 28 de Septiembre de 2016

(A propósito de Norma, de Vicenzo Bellini. Puesta en escena de Àlex Ollé)

“Ha estado bien, a pesar de la puesta en escena”, decía sonriendo un anciano por los pasillos intestinales de los cines de Príncipe Pío. “Bueno, es lo que se espera de La Fura dels Baus”, respondió su amigo, que llevaba un traje azul de rayas, parecido al que usé para hacer la primera comunión. Ambos comenzaron a elogiar a Sonya Yoncheva, que acababa de morir en una cruz de fuego encarnando a la Norma de Vicenzo Bellini.

Bajando por la escalera mecánica en dirección al intercambiador de autobuses, no podía quitarme de la cabeza esa última frase: “Es lo que se espera”. Para un artista, suena a epitafio. Si nos quitamos el cinismo, sorprender y provocar no son obligaciones del arte de vanguardia, sino del arte a secas, como la búsqueda de la belleza, a pesar de que la posmodernidad nos diga que no existe. Quizá, su vinculación a lo bueno y lo verdadero sí ha quedado desubicada. El compromiso del artista, es hacer pensar y tocar las narices con su obra. No sólo tocar las narices, no sólo hacer pensar y, en ambos casos, con una obra.

Para el anciano del traje azul de rayas, las 1.200 cruces, estéticamente apabullantes, que llenaban el escenario del Covent Garden en la puesta en escena de Àlex Ollé eran algo previsible, lo mismo que los reclinatorios, los confesionarios, el altar, las cofradías de Semana Santa o los ‘empalaos’ de Valverde de la Vera. Incluso, los militares con bigote y gafas ahumadas, como Oroveso, el padre de Norma, figura que se inspira en Pinochet, pero que, sería injusto no decirlo, también bebe del facha cinematográfico español: López-Vázquez, Agustín Gonzalez, etc.

Esa condición de previsible también quedaba clara al oír a Kasper Holten, director artístico de la Royal Opera House. “Temperamento mediterráneo”, dijo en la entrevista previa. Al escucharle, era complicado no tener la sensación de que esa puesta en escena era exactamente la que cabía esperar de un español. Seguro que, en el entreacto, los hombres con traje azul de rayas del Covent Garden recordaron a Almodóvar, Buñuel o Lorca.

Las 1.200 cruces de la cueva de la sacerdotisa Norma, los reclinatorios, los confesionarios, el altar, las cofradías de Semana Santa o los ‘empalaos’ de Valverde de la Vera sí podrían causar algún pellizco en los teatro españoles porque, en España, el consejo de ministros sí se celebra habitualmente en una cueva con 1.200 cruces y el militar con bigote y gafas ahumadas no es una figura folklórica, sino que participa habitualmente en el debate político y te puede detener cualquier día por cualquier cosa.

Aquí, sí hay dirigentes que, para saber lo que deben hacer, necesitan que un druida queme muérdago y lea en sus cenizas. Uno de ellos, por ejemplo, controla la policía. Aquí, donde no tuvo lugar la Ilustración y el Renamiento acabó en la hoguera, una formación cuyo lema es “dios y leyes viejas”, el PNV, es considerada un ejemplo de modernidad. En Inglaterra, las 1.200 cruces corren serio riesgo de ser una postal más de ese mediterráneo entregado a la pasión irracional de los celos o la religión.

Pero la actualización es magnífica. Hablar de Norma como la lucha de persona, de su felicidad y su proyecto, frente al grupo y cómo la irracionalidad de la religión es capaz de dirigir al segundo, es una idea muy interesante. La clave, la da el propio Àlex Ollé en una entrevista en La Vanguardia: “[Norma es] un personaje muy humano cuyas dudas y problemas son actuales. Su pueblo la quema cuando se siente traicionado… nada que no veas hoy con el ISIS”.

Ahí nos lleva la brújula. En la entrevista, Ollé sostenía que no había querido retratar a una religión concreta, sino la represión de la ideología y el fanatismo. Pues, en ese aspecto, el desafío intelectual y político que tenemos los espectadores de esta Norma no tiene nada que ver con cruces, reclinatorios o confesionarios. Mientras veía la representación, era incapaz de no imaginarme una puesta en escena un poco diferente: una mezquita de Whitechapel como la cueva de Norma, vestida con chador.

