Archivo de septiembre de 2007

Del pensamiento al sentimiento

domingo, 23 de septiembre de 2007

Gabriel Tortella, catedrático de Historia económica en la Universidad de Alcalá, publicó este artí­culo el viernes en El Paí­s. Es lo más importante que se ha escrito últimamente sobre la izquierda y viene a explicar otro publicado por Pedro Vallí­n en La Vanguardia sobre la lucha en IU de Asturias entre marxistas y asturianistas, con victoria de los segundos. Este es el párrafo clave: “En otras palabras, lo que antes era pensamiento crí­tico se ha convertido en sentimiento crí­tico. Como la racionalidad está del lado del liberalismo, al diablo la racionalidad, viva el sentimiento, la identidad, el irracionalismo”.

Nostalgia del marxismo

¿Recuerdan ustedes la guerra frí­a? Yo, sí­, y pienso en ella con nostalgia. Otra vez contracorriente, pensarán los lectores. Es posible, y por ello, como el alcalde Pepe Isbert en Bienvenido, Mr. Marshall, os debo una explicación y os la voy a dar. La guerra frí­a enfrentaba a dos sistemas sociales que encarnaban dos ideologí­as, dos concepciones de la sociedad y de la historia: la marxista y la liberal. Esta confrontación causó grandes problemas y peligros, pero, con todo, competí­an dos intentos racionales de comprender al ser humano en sociedad. El que uno de los dos sistemas haya prevalecido y haya derrotado al otro, arrojándolo a la papelera de la Historia (cosa que el perdedor habí­a anunciado repetidamente que harí­a con el ganador), no dice nada, necesariamente, acerca de la irracionalidad del perdedor. Puede indicar que estaba equivocado, pero no que fuera irracional. 

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Falla Real

viernes, 21 de septiembre de 2007

¿No soporta a Lewis Hamilton?, ¿está hasta el pico de la boina de Luis Aragonés?, ¿odia a Aznar, Zapatero, Carod-Rovira, Arzalluz o Aguirre?, ¿es usted tan rencoroso que no ha olvidado a Caritoux, Celemans o McEnroe?, ¿le salen por las orejas los simpáticos actores del programa ese del café?, ¿pierde siempre al mus?

Acuda a la quema pública de fotos (lugar y fecha por concretar).

Lleve su foto de Hamilton, Carod-Rovira o Zapatero y, si no la tiene a mano, seguro que algún avispado comerciante rastrero (del Rastro) levanta su tenderete para ofrecérsela por un módico precio.

Permitida la quema de fotos del Rey (de oros, copas, espadas, bastos y del Pollo frito).

Antes del acto se realizará un auto de fe en el que serán juzgados y condenados los cómicos que humillan la figura del Jefe del Estado.

Nota para el juez Grande-Marlasca: real quiere decir que es de verdad, no por internet, no tiene nada que ver con el Jefe del Estado.

Nota general: prohibido hacer aguas.

Oso

viernes, 21 de septiembre de 2007

Falta el de la casa azul, que mi hijo llama ‘el del culo gordo’.

oso

PD: ¿De verdad la Monarquí­a, siempre la institución mejor valorada, necesita tantos pelotas defensores? 

Parábola de los cheques

viernes, 21 de septiembre de 2007

Maestro, tú dices que a César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios pero ahora César nos da 2.500 denarios por cada hijo. Escuchadme, un hijo se quejaba ante su madre de ser el peor vestido de todos sus amigos. La madre le recordó que era el único que comí­a cordero todos los dí­as pero, comprendiendo su adolescente pesar, le propuso cambiar el cordero por una propina. El joven aceptó. El primer dí­a se dio cuenta de que, con el nuevo sistema, era imposible comer cordero todos los dí­as a corto plazo. Ni podí­a comprarlo ni adquirir un plato en la cantina: tení­a que ahorrar durante un mes antes de poder comprar una oveja para criar. El joven pensó que un mes era demasiado tiempo y decidió gastarse la propina en una nueva túnica. El que quiera entender que entienda y decidle a César que mejor que os haga caminos para las aguas sucias.

Fútbol

jueves, 20 de septiembre de 2007

Punset lo explica pero no lo recuerdo. Tiene que ver con el cerebro reptiliano y el neocortex. El fútbol imbeciliza a la gente. No sólo a los futbolistas y a los espectadores, sino a los directivos y a todo el que se relaciona con él.

Empecé a trabajar en el año 96 en un medio del grupo Zeta. La compañí­a estaba metida en una guerra con Sogecable (o Prisa, no recuerdo el pseudónimo) por los derechos del fútbol. Ambas empresas pujaban como en un mercado zamorano, al alza y con entrecejo, por los derechos de los equipos. La cosa se saldó con un acuerdo navideño del que todos salieron tocados, incluso los clubes, ya que la mayorí­a gastó lo que no tení­a. Algunos desaparecieron o casi, Mérida, Oviedo o Logroñés y otros estuvieron a punto, como el resucitado Sevilla. En el año 2001, Admira, la filial de medios de Telefónica (¿se acuerdan?) pagó por los derechos de los mundiales de 2002 y 2006 una burrada; más burrada si se tení­a en cuenta que el de 2002 iba a ser por la mañana. El vendedor, el imperio Kirch, se puso nervioso al ver que las televisiones del resto de Europa no tení­an el mismo entusiasmo que Telefónica y comenzó una subasta valenciana: hacia abajo y entre gritos. Admira y Kirch ya no existen.

