Archivo de febrero de 2009

Aló, presidente

martes, 3 de febrero de 2009

La semana pasada, Enric González explicó en 20 lí­neas tantas cosas.

Nos hemos acostumbrado a exigir responsabilidades. Cualquier desgracia ha de tener un responsable. Es una caracterí­stica de la posmodernidad urbana: la convicción de que si todo el mundo hiciera exactamente lo que tiene que hacer, si en cualquier circunstancia se movilizaran todos los medios disponibles (y el Estado, según nuestra concepción, cuenta con medios ilimitados), no existirí­a la tragedia.

Fue el guión previo del show de hace una semana. Sólo he encontrado un texto denunciando la irresponsabilidad popular. Lo escribe Gonzalo López Alba en Público:

En la anterior edición del programa, un joven de 18 años desconcertó a Zapatero al quejarse de las dificultades para acceder a una vivienda propia y el presidente se enredó en explicarle la polí­tica de ayudas en vez de dar la respuesta de cajón: a los 18 años no es razonable pretender una vivienda propia, sino ambicionar la mejor formación. El lunes, un inspector de Sanidad reprochó a Zapatero: “Usted prometió el pleno empleo”. Entender el propósito de alcanzar una utopí­a como una promesa es querer escuchar en las palabras lo que no dicen. En el programa electoral del PSOE se lee: “(…) nos proponemos alcanzar el pleno empleo”. Proponer una meta no es garantizar que se vaya a alcanzar, sino que se va a intentar. El pleno empleo es un objetivo utópico en un mundo interdependiente como el actual, en el que la globalización económica no tiene correspondencia polí­tica.

No fue Tengo una pregunta para usted, sino Aló, presidente. Chávez hubiera estado sensancional en el programa. ¿Tiene un trabajo para mí­? Claro, venga mañana al Palacio de Miraflores.