No dejaba de pensar que esa puesta en escena pellizcaría el estómago desde las primeras frases, cantadas por Oroveso y los druidas: “Con tu aura profética, oh dios terrible, inspírala; infúndele […] ira y odio contra los romanos, sentimientos que acaben  con esta paz, para nosotros mortal. […] En la ciudad de los césares, con tremenda fuerza retumbará”.

En Londres, no me atrevo a afirmarlo de España, todo el mundo entiende la irracionalidad de la religión y sabe distinguir un fanatismo, han financiado o amparado varios como el que tuvimos en España o el chileno, pero quizá la irracionalidad del miedo queda más difusa y también es un factor que también provoca fanatismos. Ese es el problema actual con la irracionalidad. No su existencia, sino la respuesta que ofrecemos.

Unos exigen y otros aceptan estados de excepción, leyes especiales, toques de queda, cárceles secretas o campos de concentración. Se legitima la mentira o el autoritarismo, siempre que se ajuste a los objetivos tácticos, actuaciones que no sólo nos desarman moralmente, y nos hacen comportarnos colectivamente como hijos de puta, sino que acaban con las zonas intermedias. Al no haber individuo, no hay matices, no hay moderación, hay que unirse a un grupo. Frente a la incertidumbre, las naciones, no como estado, sino como conjunto de tradiciones y creencias, como fe, como la cueva de los druidas, se ofrecen como un buen refugio: dios y leyes viejas.

Cuestionar la Ilustración no parece el mejor modo de defenderla, pero aceptamos la irracionalidad para acabar con la irracionalidad. Ese es el desafío.

Snchz necesita un MILV (Mature I’d Like to Vote)

Lunes, 5 de Septiembre de 2016

Cuesta entender la apelación de Pedro Sáchez a las “fuerzas del cambio”. Cuesta entender no sólo que él mismo se considere parte del tal cosa, sino que alguien siga considerando que tal cosa exista. Los nuevos partidos, muy eréctiles, han envejecido rápido y mal, como los concursantes de un reality; los hemos visto haciendo de todo y sólo pueden captar pantalla con posados-robados.

La solución es compleja: Podemos y Ciudadanos no se soportan y tienen vetos cruzados, pero tener su apoyo es la única opción. El grupo dirigente del PSOE sabe que no puede formar gobierno sólo con Podemos, no sólo porque precisaría de un pacto  tan variado como ininteligible en buena parte del país, sino porque es una formación que ha tratado de engañarlos en las dos votaciones de la mesa del Congreso.

Imaginemos que Pedro Sánchez da un paso atrás y propone a un MILV (Mature I’d Like to Vote) que puedan aceptar Ciudadanos y Podemos. Un tipo que ponga en marcha un pacto de mínimos basado en la regeneración. Un tipo capaz de evitar los vetos y que no sólo pueda tener alguna abstención nacionalista, sino que incluso pueda desarbolar moralmente a la derecha, como hizo Carmena con Aguirre, una persona capaz de diluir el voto del miedo y desactivar la resignación social. ¿Existe?

El crematorio de los carromeros

Martes, 3 de Marzo de 2015

Recalificaciones, escuchas, coches quemados, espías, volquetes de putas o reuniones con policías. Chirbes se quedó corto en Crematorio. Madrid, el PP de Madrid, da para mucho más y sus principales noticias políticas no se producirán este año, sino el que viene. Este año, sólo se producirá la derrota electoral; el año que viene vendrán las consecuencias.

El PP de Madrid domina la Comunidad, la Asamblea y 146 ayuntamientos. Hablamos de consejeros, directores, subdirectores, diputados, jefes de gabinete, directivos de empresas públicas y los que ahora tienen la contrata de mantenimiento de la empresa pública. A nivel municipal, concejales, personal de confianza, directivos de empresas municipales, empleados de empresas municipales y el que ahora proporciona los bolis a las empresas municipales.