Hace un año, volvieron las hostilidades. Sogecable, tocada porque nada acaba de funcionar, tiene ahora enfrente a Mediapro. Y, como siempre que se habla de fútbol, todo el mundo ha regresado al cerebro reptiliano. Es la guerra. En lugar de sentarse y negociar un reparto del territorio como gente de honor, la sangre, ay el olor de la sangre; hay que traer la cabeza del adversario en el cinturón. Cada fin de semana, hay una pelea por la charca, una guerra de desgaste, de barricadas, que también tiene pequeñas escaramuzas los dí­as de diario. La guerra requiere aliados. O conmigo o contra mí­. Prisa/Sogecable lanzó mensajes en la botella a Zapatero. Uno de ellos en la entrevista que le hizo su director pero Zapatero, terrible jugador de póker, no afloja (qué verbo más desafortunado). Ayer el aviso llegó a capón con el tremendo editorial contra el cheque-alquiler y hoy los mentideros informan tanto de una reunión Polaco-Rajoy como de la decisión de Prisa de no apoyar a ZP en las elecciones (¿lo apoyaban hasta ahora?). Un suicidio porque un diario no puede ir contra sus lectores, aunque esté hecho por gente tan, tan, tan lista que todos tienen el Master de El Paí­s.

La guerra no dejará vencedores. Alguien conquistará una tierra quemada.

Cheques

jueves, 20 de septiembre de 2007

Imbecilidades dichas sobre los cheques-sociales:

-Subirá el precio de los servicios. Claro. Y bajar los impuestos y subir los sueldos y las deducciones y, en general, todo lo que no sea volver al trueque sube el precio de las cosas.

-No hay que gastar que el dinero se acaba. Claro. Y, después, se recauda. Lo hace el tendero cuando compra en Mercamadrid y yo cuando firmé la hipoteca. 

Imagino a MAFO recomendando a Suárez: no universalice la Seguridad Social porque hay que lograr superávit.

Sistema electoral III

jueves, 20 de septiembre de 2007

Recuerdo hoy, que se anuncia un acuerdo de inversión en Andalucí­a, que escribí­ hace dos dí­as cuando se comunicó el acuerdo de infraestructuras de Catalunya.

Andalucí­a y Catalunya eligen 108 (61 y 47) diputados de los 350 del Congreso.

En estas dos comunidades, el PSOE aventajó en 30 (15 y 15) escaños al PP.

La ventaja actual del PSOE sobre el PP es de 16 escaños.

Todos los imbéciles que en los próximos dí­as dirán y escribirán que ésto no pasa en ningún lugar del mundo deberí­an seguir alguna campaña estadounidense. La que sea, me da igual si es para Presidente o para Fiscal del Distrito.

Todos los ahorcados mueren (entre) empalmados

jueves, 20 de septiembre de 2007

“En un Burgos salmantino de tedio y plateresco, en una Salamanca burgalesa de plata frí­a, Francisco Franco Bahamonde, dictador de mesa camilla, merienda chocolate con soconusco y firma sentencias de muerte”

Es el inicio de la novela La leyenda del César visionario de Francisco Umbral. Es una novela cojonuda que desmiente todas esas bobadas sobre Umbral y la novela que se dijeron hace un mes, cuando Umbral se volvió fútbol y todo el mundo se vio en la obligación de hablar, opinar o escribir sobre él, olvidando su ignorancia o desinterés. Una periodista de La Gaceta de los Negocios indicó que esta novela, situada en una ciudad castellana con la guerra aún humeando, reflejaba perfectamente el tardofranquismo. Ay, Burgos, la merienda con chocolate y las sentencias de muerte devolvieron a la periodista a su infancia, cuéntame musa, por ejemplo, Puig i Antich o el proceso de Burgos.  

Umbral se ahorcó literariamente hace años lanzándose desde su columna. Cuando se marchen los ladrones de cadáveres, habrá que acercarse para recoger la mandrágora.

PD: Lo mejor, en un diario que aún no existe.

Las oraciones de los hombres justos se elevan al cielo como columnas que sostienen el firmamento para aplastar la justa ira divina. Según la doctrina de la comunión de los santos, la salvación es hasta cierto punto una empresa colectiva, nadie se salva solo: los padres del yermo rezan por todos nosotros. Los estilitas decidieron hacer realidad esta metáfora en su propio cuerpo. Se subí­an a una columna, en mitad del desierto, y allí­ viví­an rezando y alimentándose de alfalfa y yerba. Dicen que sus deyecciones, casi lí­quidas, a causa de la dieta, caí­an enroscándose por la columna, igual que resbala la cera por un cirio. Umbral, el columnista, hizo realidad en su vida el temblor de la literatura: el fue sólo literatura, sujetó la bóveda celeste con un armazón de palabras, se convirtió en un anacoreta, el hombre-pluma que soñaba Flaubert, con su ametralladora Olivetti, el que escribe por la salvación de todos los demás, los pecadores que caemos en la tentación de un adjetivo mal puesto o un gerundio donde no corresponde.

