¿Cómo acabar con la corrupción? Basta con no defenderla II

Leo:

Una soflama patriótica arrancó aplausos cálidos y militantes en apoyo de los dos imputados por corrupción Lluí­s Prenafeta y Macií  Alavedra. Fue el presidente del Barí§a, Joan Laporta, quien la lanzó ayer, y los miembros de la Fundación Catalunya Oberta (FCO), de la que Prenafeta es vicepresidente y Alavedra patrono, quienes le aplaudieron. Los dos miembros de gobiernos de Jordi Pujol están encarcelados de forma preventiva por orden del juez Baltasar Garzón. “Una decisión desproporcionada y humillante, para ellos y para Cataluña”, opinó Laporta.

Decí­amos:

Jesús Gil, precursor en tantas cosas, lo tuvo claro: mejor dentro del sistema que fuera. Para protegerse, nada mejor que las instituciones. La mejor trinchera es el colectivo, el partido, el club de fútbol, el ayuntamiento, la familia; Fuenteovejuna, coño.

En fin.

PD: La pena de telediario, la humillación pública, tiene una larga tradición en este paí­s, que fue tan católico. No sólo no me parece reprobable, sino, incluso, recomendable. Es gente que, posiblemente, apenas tendrá condera y, seguro, no devolverá el dinero. Qué menos que un sambenito.

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