En la mayoría de los casos, hablamos de personas con un alto nivel de vida: más de 50.0000 aurelios al año más tarjeta para comidas, bebidas y comidas. A ojo, como el FMI, podemos estar hablando de medio millón de personas, medio millón de carromeros de diferentes graduaciones. Si se produce un cambio político en la Comunidad, el Ayuntamiento de Madrid y la mitad de esos 146 municipios, la mayor parte de ese medio millón quedará desatendido.

En otoño, buscarán cobijo en la administración central; en enero, si llega la fragmentación de las Cortes, las posibilidades se reducirán. Quedará, emigrar a la meseta o a Galicia. Pero no habrá lugar para todos y el invierno será crudo. Y también, para las concesionarias, los medios de comunicación y los otros subsidiados, como las empresas de servicios (sanidad, educación, dependencia, etc.).

El PP no es tanto un partido político como un músculo. Es una estructura creada para alcanzar el poder y ejercerlo. No hay ideología, sino acción. Sin el poder, sin favores, ni prebendas, ni recalificaciones, ni cargos, ni publicidad institucional, ni derivaciones, será complicado mantener unido al grupo. ¿En torno a qué? Un músculo, si no se mueve, se atrofia.

La oposición será durísima, como en 2004, y altas las posibilidades de que oportunistas traten de montar sus propios partidos (sus Podemos de derechas). Políticamente, 2016 será más interesante que 2015. Este año, sólo habrá resultados.

Parece que fue ayer

Jueves, 8 de Enero de 2015

Parece que fue ayer cuando todo el mundo defendía la libertad de expresión, cuando todo el mundo decía que no hay creencia que pueda coartarla. Parece que fue ayer, pero hace mucho tiempo. Por eso, es comprensible que nadie pida ya la derogación del artículo 525 del código penal vigente, aprobado en 1995, en el que se recoge el delito de ofensa de los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa. Ojo, basta con que se realice la conducta con la finalidad de ofender, no es necesario que se ofenda. Discrecionalidad. Pura inquisición.

Lo sucedidó ayer en París tuvo tanta unanimidad por su violencia explícita y, sobre todo, porque sucedió lejos. Todo lo que le pasa a otro es muy claro. Ayer, todos defendían la libertad de expresión y decían que la forma más clara de hacer frente al fanatismo era ejercer la libertad de expresión.

Lo decían los defensores, por acción u omisión, del secuestro de la revista El Jueves en 2007 o de su autocensura el año pasado. También, los que han apoyado la detención de personas por hacer chistes sobre atentados o los que han defendido las denuncias contra Leo Bassi, Javier Krahe o Mongolia. Incluso, en un alarde de posmodernidad, había gente que participa en medios de comunicación promovidos, directa o indirectamente, por regímenes teocráticos, como Ciudad del Vaticano o Irán, o dictaduras, religiosas o no, como China, Arabia Saudí o Cuba.

Parece que fue ayer, pero hace mucho tiempo. Mucho, muchísimo.

Producción y difusión

Viernes, 2 de Enero de 2015

En Jot Down entrevistan a la actriz Armana Miller:

Jot Down: Una cosa que siempre me he preguntado es cómo funcionan los metabuscadores. Alguien se gasta un dinero en hacer una peli. Busca unas actrices, les paga razonablemente bien… Y luego todo esto aparece gratis. No lo entiendo. Sé cómo funciona en la música y en los libros, pero no entiendo cómo funciona en el porno. ¿Alguien gana pasta con todo esto?

Armana Miller: Esto es el gran secreto del porno, y alguien debería escribir sobre ello. Y ese alguien debería ser yo, no tú. [Risas] Es broma. Básicamente lo gestiona una compañía americana muy grande que anteriormente se llamaba Manwin y ahora ha cambiado su nombre a MindGeek. Esta empresa posee el 90% de las productoras de porno del mundo. Todo el dinero de las productoras va a Manwin.

JD: ¡Qué dices! Esto es como descubrir la conspiración mundial más grande de la historia. ¡Es el Pulitzer!

AM: Casi todas las productoras mainstream que puedas tener en la cabeza: Reality Kings, Brazzers…

JD: ¿Las antiguas como Private también?