Francisco Umbral solí­a decir que hay dos clases de escritores: aquellos que escriben cuando se les ha ocurrido una idea y los que escriben para que se les ocurra una idea. í‰l era de los segundos: escribí­a para pensar, pero también escribí­a para lograr una identidad, una vida, un sentido. Fue, por encima de todo, escritura: una esbelta columna de violencia y belleza verbal.
Sus deyecciones, como las de los padres del yermo, aumentaron a medida que se iba consumiendo la vela, adheridas a la columna, enrolladas hacia abajo: la chulerí­a, el machismo, las marquesas, la rebatiña por premios y honores, las mezquinas venganzas y las genuflexiones vergonzantes ante el poder.
La llama encendida, sin embargo, ha ardido en oración literaria por todos los que recordamos haber crecido leyendo a Umbral con devoción y aprendiendo la fuerza de la escritura desatada, sin más asunto que la propia literatura.

Tení­a una incapacidad metabólica para la novela, pero sus mejores columnas cumplí­an la norma de Francí­s Ponge: “El escritor no debe dar al lector una idea, sino una cosa”. Eran construcciones léxicas, como catedrales o vasos campaniformes.

Su columna se ha convertido ya en una estela funeraria, una lápida de piedra en la que no serí­a justo ni elegante hacer pintadas con un spray.

Rafael Reig, en un número cero de Público, recogido por Escolar.net.

Por favor, entren en el blog de Rafael Reig. Creo que acabo de enamorarme.

Cheques/Grupos

jueves, 20 de septiembre de 2007

Mi amigo Pedro Vallí­n destaca la frase:

Los asalariados no están sindicalizados porque ya no son un grupo. Nadie es un grupo.  

y me escribe: “de ti esperaba más bien un los asalariados no son un grupo porque ya no están sindicalizados”.

Voy a poner un ejemplo. Pongamos una empresa que se rige por un convenio sectorial: nueve a seis, vacaciones en agosto y dos semanas libres en Navidad y Semana Santa más una serie de medidas de conciliación, todas regladas. La empresa oferta un nuevo acuerdo sólo para esta empresa: 40 dí­as de vacaciones que cada uno pueda emplear como quiera y flexibilidad de horarios para beneficiar la vida familiar. La mayorí­a aprueba el nuevo acuerdo porque cada uno tiene su propio plan. Un trabajador advierte: ya nos han jodido porque comenzaremos a salir más tarde porque nadie querrá ser el primero en marcharse y nunca será un buen momento para coger las vacaciones.  Cierto, respondo, pero existe la posibilidad de hacer un montón de cosas y la certeza de que cada uno va a ser diferente. La sociedad agraria y la industrial tení­an proyectos colectivos y a largo plazo; la primera, de supervivencia y la segunda, de mejora. La sociedad de servicios tiene proyectos individuales e inmediatos y, en ella, sólo existe el grupo como la suma de individualidades.

Hace años, los números de las camisetas pertenecí­an al club; hoy son de los jugadores. Hace años, aún habí­a movimientos artí­sticos; hoy hay artistas (y gracias a las cajas de ahorros). Nadie es un grupo en tanto no hay conciencia ni voluntad de pertenecer pero, es cierto, que tal cosa no quiere decir que no existan. Hay clases sociales. Unas consumen servicios de calidad; otras, low-cost; otras, fast-food y, dentro de ellas, hay un descomunal abanico casuí­stico que lleva a pensar que no existen, sobre todo, a los que miran para arriba. Pero existen. El cheque es polí­tica de la sociedad de consumo porque permite disfrutar de los servicios low-cost y seguir mirando arriba. Si los servicios funcionan bien o mal es algo que es complicado de explicar en un mundo que no gasta en mantenimiento y que sustituye una cosas por otras aunque funcionen bien. El cheque financia el proyecto individual inmediato. Es la bolita del trilero pero, ay, lo que harí­a si gano… 

Preguntas

jueves, 20 de septiembre de 2007

¿Por qué en una de las bibliotecas de mi pueblo, Alcorcón, Eduard Punset comparte una sección llamada ‘conocimiento en general’ con JJ Bení­tez?

¿Por qué este año los coleccionables han desaparecido tan pronto de la televisión?

¿Por qué los personajes de la serie Hospital Central negocian su convenio con el ministerio si prácticamente todos los centros médicos dependen de su Comunidad Autónoma?

¿Por qué las empresas se vuelven imbéciles cuando se habla de fútbol y convierten las negociaciones en guerras sin acordarse de los cadáveres en el camino?