AM: No, Private va por libre. Pero de las grandes, casi todas están dentro de esta misma compañía, que además es la poseedora de casi todos los tubes: Youporn, Twistys… Esta gran compañía tiene sus diferentes líneas de producción —Brazzers es diferente a Reality Kings, por ejemplo—, y lo que hacen es coger vídeos de sus diferentes compañías y, este es el punto clave, los ponen en baja calidad, en Xvideos, Youporn, Pornotube, etc. Lo que están haciendo es que el consumidor vea esos vídeos y, si tiene dinero y le interesan, clicará en la esquinita donde hay un enlace a Reality Kings para hacerse miembro y verlos a mejor calidad o ver más vídeos de la misma actriz. Se mete en la web y se hace miembro. Esa es la gran estrategia de mercado.

JD: Creía que pesaría mucho más la gratuidad que el interés. No imaginaba que existiese el gourmet del porno.

AM: Con los torrents la gente va a encontrar estas cosas gratis sí o sí. Entonces, mejor ofrecerlo gratis desde tu propia plataforma y que alguna gente pague, que no que otras personas que no conoces lo consigan gratis sí o sí. Lo que sucede es que en estas plataformas el usuario puede subir sus vídeos, y los usuarios suben vídeos de webs que no están en esta gran compañía, haciendo una competencia desleal a los otros. Porque si yo tengo Reality Kings me mola que mi vídeo esté en Youporn porque la gente va a ir a Reality Kings, pero si soy X-Art, que no tengo nada que ver con Reality Kings, que mi vídeo esté ahí me jode la vida, porque la gente no va a ir a mi web. Es muy interesante.

La misma empresa produce y distribuye (en alta y baja calidad). Será, mejor dicho es, la estrategia de Telefónica.

90% del mercado, por si no lo habían leído.

Cuaderno de Catalunya

Martes, 14 de Octubre de 2014

El problema de las líneas (cuándo se jodió Catalunya)  (19/11/2010)

No está claro qué va a pasar pero intuyo que todos esos procesos (ensimismamiento, preplejidad, frustración, polaco el que no bote) harán más amplias las zonas de incomunicación y más limitadas las de encuentro (un horizonte de sucesos: una hipersuperficie frontera del espacio-tiempo, donde los eventos a un lado de ella no pueden afectar a un observador situado al otro lado; qué poética es la física).

PP y CiU llegan ahora con Pacto Fiscal, una nueva y divertida actuación de los títeres de cachiporra (31/7/2012)

Bienvenidos y acérquense a la nueva y divertida actuación de los títeres de cachiporra. Tras el éxito hace dos años de Estatuto de Autonomía, PP y CiU llegan ahora con Pacto Fiscal, una nueva y divertida comedia de declaraciones, enredos y peleas en broma. En los próximos meses, verán tensiones institucionales, entrevistas apocalípticas y aparatosas puestas en escena con mucho símbolo. Nada en serio; nada irreversible. Escojan uno de los lados y siéntense cerca del escenario para poder gritar muy fuerte y que no se oiga nada. Si se quedan afónicos, pueden usar los aplaudidores que regala la prensa de cachiporra. No se queden en medio, tratando de entender a ambas partes y buscar una solución, porque puede que reciban un garrotazo perdido. Tampoco se vayan muy lejos, buscando una visión de conjunto, porque se decepcionarán. En los bastidores, podrán ver a todos los actores intimando y pactando el desmantelamiento de los servicios públicos, el blindaje de su estatus de clase o la impunidad de sus respectivos casos de corrupción y, señores, el espectáculo debe continuar. No se olviden de entregar su cartera a la salida. Si no lo hacen, el sistema será insostenible

La CEDA saca las banderas (cuidado con las carteras) (27/8/2012)

El tema de las elecciones debería ser el modelo socioeconómico, quién debe pagar impuestos, cómo, cuántos y para qué. Es decir, si debe haber copago sanitario o persecución del fraude fiscal; si se debe subir el IVA o recuperar el impuesto de sucesiones o si deben eliminarse todas las becas de estudios o las ayudas a centros privados.

Pero es probable que no sea así y que la CEDA (PP-PNV-CiU), de acuerdo en el copago, la subida del IVA o las ayudas a los centros privados, centre el debate en la cuestión identitaria […]. Agarren su bandera, agítenla mucho y no se olviden de pasar por caja.

Por culpa de la Meseta (17/9/2012)

Si no hay dinero para hacer mamografías no es porque hayamos eliminado el impuesto de sucesiones, sino por culpa de la Meseta. (…) Si no hay dinero para pagar a las residencias de ancianos no es porque tengamos un fraude fiscal del 23%, uno de los más altos de Europa, sino por culpa de la Meseta. (…) El objetivo del discurso era embridar definitivamente la manifestación hacia la cohesión nacional que, para entendernos, quiere decir que la madre de Cornellà que no pude pagar el comedor a su hijo porque le han quitado la beca y lleva las lentejas en el tupper siente como enemiga a la madre de Leganés que no pude pagar el comedor a su hijo porque le han quitado la beca y lleva las lentejas en el tupper y, aún más, que la madre de Cornellà se sienta en el mismo barco que los miembros del Orfeó, que tienen sus cuentas en Suiza y nunca han visto un tupper. El objetivo se ha cumplido. Queda conocer la gestión de la frustración y el arrepentimiento, de la mala hostia. No suele ser fácil.

Ya se verá. ¿Ya se verá? (10/10/2012)

España va camino de la nada con paso firme y nada mejor que las banderas para que la gente olvide que, tras la austeridad, metaforizada por un niño con un tupper, siempre llega la pobreza, metaforizada por un niño con un tupper vacío (veremos imágenes muy duras).El primer año de Gobierno de la CEDA madrileña (segundo, de la catalana) ha traído menos renta, más impuestos, peores servicios, copagos generalizados y, sobre todo, mucho miedo y mucha frustración. No poder ofrecer ofrecer a los hijos los recursos para el ascenso social crea impotencia; no poder saber si uno tiene cáncer o no, también; tener que pedir dinero a la familia o volver a casa de los padres, más aún, quedarte en la puta calle, ni te cuento. Aún no sabemos dónde nos hemos metido. Para evitar que el debate se centrara en si había que recuperar el impuesto de sucesiones para pagar a los médicos o en si no sería conveniente dejar de pagar colegios del Opus para no tener que eliminar las becas de comedor y que todos los niños coman una vez al día, la CEDA sacó las banderas y preparó el timo.

Situar la culpabilidad en Madrid y la felicidad, más allá del Arco Iris encauzaba un cabreo bastante extendido. Sin embargo, la cosa no acaba de cuajar y competía con otras noticias (manifestación del 15-S, posibilidad de nuevos copagos médicos, tasas universitarias, etc…). Fue necesario hacer más ruido. La CEDA catalana le dio una nueva vuelta a su papel de agitador y pasó a ser el loco solitario, el que dice que lo va a quemar todo con un bidón lleno de agua, el que se apunta a la cabeza con balas de fogeo (que estoy muy mal, eh). Se habló de estado propio. ¿Con qué calendario?, ¿con qué mecanismos?, ¿qué leyes hay que modificar?, ¿cómo se haría la transición? Nada, sólo felicidad más allá del Arco Irís.

Está claro que, tras las elecciones de otoño (que seguramente ganará), la CEDA va a repartirse lo que quede de lo público, desde la Renfe a los hospitales, y seguirá en su proyecto de precarización social (ya que no se puede devaluar la moneda, se devalúa la sociedad). Pero ¿y la clá?, ¿qué pasa con toda esa gente que se ha creído de verdad que esto iba en serio? ¿hay un plan B?, ¿cómo se va a modular, verbo de moda, la excitación provocada?

La amargura y el cabreo (15/10/2012)

Queda saber cómo se gestionarán las expectativas, las ilusiones, las esperanzas, cómo se vuelve a situar el barco en medio del océano, otra vez camino de Ítaca. No basta el ‘ya se verá’. Hará falta mucho músculo comunicativo para embridar esta situación. Hay situaciones creadas que son irreversibles, muros construidos, puentes derribados, incomunicación, horizontes de sucesos. Y, sobre todo, será difícil reparar el daño intelectual producido.

Vía portuguesa (11/9/2013)

Había que importar para Catalunya ese concepto de dignidad nacional para que el proyecto común se impusiera al malestar social, para que ese objetivo se ofreciera al grupo, cada vez más numeroso, de gente sin nada que perder y, en fin, para que la sensación de grupo se impusiera a la de saqueo de unos por otros. El concepto de lucha de clases, renacido por la evidencia de la miseria, debía quedar deslumbrado por el nuevo amanecer de la construcción nacional. Todo en positivo.

Las razonables esperanzas (30/10/2013)

La CEDA catalana es el partido de Ítaca, reza para que el viaje sea largo. La Caixa (donde son consejeros el Conde de Godó y López Burniol, coautor del editorial sobre el Estatut), con más de 6.000 oficinas en territorio español y creciendo, nunca estará por la independencia; tampoco, Abertis, Gas Natural o Agbar. La Reconquista marcó un modelo económico, las élites extractivas, que comparten Portugal, Castilla y Aragón. No son muy diferentes los empresarios de Barcelona, Madrid o Lisboa.

[…] Es una propuesta que se abandonará dependiendo de las circunstancias. Es probable que la CEDA vuelva a necesitar recalentar la cuestión; por ejemplo, para ganar las próximas elecciones generales: “Un discurso de reafirmación nacional por encima de los avatares de la crisis. Frente al soberanismo catalán, soberanismo español”.

PD: La desgracia de los hombres de genio es que tienden a subestimar y, por tanto, a desoír, la influencia que la gente de menor inteligencia es capaz de ejercer sobre sus compañeros. El castigo del cínico, que cree que los seres humanos solo son movidos por motivos de codicia o temor, está en que, por su mismo cinismo, levanta pasiones de humillación y resentimiento que, al final, resultan más poderosas que cualquier cálculo lógico. El hombre de un rectilínea energía cerebral, el hombre de ambición indesviable, olvida frecuentemente que la gloria también está sujeta a la ley de los rendimientos decrecientes, y que aquellos que se aprovechan más de sus éxitos vienen a perder con el tiempo su sentido de aventura, su deseo de engrandecimiento personal, y solo desean disfrutar en reposo de lo adquirido. Y la persona que se ha acostumbrado a tener una visión de la vida puramente mecanicista o matemática, no puede comprender que aquello que impacientemente rechaza como ideologías, son realmente ideas; y que lo que él descarta como sentimiento es la expresión de algo sentido profunda y poderosamente. Así, llega un momento en que las razonables esperanzas vienen a ser demasiado razonables para ser verdaderas. (El Congreso de Viena, de Harold Nicolson)

Entre Ítaca y el Maelstrom
(16/5/2014)

La táctica de crear una conciencia nacional con un proyecto político emotivo ha logrado disolver los profundos problemas sociales de Catalunya, una de las zonas donde más se ha extendido la miseria y donde más se notará el período de depresión económica que estamos comenzando. La desaparición de las cajas catalanas, motores de las zonas productivas, como el Vallès o el camp de Tarragona, no saldrá gratis. La Caixa puede tirar de La Vanguardia; pero no, de todas las pymes de Sabadell.

“Si no podemos hacer una consulta pactada, tendremos que hacer unas elecciones plebiscitarias”, dijo el jueves Artur Mas. Si él puede hacer algo, ¿para qué quiere pactarlo? Para no hacerlo. Es una táctica mediterránea de la teoría de juegos basada en la permanente incorporación de actores o condiciones para postergar las cosas.

[…] La política catalana, devorada durante años por la metáfora de Ítaca, apunta a un Maelstrom, remolino hipnótico. “No hizo falta más que un día para transformar mis cabellos negros en canas, debilitar mis miembros y destrozar mis nervios”, decía el cuento de Poe.

Sigan mirando las banderas  (14/9/2014)

En las últimas semanas, hemos leído:

  • Fuerte recorte de deuda en el Ibex (Expansión)
  • El Ibex destina un 22% más a sus directivos por los extras. Las grandes cotizadas reducen su plantilla en 43.650 personas en un año (El Economista)
  • La banca española lidera la mejora de ingresos del sector en Europa. Las entidades españolas obtuvieron una mejora de ingresos netos del 7% en 2013. (Expansión)

¿De dónde ha salido el dinero? De todos.

  • La deuda pública supera el billón de euros por primera vez en la historia. El pasivo se disparó al 98,9% del PIB en el segundo trimestre (El Economista)
  • Las autonomías suben 84 impuestos desde que comenzó la legislatura. Las CCAA crean 34 tributos desde 2012 (Expansión)
  • La presión fiscal ligada al IBI se ha disparado un 53% en cinco años (Cinco Días)

Gramsci explica que su poder está dado fundamentalmente por la “hegemonía” cultural que las clases dominantes logran ejercer sobre las clases sometidas, a través del control del sistema educativo, de las instituciones religiosas y de los medios de comunicación. A través de estos medios, las clases dominantes “educan” a los dominados para que estos vivan su sometimiento y la supremacía de las primeras como algo natural y conveniente, inhibiendo así su potencialidad revolucionaria. Por ejemplo, en nombre de la “nación” o de la “patria”, las clases dominantes generan en el pueblo el sentimiento de identidad con aquellas. Se conforma así un “bloque hegemónico” que amalgama a todas las clases sociales en torno a un proyecto burgués.

Versión española

Jueves, 2 de Octubre de 2014

Tengo la sensación de que nos están poniendo la versión española de esa película británica que vimos en septiembre.

Los decorados son un poco de cartón, han cambiado el montaje y hay cosas que no se entienden bien; no hay desnudos y los cambios en el guión para disimular cualquier referencia sexual o política convierten en cómicos diálogos que eran dramáticos. López Vázquez hace el papel de Cary Grant y Gracita, el de Bette Davis.

Todo parece un poco cutre, un poco mentira; quizá por eso los actores sobreactúan; gritan y se dan golpes en el pecho. Habría valido hace años, cuando no podíamos ver la versión original.

El monstruo no se sumergirá

Viernes, 19 de Septiembre de 2014

Ayer, decía Andy Robinson:

Pues todo indica que el espacio consensuado por nuestras democracias vigiladas y sus medios de comunicación está siendo transgredido por una rebelión ciudadana que rebasa sus limites de tolerancia. Esto abarca desde la campaña del sí en Escocia a Podemos en España o Syriza en Grecia, pasando (y salvando las enormes distancias) por la derecha populista en Francia y Escandinavia. Son los discursos de que “todo ha de saltar por los aires” que no se permiten en el mainstream. Pero son los discursos mas atractivos tras la crisis y su vergonzosa resolución. Por eso, los medios del mainstream están perdiendo relevancia ante el auge de los nuevos medios “populistas” en internet.

Robinson comenzaba haciendo recuento de las voces del No y las comparaba con los mínimos medios del Sí y, como es uno de los mejores periodistas que hay, veía lo que hay detrás: toda la artillería sólida de la época industrial se disuelve en la era digital donde la gente quiere recuperar la soberanía que ha perdido (o conseguir la que nunca tuvo).

Si los sistemas políticos no se adaptan a ese desafío, a ese deseo de votar y de transparencia, a la urgencia de combatir la desigualdad, y se enroca en la idea de que solo hay modelo, solo hay una política, solo hay una posibilidad de reformar, es probable que la tensión aumente. El monstruo no se sumergirá, decía Robinson.

PD: Preguntar fue el error, dice El País. Terrible. Además de no entender nada, explica muy bien por qué la historia política del Reino Unido es tan diferente de la de España.

Sigan mirando las banderas

Domingo, 14 de Septiembre de 2014

Dice Cinco Días: Lehman, solo un mal recuerdo. Mañana, día 15, hace seis años de la quiebra de Lehman Brothers, el punto que marcó el inicio de la crisis financiera. Seis años que, según Cinco Días, son nada, apenas el rastro indoloro de la resaca tapado por el primer trago de cerveza.

Cinco Días tiene toda la razón y, además, lo demuestra con datos, aunque los tenemos que buscar en Expansión:

Los fondos de inversión se preparan para cerrar el mejor año de su historia

El patrimonio alcanzó en agosto un volumen de 185.989 millones de euros, superando el nivel registrado en septiembre de 2008, mes en el que el colapso de Lehman Brothers marcó un antes y un despúes en el mundo de las finanzas y provocó el caos en los mercados. En los primeros ocho meses del año, el volumen de activos administrado por las gestoras españolas aumentó en 32.155 millones, cifra que dista apenas 5.000 millones de la registrada en 2007, el mejor año –hasta ahora– de la historia del sector, según datos de Inverco.

En lo que va de año, el número de nuevos partícipes sube en casi un millón (equivalente al 19,2%), consolidando la cota de los seis millones, tantos como en diciembre 2008. En 20 meses, 1,6 millones de ahorradores han optado por retirar su capital de depósitos y otros productos menos rentables para confiar en la gestión de los fondos. El patrimonio de los fondos crece en términos porcentuales un 20,9% en lo que va de año, siendo los tres grandes Santander AM, Invercaixa y BBVA AM los que mantienen una hegemonía indiscutible.

[…] Inverco publicó ayer también datos actualizados de sicav, sociedades de inversión mobiliaria, utilizadas por los grandes patrimonios para canalizar su fortuna. Las Sicav mueven 31.535 millones de euros, tras avanzar un 12,6% en el año. Esta cifra se sitúa ya por encima de la cota de diciembre de 2007, cuando estas sociedades canalizaban un total de 31.481 millones, según datos de CNMV.

Todo ha pasado. También en Expansión encontramos otro dato:

Las grandes empresas del Ibex 35 recuperan el pulso en la retribución en efectivo a sus accionistas. Endesa, Telefónica y Repsol pagarán durante este año 15.000 millones de euros en dividendos, tras varios años de contención en los pagos por la crisis. Otras grandes corporaciones, como Inditex, Santander, Iberdrola y Ferrovial, han mantenido prácticamente intacta su política de retribución al accionista durante la crisis, y en 2014 mantienen, o elevan muy ligeramente los pagos.

Y ¿qué hacer con ese dinero? Además de los fondos, podemos invertir en ladrillo, que vuelve a ser rentable, nos cuenta Expansión:

Pero hay que tener en cuenta que el restablecimiento del mercado de la vivienda, después de seis años seguidos de depreciación continuada de los pisos, con un descenso medio de los precios del 35%, se está produciendo de una forma gradual y con mayor intensidad en algunas regiones y ciudades españolas, especialmente en aquellas en que las gestoras de fondos de inversión inmobiliaria han vuelto a tomar posiciones en los últimos meses.

Ese descenso de 35%, en el caso de las grandes promotoras, constructoras o instituciones financieras, ha sido asumido por los estados a través de instrumentos como la nacionalización, el banco malo, la cobertura de activos o, simplemente, poner la pasta. En el caso de los particulares, gracias a la ley hipotecaria española, este 35% es asumido por el comprador que ha de entregar la vivienda al banco, que la revende, y seguir pagando el precio de burbuja. Los fondos también van a especular con el mercado de locales urbanos ya que la legislación prevé el fin de los alquileres históricos.

Y no son los únicos datos en los que se apoya Cinco Días. En las últimas semanas, hemos leído:

Fuerte recorte de deuda en el Ibex (Expansión)

El Ibex destina un 22% más a sus directivos por los extras. Las grandes cotizadas reducen su plantilla en 43.650 personas en un año (El Economista)

La banca española lidera la mejora de ingresos del sector en Europa. Las entidades españolas obtuvieron una mejora de ingresos netos del 7% en 2013. (Expansión)

¿De dónde ha salido el dinero? De todos.

La deuda pública supera el billón de euros por primera vez en la historia. El pasivo se disparó al 98,9% del PIB en el segundo trimestre (El Economista)

Las autonomías suben 84 impuestos desde que comenzó la legislatura. Las CCAA crean 34 tributos desde 2012 (Expansión)

La presión fiscal ligada al IBI se ha disparado un 53% en cinco años (Cinco Días)

Y todo ha sido votado democráticamente, reafirmado elección tras elección, una y otra vez. Recuerden, no había otra opción.

Y no se despisten; sigan mirando las banderas.